sábado, 13 de abril de 2013

No te alejes


No te alejes   A quienes nos tocó en algún momento cuando éramos chicos experimentar ese horrible sentimiento de habernos perdido por alejarnos de nuestros padres cuando nos dijeron “no te alejes”, entenderán a la perfección como se siente un niño cuando por alejarse ya no ve a sus papás, ese temor momentáneo que llega avisando que podemos estar en peligro y nos hace vivir momentos de angustia.

Algo similar sucede cuando nos alejamos de Dios, por más que nos habla a través de personas o situaciones, parece que algo mas llama nuestra atención, como aquel juguete que vimos de niños en el centro comercial que nos robó tanto la atención que nos olvidamos que íbamos con alguien y de repente esa persona ya no está, a veces experimentamos esa sensación cuando sin darnos cuenta nos alejamos de Dios, y nos sentimos tan perdidos que no sabemos en qué momento pasó, pero sentimos que no logramos encontrarlo.

A veces nuestra vida esta tan llena de ocupaciones, distracciones, trabajo y tantas cosas que poco a poco nos vamos alejando de Dios, y no nos damos cuenta hasta que nos encontramos tan perdidos que no sabemos cómo regresar a Él.

Dios es ese padre amoroso que lleva a su hijo de la mano por el camino, pero nosotros a veces somos ese hijo distraído que todo le parece interesante y acostumbre alejarse “porque ya es grande  sabe lo que hace”, Dios nos habla a través de muchos medios, pidiendo que no nos alejemos, pero nuestros deseos nos llevan aun más lejos, nos envuelven poco a poco hasta perdernos en el camino.

Tal vez tú has sentido que estas lejos de Dios y ni siquiera sabes como sucedió, sientes temor, ansiedad, miedo a lo que puede suceder con tu vida, sientes que oras y Dios ya no te escucha o simplemente la relación que tenias con Él ya no es igual, ¿sabes? Eres tú a quien Dios está buscando, Es Dios ese padre que busca a su hijo y no va pensando que hizo y los regaños que le dará cuando lo encuentre, lo único que quiere es que vuelvas, todo lo que quiere es reencontrarse con su hijo.

Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.

Lucas 15:22-24

En la parábola del hijo prodigo, su padre lo esperaba con alegría, saber que regresaba era suficiente, no le hizo reclamos por haberse ido, suficiente tuvo el hijo con aprender la lección al haberlo perdido todo, a veces nosotros nos sentimos como el hijo, indignos de que Dios nos reciba nuevamente, pero olvidamos que la medida de amor de Dios por nosotros es mucho más alta que la nuestra.

El hijo prodigo actuó mal y reconoció su error, pero si se hubiera mantenido alejado por la culpa, no habría tomado la decisión de regresar, a veces la culpa es la que nos impide tomar decisiones, creemos que Dios no nos perdonará por haber fallado, pero el muestra su amor recibiéndonos de nuevo y dándonos una nueva oportunidad.

Dios te llama todos los días a permanecer a su lado, en cada palabra, con un consejo, con una canción, por medio de una persona, Él te dice “no te alejes”, no pretende que no vivas una vida limitada, sino que la vivas cerca de Él para estar al pendiente de ti, para cuidarte, para darte lo que necesitas.

Dios busca mantener la relación contigo de padre a hijo, yo no sé como sea tu vida y mucho menos tu relación con Él, pero si sé y estoy seguro que te ama y no desea que te alejes, hay cosas que si pueden evitarse, puedes ahorrarte muchos momentos dolorosos tomando buenas decisiones a tiempo.

viernes, 12 de abril de 2013

LA ESPINA QUE NO TE DEJA VER EL ARCOÍRIS.


LA ESPINA QUE NO TE DEJA VER EL ARCOÍRIS.    Me alegro de ser débil, de ser insultado y perseguido, y de tener necesidades y dificultades por ser fiel a Cristo. Pues lo que me hace fuerte es reconocer que soy débil”

(2 Corintios 12:10, Biblia en Lenguaje Actual).

