miércoles, 6 de marzo de 2019

TEMPESTAD


ANTE UNA TEMPESTAD GUARDEMOS LA CALMA
Y entrando Él en la barca, sus discípulos le siguieron. Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?, Mateo 8:23-27
Las tempestades inician por desequilibrios térmicos de la atmósfera y luego desemboca en vientos fuertes, lluvia intensa, en relámpagos, truenos o rayos.
Lo que inicia por algo simple termina en un fenómeno descontrolado y altamente peligroso.
Así mismo, debemos prestar atención a aquellas cosas, que al no ser tenidas en cuenta luego sen convierten en tormentas que intentan desestabilizar nuestra vida.
Por esto es importante, guiados por la Palabra de Dios, tratar todo asunto a tiempo, con oración, ayuno y siendo diligentes en poner en manos del Padre celestial toda situación, puesto que, si no somos capaces de controlar una tempestad, no la iniciemos.
Pero si la situación ya se salió de control, El Señor Jesús nos enseña que aun en una tempestad tan fuerte, debemos conservar la calma y confiar en su protección.
No debemos entrar en el temor y la incredulidad ante situaciones difíciles, pues esto solo hará que veamos la situación aún más complicada y nos enfrascamos en nuestro propio razonamiento, que nos llevará a tomar decisiones equivocadas.
Conserve la calma, ante un fenómeno natural, nos dicen los letreros de prevención, así mismo no perdamos la fe, continuemos confiando en el Señor Jesús, no temas, nos enseña la Palabra de nuestro salvador. Oración.
Señor, ayúdame en mi debilidad aun en medio de las dificultades de la vida, guíame a comprender que no puedo controlar las situaciones, pero puedo confiar en ti, que tienes el poder para traer la calma a las tormentas que se desaten. Gracias por tu amor y protección. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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martes, 5 de marzo de 2019

CADA MAÑANA


CADA MAÑANA
Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, Salmo 63:1
Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra. Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus mandatos, Salmos 119:147-148
La devoción es una disposición de la voluntad a una entrega total, a una experiencia con Dios. Hablar con Él, escuchar sus Palabras, meditar en sus principios, alabarlo; por lo tanto, según la Palabra de Dios, nuestra primera acción de la mañana al levantarnos debe ser buscar su presencia, mostrar nuestra devoción y nuestra necesidad de Él.
El devocionario es un tiempo con Dios, buscando su dirección a través de la oración y de su Palabra, como nos enseña el Salmo 5:3: “Oh SEÑOR, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré ante ti y esperaré.” Anticiparse al alba para clamar, esperar en su Palabra y meditar en sus mandatos (Salmo 119:147-148).
El señor Jesucristo se levantaba muy de mañana buscando apartarse del ruido y de la multitud para orar (Marcos 1:35), en absoluta dependencia y necesidad del Padre. Cuánto más nosotros necesitamos de su dirección, antes de empezar el día, para que, al tener comunión con Él, según las instrucciones de Mateo 6:6 seamos recompensados, pues estaremos preparados para enfrentar las dificultades que se presenten en el día, para que andemos guiados por su Espíritu y sus principios estén en nuestra mente.
No es un acto religioso y rutinario, sino una acción de plena disposición del corazón y de auténtica necesidad de Dios. En efecto, si el desayuno es necesario para comenzar el día y preparar nuestro cuerpo para tener fuerzas para el trabajo o alguna otra actividad, nuestro acto de devoción es necesario para fortalecer la confianza en Dios, recordar la esperanza a la que fuimos llamados y estar vigilante el resto del día a las instrucciones de Cristo. (Habacuc 2:1) Oración.
Señor, te buscaré cada mañana, hazme saber tu voluntad, que el resto del día esté preparado para hacer tu voluntad. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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lunes, 4 de marzo de 2019

