martes, 15 de mayo de 2018

Cuando Dios está en el asunto


Cuando Dios está en el asunto la cantidad de Hombre para ganar una batalla no cuenta. Esto fue lo que le sucedió a Gedeón
“Llegó Gedeón al Jordán y lo pasaron él y los trescientos hombres que traía consigo, cansados, pero todavía persiguiendo a los de Madián.” (Jueces 8:4, RV1995).

Jueces 7:1 nos dice que Gedeón y sus 32,000 hombres estaban a punto de iniciar la guerra en contra de los madianitas, quienes contaban con más de 100,000 soldados. Esta no sería una batalla muy pareja.

Dios le dijo a Gedeón y a sus hombres, “Ahora, pues, haz pregonar esto a oídos del pueblo: Quien tema y se estremezca, que madrugue y regrese a su casa desde el monte de Galaad.”(ver Jueces 7:3).

Observemos que 22,000 hombres abandonaron la tropa y solamente quedaron 10,000. Y Dios le dijo a Gedeón, “Aún son demasiados; llévalos a beber agua y allí los pondré a prueba. Del que yo te diga: “Vaya este contigo”, irá contigo; pero de cualquiera que yo te diga: “Que éste no vaya contigo”, el tal no irá. (Jueces 7:4, RV1995)

Por lo tanto, ¡ahora solamente serían 300 contra 100,000!

Entrada la noche y con únicamente 300 soldados, Gedeón ingresó al campamentos de los madianitas y escuchó a dos soldados madianitas hablar. Un soldado le decía al otro, “—He tenido un sueño: Veía un pan de cebada que rodaba hasta el campamento de Madián. Llegó a la tienda y la golpeó de tal manera que cayó; la trastornó de arriba abajo y la tienda cayó. Su compañero respondió: —Esto no representa otra cosa sino la espada de Gedeón hijo de Joás, varón de Israel. Dios ha entregado en sus manos a los madianitas con todo el campamento.” (7:13-14).

¡Aquello que Gedeón escuchó alentó su alma y él empezó a creer que podía ganar la batalla! ¿Cuál fue su reacción?

“Cuando Gedeón oyó el relato del sueño y su interpretación, adoró. (7:15)¡Gedeón empezó a alabar! El propósito de Dios al llevarnos a un lugar de victoria en medio de nuestro abatimiento, en medio de nuestro dolor, es provocar en nosotros el exaltar y adorar a Jesucristo.

Dios no quiere solamente obtener la victoria en su vida al auxiliarle con sus finanzas, al ayudarle con su matrimonio. Por supuesto que Él lo ayudará con todas estas cosas, pero lo que Dios realmente anhela es que su pueblo lo adore a Él.

lunes, 14 de mayo de 2018


Las Vasijas y el Aceite
En 2 Reyes 4:1-7 tenemos una historia de la provisión milagrosa de Dios para la viuda de uno de sus profetas, en días de Eliseo.

En esta historia, que de por sí es increíble, Dios nos pinta a la misma vez un cuadro de la iglesia. Vemos en este pasaje a esta viuda en peligro de perder a sus dos hijos ante el acreedor, quien los quiere por siervos, en pago de la deuda. La madre clama al profeta por ayuda; y ante la pregunta de ¿qué tienes en casa”, ella declara lo único que tiene, “sino una vasija de aceite” (2 Reyes 4:2).

Ante la guía del profeta, sus hijos piden prestadas vasijas a los vecinos; y por orden del mismo Eliseo, se encierran en casa con su madre, “y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.” (2 Reyes 4:5).

2 Reyes 4:6 “Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.”
Con el aceite recogido, ella paga toda la deuda, y tiene suficiente para vivir con sus hijos. 2 Reyes 4:7 “Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.” Y como cuadro, podemos ver a estas vasijas / creyentes, ser traídos del mundo a casa, por medio del evangelismo; para allí, por la palabra de Dios y su poder, ser llenos del Espíritu Santo, y transformados a la imagen del Señor Jesucristo, cuando otro creyente, a través del discipulado bíblico, vierte su vida en ellos.

Con esto en mente, lo que quisiera señalar esta mañana es lo siguiente: El aceite cesa porque ya no hay más vasijas, no porque se haya acabado. Es decir, el problema no es del aceite, sino del número de vasijas traídas a casa. Mientras haya vasijas que llenar, habrá aceite en casa, para llenar esas vasijas; pero si dejamos de traer vasijas, cesará el aceite.