George Matheson, nació en Escocia, cuna de grandes teólogos y de profundos predicadores. Su nombre es sinónimo de poesía y canción. Compuso dos de los himnos más cantados por la cristiandad desde el siglo XIX: “Amor que no me dejarás” y “Cautívame, Señor”. Fue pastor durante años en Innellan y en St. Bernard, Edimburgo. Un exquisito predicador que con su sermón: “La paciencia de Job”, dejó profundamente impresionada a la Reina, quien cuando le escuchó en Crathiey pidió una copia de su sermón por escrito.

Este compositor inspirado y predicador ardiente, no pudo disfrutar como quería de la campiña escocesa, ni de sus exuberantes arcoíris, después de una lluvia primaveral. Tenía un distintivo que lo limitaba y, la par, lo hacía ensanchar: Era ciego. Su ceguera progresiva comenzó en su niñez y terminó por dejarlo completamente ciego cuando aún era muy joven. Cuando su novia supo que su ceguera era incurable, lo abandonó. A Matheson lo embargó una profunda tristeza, pero decidió seguir adelante.

Su hermana mayor le ayudó mucho en todo. Tomaba sus dictados y le acompañó en el ministerio durante un tiempo, hasta que ella misma se casó y construyó su propia familia. Matheson aprendió Braille y continuó con su ministerio. Escribió cientos de artículos y varios libros. Su espina podía quitarle los arcoíris, pero nunca le robaría su devoción por Dios. En cierto momento en que estaba especialmente reflexivo, llegó a la conclusión que aún su invidencia era parte del propósito de Dios. Él escribió: “Mi Dios, yo nunca te he agradecido por mi espina. Te he agradecido por mis rosas, pero ni una vez por mi espina. He estado esperando por un mundo donde conseguir una compensación para mi cruz, pero nunca he pensado en la propia cruz como una gloria presente. Enséñame la gloria de mi cruz. Enséñame el valor de mi espina”.

George Matheson es recordado hoy por su devota vida y su andar de fe. Un invidente que compuso himnos. Un predicador que no veía a su congregación, pero que podía sentir el palpitar del corazón de cada uno de los que la componían. Sufrió, pero hizo de sus limitaciones la fuente de donde sacar sus poemas. La espina le dio otra perspectiva, el aguijón hizo que la gracia de Dios actuara en forma asombrosa en él.

¿Por qué llorar por lo que no se puede cambiar? ¿Por qué lamentarse por el aguijón punzante, si seguirá allí? Es hora de dejar de tenernos lástima. Somos soldados y los soldados marchan con las rodillas ensangrentadas, con la espalda mullida, con el rostro castigado por el frío o por el sol. Las limitaciones que nos asustan, las escaseces que nos estremecen, las enfermedades que nos aquejan, son solo un recordatorio de nuestra debilidad. Una debilidad que paradójicamente viene a ser nuestra fortaleza. Cuando estoy sin fuerzas mi poder no tiene límites, porque es el mismo poder de Dios. Esa fue la manera en que Pablo llegó a ver sus infortunios. Esa verdad lo liberó. Y aunque es cierto que su aguijón le privó de más de un pintoresco arcoíris, el poder de Dios actuó en él de milagro en milagro.