CREÍ POR ESO HABLARÉ


CREÍ POR ESO HABLARÉ
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos, 2 Corintios 4:13
Porque confiamos en Dios por eso hablamos, no importan las circunstancias por las que estemos pasando, aun si estamos afligidos podemos decir cómo en el Salmo: Creí; por tanto, hablé, estando afligido en gran manera. (Salmos 116:10).
Y esa confianza en Cristo no nos defrauda porque su Espíritu está en nosotros dándonos fuerza y llenándonos del amor de Dios (Romanos 5:5) suficiente para seguir, para no quedar mudos ante el miedo y ante tanta necesidad del conocimiento y del amor de Cristo.
Esta es la señal de nuestra fe, que no guardamos el mensaje de la buena noticia que nos ha sido encomendada, sino que la anunciamos a todo el mundo. La Palabra está escrita, pero se hace viva a través de nuestras vidas, cuando comprobamos que al obedecer a Dios nuestras vidas son llenas de bendiciones, aun en medio de las tribulaciones, de gozo y paz, para que hablemos a los demás lo que la fe en Cristo ha hecho en nuestro corazón.
Se acaba el silencio cuando la luz de Jesús resplandece en nuestro corazón: los demás preguntan por ella, el mundo necesita de ella y nuestra familia urge el mensaje del amor, así que permitamos que Dios guíe nuestra vida de tal forma que, viviendo justa y piadosamente, podamos enseñar a los que nos rodean lo que está pasando en nuestro interior.
No calles, haz que tus acciones y palabras sean guiadas por su Santo Espíritu, esto será tu mejor forma de hablar. Oración.
Señor, porque he confiado en ti, guía mis pasos para hablar a los demás con una conducta intachable y con una esperanza inquebrantable, úsame para que los demás conozcan tu amor eterno en Cristo. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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domingo, 3 de marzo de 2019

ISRAEL


                                                                        ISRAEL                                                                                                                     Después del diluvio Dios tenía en su corazón levantar un pueblo para darse a conocer a todas las naciones del mundo y ese pueblo es Israel. Aquí empezó la Historia. Nehemías 9. 7. Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham;
8. y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo.
9. Y miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el Mar Rojo;
10. he hiciste señales y maravillas contra Faraón, contra todos sus siervos, y contra todo el pueblo de su tierra, porque sabías que habían procedido con soberbia contra ellos; y te hiciste nombre grande, como en este día.
11. Dividiste el mar delante de ellos, y pasaron por medio de él en seco; y a sus perseguidores echaste en las profundidades, como una piedra en profundas aguas.
12. Con columna de nube los guiaste de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde habían de ir.
13. Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos,
14. y les ordenaste el día de reposo santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley.
15. Les diste pan del cielo en su hambre, y en su sed les sacaste aguas de la peña; y les dijiste que entrasen a poseer la tierra, por la cual alzaste tu mano y juraste que se la darías.  Esta tierra es la tierra prometida, y su pueblo es Israel, de este linaje vino JESUCRISTO a morir en la cruz por nuestros pecados. Pero la muerte no lo pudo retenes y venció a la muerte resucitando y fue el comienzo de Su Iglesia que la compone todos aquellos de todas las Naciones que lo han reconocido como El Hijo de Dios y lo aceptan en su corazón como su Señor y Salvador.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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sábado, 2 de marzo de 2019

ESTAMOS COMPLETOS EN CRISTO


ESTAMOS COMPLETOS EN CRISTO
Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”, Colosenses 2:9-10
Él está sobre todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, (Efesios 1:21), y nosotros por la fe en Él somos hijos De Dios (Gálatas 3:26).
Así que esa plenitud que habita en Cristo mora en nosotros, por eso estamos completos en Él. Él llena todo vacío que se pueda encontrar en nosotros con su amor; todo temor, toda falta de cariño y comprensión es satisfecha cuando lo recibimos, por eso es sanado nuestro corazón ya que Él sufrió en nuestro lugar, y gracias a sus heridas recibimos la paz y fuimos sanados. (Isaías 53:5).
Si hemos sido sanados, bendecidos en todo, gracias a Jesús, no tenemos porqué vivir en derrota, en desánimo, dependientes de algo o de alguien, si Cristo venció nuestro triunfo es la fe.
Por tanto, alejemos de nuestra vida todo vicio que pretenda llenar algún vacío, busquemos conocer el amor de Cristo para que así seamos llenos de toda la plenitud de Dios. (Efesios 3:19).   Oración.
Gracias Señor porque gracias a Cristo estoy completo. Tu eres mi tesoro más preciado y suficiente en mi vida, guíame a conocerte más y a obedecer-te para gozar de tu plenitud. Amén.    Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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viernes, 1 de marzo de 2019