Mientras le creamos a Dios, hablemos de Jesús a otros, invitemos personas sin Cristo a la iglesia, y prediquemos el evangelio, que es poder de Dios para salvación, habrá suficiente Espíritu Santo para salvar y transformar muchas vidas más. Pero en el momento, que por alguna razón, dejamos de hacer la tarea… “Entonces cesó el aceite”    

Como creyentes hablamos de “iglesias vivas” e “iglesias muertas o dormidas”… lo que estamos diciendo es que en unas están llegando aún vasijas sin aceite, y el aceite sigue fluyendo, llenando y transformando vidas; pero en otras, tristemente ya “cesó el aceite”

A esto nuestro Buen Dios Salvador dice:

Isaías 50:2 “¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed.”

Isaías 59:1-2 “He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.”

Dios nos dice… arrepentirse y creer, para así hacer la tarea, y ver mi gloria correr de nuevo. Vivan vidas santas, y traigan esas vasijas a casa, a ver si yo no las lleno con aceite.
MARANATA – EL SEÑOR VIENE
1 CORINTIOS 16: 22. El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene
2 Pedro 3. 9. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

domingo, 13 de mayo de 2018

Salmos 73


Salmos 73
1. Ciertamente es bueno Dios para con Israel,
Para con los limpios de corazón.
2. En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies;
Por poco resbalaron mis pasos.
3. Porque tuve envidia de los arrogantes,
Viendo la prosperidad de los impíos.
4. Porque no tienen congojas por su muerte,
Pues su vigor está entero.
5. No pasan trabajos como los otros mortales,
Ni son azotados como los demás hombres.
6. Por tanto, la soberbia los corona;
Se cubren de vestido de violencia.
7. Los ojos se les saltan de gordura;
Logran con creces los antojos del corazón.
8. Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia;
Hablan con altanería.
9. Ponen su boca contra el cielo,
Y su lengua pasea la tierra.
10. Por eso Dios hará volver a su pueblo aquí,
Y aguas en abundancia serán extraídas para ellos.
11. Y dicen: ¿Cómo sabe Dios?
¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
12. He aquí estos impíos,
Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
13. Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón,
Y lavado mis manos en inocencia;
14. Pues he sido azotado todo el día,
Y castigado todas las mañanas.
15. Si dijera yo: Hablaré como ellos,
He aquí, a la generación de tus hijos engañaría.
16. Cuando pensé para saber esto,
Fue duro trabajo para mí,
17. Hasta que entrando en el santuario de Dios,
Comprendí el fin de ellos.
18. Ciertamente los has puesto en deslizaderos;
En asolamientos los harás caer.
19. ¡Cómo han sido asolados de repente!
Perecieron, se consumieron de terrores.
20. Como sueño del que despierta,
Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.
21. Se llenó de amargura mi alma,
Y en mi corazón sentía punzadas.
22. Tan torpe era yo, que no entendía;
Era como una bestia delante de ti.
23. Con todo, yo siempre estuve contigo;
Me tomaste de la mano derecha.
24. Me has guiado según tu consejo,
Y después me recibirás en gloria.
25. ¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti?
Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
26. Mi carne y mi corazón desfallecen;
Más la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
27. Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán;
Tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.
28. Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;
He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,
Para contar todas tus obras. La envidia corroe los huesos.   Proverbios 14:30. Un corazón apacible infunde vida al cuerpo, pero la envidia corroe hasta los huesos. RVR1960.

sábado, 12 de mayo de 2018

La Cruz fue por ti y por mi.



La Cruz fue por ti y por mi.
“Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.”
Juan 3:16 (Nueva Traducción Viviente).
Jesús arrebató vida eterna para todo aquel que crea en Su nombre. No obstante no todos lo saben o comprenden adecuadamente. Siendo que en la Cruz Él pagó el precio para darle libertad y plenitud a la humanidad. El regalo del libre albedrio que le dio Dios al hombre en todos los casos si no se acepta a Jesús como Salvador, se convertirá en una vida sin sentido. Pues solo en Jesús se encuentra el Camino y trascendencia Al Padre Celestial. La cruz era un símbolo maldito. Nosotros los que hemos  aceptado a Cristo como nuestro Señor Y Salvador miramos a la cruz para recordad que Nuestro Señor y Salvador Jesucristo siendo sin pecado  murió en la cruz símbolo maldito. Por la Humanidad por que la Biblia dice maldito es todo aquel que es colgado en un madero

Cuando Jesús resucitó Él derrotó a la muerte, pecado y al diablo. Todo ello no fue rival ante Su poder. Y al hacer esto las tinieblas huyen ante el nombre que es sobre todo nombre, Jesús.