Los ojos pueden estar heridos, pero nuestro corazón puede ver. Lo que nos falta, es compensado largamente por lo que Jesús nos da. Sus dádivas sobrepasan mis escaseces, eclipsan los pesares, y anulan la más honda ansiedad. Si el aguijón te ha herido, si la espina te está dañando, si ya no puedes más, entonces estás a punto de ver la gracia de Dios. Y créeme, serás tan sorprendido por ella, que será suficiente con Su amor. Su gracia te bastará.

jueves, 11 de abril de 2013

Vencedores en el sufrimiento


Vencedores en el sufrimiento

Ellos [han vencido a Satanás] por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Apocalipsis 12:11

Los cristianos somos extranjeros y peregrinos en el mundo, librando la guerra contra los deseos de la carne y siendo calumniados y perseguidos. Como resultado, debemos esperar que suframos en el nombre del que padeció toda clase de sufrimientos por nosotros (1 P. 2:11-25). El propósito principal del mensaje de Pedro es recordarnos la necesidad del sufrimiento. Cuando en medio del sufrimiento pecamos en pensamiento, palabra u obra al vengarnos, perdemos nuestra victoria y dañamos nuestro testimonio.

Según el versículo de hoy, se vencen los insultos, las persecuciones y las acusaciones de Satanás con la sangre del Cordero, nuestro Salvador. Ese es el poder de Dios. Usted es vencedor cuando no pierde su testimonio al vengarse en tiempos de persecución, y cuando usted no transige, aun a riesgo de morir. ¿Está dispuesto a mantenerse firme en el sufrimiento?   Cómo vivir en un mundo adverso

Manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.

1 Pedro 2:12

Tal vez no lo haya comprendido antes, pero vivir como cristiano en este mundo es como ser extranjero sin hogar ni ciudadanía permanente. El apóstol Pedro se refirió a los creyentes como "extranjeros y peregrinos" (1 P. 2:11). Usted debe considerarse un ciudadano temporal y abstenerse de participar en la maldad del mundo.

Esa es una perspectiva importante que debe mantenerse mientras aumenta la hostilidad hacia el cristianismo en nuestra sociedad. Muchos incrédulos consideran la inmoralidad como un estilo de vida alternativo y creen que el hombre puede resolver sus problemas de la manera que le parezca.

Para vivir en tal sociedad, tiene que armarse de una confianza en el poder de la justicia a fin de triunfar sobre la persecución y el sufrimiento. Durante tiempos de hostilidad, usted debe tener confianza y no quedar atrapado en la confusión.        Pasión por hacer el bien

¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?

1 Pedro 3:13

A la mayoría de las personas les resulta difícil maltratar a quienes son fervientes en hacer el bien. Aquellos a quienes les encanta hacer el bien a menudo son generosos, desinteresados, bondadosos, amorosos y atentos. Pero no se tolera a los engañadores que roban a las viudas y a los huérfanos. Aun los inconversos condenan a quienes se hacen ricos a expensas de los demás.

Una persona que es generosa y atenta con los demás por lo general no es objeto de hostilidad. Eso es lo que quiere decir Pedro en el versículo de hoy. Pedro quería que todos sus lectores procuraran fervorosamente hacer el bien. La pasión por hacer el bien resulta en una vida limpia, que debe ser la meta y el deleite de todo creyente. Cuando se está apasionado por la vida espiritual, se pierde cualquier apetito por las atracciones profanas del mundo.

miércoles, 10 de abril de 2013

Tener fe para no rendirse


Tener fe para no rendirse    Todo tenemos diferentes luchas que libramos diariamente, mi lucha tal vez no sea la tuya, quizá no se parezca o no tenga desde tu perspectiva la misma importancia que para mi tiene. Al igual tu lucha para muchos de nosotros puede parecer fácil pero para ti a lo mejor es muy difícil de sobrellevar y sin embargo no te das por vencido, ¡Bien por ti!

Realmente a veces sentimos que lo más fácil es dejar todo, renunciar a nuestro esfuerzo y dejarnos hundir, pero aun cuando eso sea lo que parezca más fácil nosotros no somos de los que nos rendimos ni retrocedemos, la Biblia dice: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” Hebreos 10:39 (Reina-Valera 1960).

Me gusta mucho la frase de este versículo que dice: “sino de los que tienen fe”, y es que se necesita fe para poder seguir adelante en la vida cristiana, sin fe no podemos agradar a Dios.