OFRENDA QUE TRAE GOZO


OFRENDA QUE TRAE GOZO
En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”, Filipenses 4:10-12
Pablo fue detenido en Jerusalén y encarcelado por dos años y luego fue trasladado a una prisión en Roma. En estas circunstancias los Filipenses no habían tenido contacto con Pablo, pero al enterarse, ellos se ocupan de sus necesidades con sus ofrendas. Pablo comparte la alegría de recibir la ofrenda de los filipenses, pues él tenía gran necesidad, y a pesar de que el apóstol sabe vivir alegre, teniendo mucho o teniendo poco, se regocija con estas dádivas.
Notemos la enseñanza que él quiere dar a sus seguidores y a nosotros para que aprendamos de su ejemplo y practiquemos lo mismo. Muchos somos indiferentes a la necesidad de nuestro prójimo y si ayudamos, siempre lo hacemos con lo que nos sobra, pero la Biblia nos enseña diferente: “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28)
Ahora, si hay escasez o hay abundancia es parte del plan y la voluntad de Dios, con lo cual tenemos que aprender a vivir bien cualquiera que sea nuestra situación, tanto a quedar saciado como a pasar hambre. Jesucristo repetidamente nos habla de las cosas materiales y dijo: "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:31-33).
Cuando el Espíritu de Dios derrama amor en el corazón de una persona, hay desapego a las cosas materiales y despierta la generosidad; esto es guardar tesoros en el cielo. La generosidad tiene que ser un ejercicio sabio, como administración de los bienes que el Señor nos ha dejado prestados.
La persona que invierte en la eternidad, ayudando al necesitado y apoyando la obra del Señor, es la persona que verá suplidas sus propias necesidades. Dios promete recompensar a aquel que administra sus bienes con fidelidad. Por eso, Pablo dice: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19).
Es importante encontrar libertad en nuestras vidas sobre las cosas materiales, pues el dar es un fruto de justicia, de amor y generosidad.  Oración.
Amado Dios, acepto con alegría de corazón las situaciones de mi vida, como parte de tu plan y voluntad, sea que tenga abundancia o escasez, me gozo en tu presencia. Quiero con gozo en mi alma, dar lo mejor de mí y de mi ganancia como fruto de amor, justicia y generosidad. Te amo Señor, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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jueves, 28 de febrero de 2019

EL APOYO DE NUESTROS HERMANOS



EL APOYO DE NUESTROS HERMANOS
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; ¡¡pero !!ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto, Eclesiastés 4:9-12
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones, Hechos 2:42
Fuimos diseñados para vivir en comunidad, y el regalo más precioso que podemos recibir luego de Cristo en nuestro corazón, es hacer parte de la iglesia, la comunidad de todos aquellos que han sido salvados por el mensaje de Cristo y que han creído al igual que nosotros. Somos nacidos de nuevo por la fe, nos ha sido puesto un mismo Espíritu; la Palabra de Dios nos instruye día a día y entre más nos acercamos a Dios, mayor es el amor por nuestros hermanos en la fe.
Por lo tanto, debemos aprender a vivir en comunidad, a compartir, a tender la mano a quien la necesita. La vida no gira en torno a mí, sino que se trata de Cristo. ¿Cuál fue su mensaje respecto al trato y convivencia con nuestros hermanos? Su Palabra nos enseña: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” (1 Juan 4:20).
Es un duro llamado de atención a demostrar el amor que está en mi corazón a mis hermanos, y no hay mejor manera de demostrar ese amor que hacer nuevos hermanos, amando a nuestro prójimo cuando le llevamos el mensaje de Cristo. Aquel que, al creer, se hace nuestro hermano, viene a ser para nosotros como un niño recién nacido al cual, con toda sensibilidad y compasión, le enseñamos la Palabra para que vaya creciendo. Esta fue la misión encomendada por Jesús, cuando dijo: “id y haced discípulos.
De esta manera tendremos verdaderos compañeros, que cuando lo necesitemos nos apoyarán, porque está en ellos el amor verdadero de Cristo; juntos iremos a hacer la voluntad de Dios. Así mismo la misión fundamental de la pareja (cónyuge) que Dios te ha colocado o de los compañeros con los que compartes la fe en Cristo, es ir a hacer más amigos para Cristo y luego como dice la Palabra de Dios: “considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” Hebreos 10:24-25. Nuestros hermanos en la fe, serán nuestro mejor apoyo en circunstancias difíciles, nos levantarán el ánimo en momento de tristeza y nos ayudarán a llevar bendición a nuestro prójimo.  Oración.
Señor, gracias porque me amaste tanto y me diste un propósito al ser colocado en una comunidad de creyentes. Bendice grandemente a todos aquellos que también te creen y guíanos para dar buen testimonio de ti, que al ver los demás el amor que tenemos pueda creer también en tu Palabra.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
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