No obstante qué tan profundo haya caído una persona en pecado, qué tan arraigadas estén sus cadenas, o qué tan desesperado sea su caso, Jesús ya le salvó. Y esa persona solo tendrá que creer en su corazón que Jesús ya lo hizo, y así será libre. Lo digo de nuevo, el poder de la sangre de Cristo es sin igual. Todo lo que necesita una persona para ser libre y encontrar plenitud es invocar el nombre de Cristo.

“Pues «todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo.” Romanos 10:13 (Nueva Traducción Viviente).
No se necesita un intermediario de cualquier tipo para obtener la salvación o perdón de pecados. Pues cuando la obra de la Cruz fue completa, en ese momento el velo que separaba al hombre de la presencia de Dios fue rasgado. Para así limpiar nuestras conciencias culpables y tener libre acceso a Él.

“Entonces Jesús volvió a gritar y entregó su espíritu. En ese momento, la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo. La tierra tembló, las rocas se partieron en dos “ Mateo 27: 50-51 (Nueva Traducción Viviente).
Fue tanto el amor que Dios le tuvo al mundo que estuvo dispuesto a pagar el más alto precio para rescatarles del pecado y darles vida eterna. Todo lo que hay que hacer es creer que Jesús es el Hijo de Dios y resucitó de los muertos para perdonar nuestros pecados.

Hoy te digo esto: Jesús pagó el precio de tu paz. En la Cruz Él hizo eso por ti. Para que andes en perpetua libertad y darte plenitud.

“Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones  y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz,  fue azotado para que pudiéramos ser sanados.”  Isaías 53:5 (Nueva Traducción Viviente).
Si aún no has aceptado a Jesús como tu Salvador, y anhélelas esa libertad y plenitud de la cual yo hablo, haz conmigo esta oración:

“Dios, perdona mis pecados. Creo que Jesús es tu Hijo y que resucitó de los muertos para darme vida eterna. Señor Jesús, lávame con tu sangre preciosa. Creo que pagaste el precio de mi paz, y la recibo. Por favor envía a tu Espíritu Santo para llenarme de tu poder y así hacer tu voluntad. Renuncio a mi antigua vida y acepto mi nuevo comienzo en ti. Oro esto en el nombre de Cristo Jesús, Amén.”

viernes, 11 de mayo de 2018

El Poder del Testimonio


El Poder del Testimonio
Pasaje clave: Apocalipsis 12:11.
Una de las armas predilectas del enemigo es atacar la honra de los hijos de Dios. El diablo busca desacreditarnos para limitar nuestra influencia.
Los cristianos somos un pueblo de testimonio. Nuestra vida íntegra y llena del Espíritu Santo es nuestra mayor credencial. Por eso, san Juan señala claramente que los santos han vencido por la palabra de su testimonio.
Nuestra palabra ha de ser veraz para que sea efectiva. Nuestra voz profética en la nación debe contar con el respaldo de vidas impecables. Nuestro testimonio es un arma práctica en la guerra espiritual, es nuestra manera de vivir imitando a Jesús. Y es lo que nos da autoridad.
Veamos en La Palabra la influencia del testimonio personal. El mismo Señor se expuso al juicio de los religiosos, y ellos no pudieron hallar en Él nada incorrecto (Juan 8:46). Los hijos de Esceva quisieron echar demonios, no pudieron hacerlo por su falta de autoridad, y fueron avergonzados (Hechos 19:14-18). Por último, los mártires cristianos a lo largo de la historia prefirieron morir antes que afectar su testimonio, y por eso Dios los llama vencedores.
El enemigo sabe que tú eres un cristiano en serio, y por eso buscará por todos los medios tu caída. El Señor espera que la Iglesia sea consecuente con la verdad de La Palabra. Esa es la Iglesia íntegra y de testimonio que causa un impacto genuino.
Aplicación Práctica.
Toma un tiempo para evaluar en qué áreas de tu vida tu creencia está enfrentada con tu manera de actuar. Presenta el tema en oración delante de Dios, y procura el cambio.
Motivos de Oración.
1. Señor, renueva hoy mi anhelo profundo por la santidad, por vivir una vida honorable e influyente, que refleje a Cristo.
2. Señor, que nuestra congregación crezca en buen testimonio y conocimiento entre la gente del barrio.
3. Señor, que el Pueblo de Dios en la España manifieste un testimonio poderoso que impacte las vidas.

miércoles, 9 de mayo de 2018

La obediencia


La obediencia
Cuando tomamos la decisión de obedecer a Dios, Él puede hacer su voluntad a través de nosotros y juntamente con ello se presenta la oportunidad de tener una manifestación íntima de su presencia.