Quizá estos días tus luchas se han acrecentado y has experimentado un sentimiento de impotencia ante tu realidad y has pensado incluso en rendirte, en tirar la toalla, en ya no seguir más en tu lucha, sin embargo hoy quiero recordarte que tienes a Dios de tu lado y si Él va de tu lado no tienes porque rendirte, puesto que Él te ha ayudado, te está ayudando y te seguirá ayudando para no rendirte.

A pesar que hoy tengas sentimientos encontrados que te quieran hacer pensar que no podrás, la realidad es que sí podrás porque Dios está de tu lado. La Biblia dice: “Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.” Jeremías 20:11 (Reina-Valera 1960).

Es momento de activar la fe, de confiar plenamente en lo que Dios hará y en no fijarte en lo que en este momento esta pasando, ni mucho menos en lo mal que te puedas sentir, sino ver más allá de eso, confiar en que las cosas van a mejorar porque de tu lado está Dios quien ha prometido no dejarte solo nunca.

Hoy quiero invitarte a sacar fuerzas de donde pareciera que no hay, a volver tu mirada al cielo, a recordar que en otros tiempos también te sentiste mal y siempre hubo una respuesta divina que calmo tu angustia y hoy no será la excepción.

lunes, 8 de abril de 2013

El peso de nuestro castigo


El peso de nuestro castigo

Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos.

Hebreos 9:28

Cuando el apóstol Pedro dijo que Cristo "llevó" nuestros pecados (1 P. 2:24), empleó un término que significa "llevar una carga muy pesada". Eso es el pecado. Es tan pesado que Romanos 8:22 dice: "Toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto" bajo su peso. Solo Jesucristo pudo quitarnos semejante peso.

Cuando Cristo "llevó nuestros pecados", llevó el castigo de nuestros pecados. Él sufrió la muerte física y espiritual. Cuando Jesús clamó en la cruz "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mt. 27:46), el suyo fue el grito de muerte espiritual. Ese era el castigo de llevar nuestros pecados.   La transformación

Así también nosotros andemos en vida nueva.

Romanos 6:4

El propósito del sacrificio expiatorio de Cristo fue que "nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia" (1 P. 2:24). Pedro no dice que Cristo murió para que pudiéramos ir al cielo, tener paz o experimentar el amor. Él murió para efectuar una transformación: Hacer santos de pecadores. La obra expiatoria de Cristo permite que una persona se aparte del pecado y que entre en una nueva forma de vida: Una vida de justicia.

El apóstol Pablo dij "Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado" (Ro. 6:6). Hemos muerto al pecado, de modo que ya no tiene poder sobre nosotros. Primera Pedro 2:24 repite ese pensamient nuestra identificación con Cristo en su muerte es un abandono del pecado y una nueva dirección en la vida.   Cristo nuestro pastor

Vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

1 Pedro 2:25

El versículo de hoy es una alusión de Pedro a Isaías 53:6, que dice: "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros". Si el Señor hubiera provisto un sacrificio por el pecado, nunca nos habría podido llevar a su redil.

La tarea de un pastor es cuidar ovejas. El término griego para "Pastor" en 1 Pedro 2:25, junto con la palabra traducida como "Obispo", describe las responsabilidades de los ancianos (cp. 1 P. 5:2). Jesucristo cuida, vigila y guía a su rebaño. Él dij "El buen pastor su vida da por las ovejas" (Jn. 10:11). Eso es precisamente lo que hizo para llevarnos a sí mismo.

domingo, 7 de abril de 2013

Los planes de Dios.


Los planes de Dios.  Dice la escritura en Hechos cap. 27, que la nave en la que Pabloviajaba, ya venía con algunos problemas. En esa embarcación viajaba un hombre de Dios, Pablo; que continuamente estaba formulando advertencias, pero dice la Palabra que el centurión daba más crédito al piloto y al patrón de la nave que a lo que Pablo decía (Hech. 27:11)

Pero finalmente, soplando una brisa del sur, les pareció que tenían lo que querían y se lanzaron al mar. Les duró poco. Pronto la embarcación se vio envuelta en una furiosa tempestad y quedó a la deriva, para finalmente quedar encallada cerca de la playa y las más de doscientas personas que la abordaban pudieran llegar a tierra como pudieran.