Si decidimos hacer todo con nuestras propias fuerzas, Él no podrá revelarse a nosotros y nunca alcanzaremos a conocerlo. Pero cuando buscamos su intervención en cualquier circunstancia y consideramos sus mandamientos, permitimos que su poder tome control de nuestra vida.

Es verdad que obedecer puede ocasionarnos un conflicto ya que en muchas ocasiones nuestra lógica y sentido común son desafiados por la Palabra de Dios. En ese momento de batalla mental sale a relucir nuestra verdadera inclinación y podremos descubrir si somos auténticos seguidores de Jesús o simples simpatizantes.

Éxodo 7:1-6 cuenta el inicio del ministerio de Moisés, pero es también una interesante historia que muestra algunas características del proceso de obedecer: En primer lugar, es Dios quien toma la iniciativa y llama a Moisés a unirse a sus planes para liberar a su pueblo de la esclavitud egipcia. Juntamente con esa invitación, recibió también instrucciones precisas. Lo interesante es que sólo después de haber obedecido, Dios cumplía todo lo que había dicho que haría.

Posteriormente, Moisés y todo el pueblo salieron triunfantes de Egipto, pero lo más importante es que llegaron a conocer a Dios de una manera mucho más íntima y personal.

La Biblia está llena de historias de personajes cuya obediencia resultó en una bendición a sus vidas y a las personas que los rodeaban: Cuando Abraham obedeció, Dios le pudo dar un hijo y edificar una nación. Cuando David obedeció, Dios le hizo rey. Cuando Elías obedeció, Dios hizo que descendiera fuego del cielo y todos supieron quién era el verdadero Dios.

Te interesa:  La oración de Moisés
“Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.” Deuteronomio 8:1-2 Versión Reina-Valera 1960

La obediencia a Dios es un desafío que en algún momento va a confrontar nuestra lógica, razonamiento y conceptos sobre la vida. Quizás lleguen dudas, pero recuerda: Él nunca ha fallado y depositar nuestra fe en sus promesas, permite que su Poder actué con mayor fuerza, porque ya no somos nosotros los que luchamos, sino es Dios quien toma el control.

martes, 8 de mayo de 2018

APRENDAMOS A TESTIFICAR COMO FELIPE



APRENDAMOS A TESTIFICAR COMO FELIPE
“Entonces Felipe, abriendo su boca y comenzando desde esta Escritura, le anunció el Evangelio de Jesús” (Hechos 8:35)

Para ser un comunicador de las buenas nuevas, se necesita conocer al Señor para ser su portavoz; tener personalidad, integridad y sujeción a la familia, la iglesia y el Ministerio dónde labora.

El contexto histórico y social de la época muestra una Iglesia asolada por un tal Saulo de Tarso; además de pasar por una gran persecución. Surge la persona de Felipe un evangelista que es usado por Dios, y por medio de él se convierte Simón el Mago, posteriormente, un Eunuco, funcionario de la Reina de Candace.

Felipe fue obediente, primero un Ángel del Señor le ordenó que viaje de Jerusalén a Gaza para testificar al Eunuco; luego el Espíritu Santo le dijo que se acerque al carro y le explique el Evangelio al lector del libro de Isaías, y en efecto Felipe lo hizo y le anunció el Evangelio de Cristo y bautizó al Eunuco.

Ah, si tuviéramos la disposición, la sujeción y el corazón para servir al Señor obedeciendo su mandato de predicar el Evangelio al mundo, con la preparación, estrategia, planes y acciones para evangelizar, otra sería nuestra comunidad, con personas más justas y llenas de paz.

Estos días hemos visto personas que han hecho decisiones de fe, en campañas evangelísticas dentro de la Iglesia, en visitas por casas, en testimonios personales. Cualquiera que sea el método, dejemos obrar al Espíritu Santo para que convierta de pecado al incrédulo y santifique al creyente.

Nuestra tarea es la de testificar y ayudar en el crecimiento del nuevo, es por esto clave su oración  para seguir en este Ministerio…

¿Has testificado de Cristo a tu familia? Anda y hazlo en el poder de Dios.

ORACIÓN:

Señor toma mi vida, dame sabiduría y valor para testificar a mi vecino(a) que te necesita