En esta vibrante escena de la Biblia puedo discernir algunos denominadores comunes conla actualidad. Elcenturión daba más crédito al piloto y al patrón dela nave. Cumplíacon su trabajo.  Estaba muy bien lo que hacía, aunque los que gobernaban la nave tenían un criterio a todas luces discutible.

Pero los planes de Dios trascienden deseos y peticiones humanas. Nadie iba a morir ya que Pablo estaba allí y no debía morir todavía. Dios distribuye sus bendiciones  de acuerdo a un plan superlativo, no a los antojadizos deseos de cada uno de nosotros. Si no hubiese estado Pablo, ni siquiera sabríamos de esa embarcación. Sería un número más de tantos naufragios anónimos ocurridos en todo el mundo.

Hoy pedimos a Dios muchas cosas. Unas cuantas no se cumplen. Y está muy bien que sea así.

Si el médico pidiera mucho trabajo a Dios y El se lo diera, significa que hay mucha gente enferma. Eso no es bueno. Si el mecánico pidiera mucho trabajo a Dios y El se lo diera quiere decir que hay mucha gente con su auto roto. Tampoco es bueno. Si el constructor pidiera a Dios mucho trabajo a Dios y El se lo da, quiere decir una de dos cosas: que hay mucha gente próspera que finalmente puede acceder a su sueño y construir su casa propia; o que hubo una terrible catástrofe y hay que levantar toda una ciudad de nuevo. Depende desde qué punto de vista se lo mire.

Lo planes de Dios, insistimos, son superlativos. Trascienden nuestro pequeño mundito. No hay secretos en esto. Para poder recibir grandes bendiciones hay que estar en el centro de la Voluntad de Dios. Y Pablo salió beneficiado porque lo estaba, cumpliendo con Sus Planes.

Hay quienes creen y enseñan  que “su receta” es válida para todos. Pues bien: NO ES ASÍ. Jesús le dijo a Pedro:  Si quiero que él quede hasta que yo venga,  ¿qué a ti?  Sígueme tú.  (Juan 21:20 y 21) Y con esto fue clarísimo: Tiene propósitos diferentes contigo y con tu hermano. Y para cumplirlos no le concederá lo mismo a tí que a tu hermano. Y esto no depende de ti, ni de tu hermano, sino de ÉL y de los propósitos que tenga para ti y para tu hermano.

Uno escucha al piloto y al timonel de la nave, es decir a los líderes espirituales, y eso está muy bien. Pero nunca debemos perder de vista lo que Dios nos dice y discernir lo que nos dejó en las Escrituras. Que es básicamente lo mismo que ocurría en esa nave de Hechos cap. 27, donde Dios les trasmitía sus advertencias a los tripulantes por intermedio de Pablo.

Escudriñad las Escrituras;  porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna;  y ellas son las que dan testimonio de mí;
(Juan 5:39 RV60)

sábado, 6 de abril de 2013


La batalla con la incredulidad       “Eliseo le respondió: —¡Escucha el mensaje del Señor! Esto dice el Señor: “Mañana, a esta hora, en los mercados de Samaria, tres kilos de harina selecta costarán apenas una pieza de plata y seis kilos de grano de cebada costarán apenas una pieza de plata”. El funcionario que atendía al rey le dijo al hombre de Dios: —¡Eso sería imposible aunque el Señor abriera las ventanas del cielo! Pero Eliseo le respondió: — ¡Lo verás con tus propios ojos, pero no podrás comer nada de eso!”

2 Reyes 7:1-2 Nueva Traducción Viviente (NTV)

El escenario era crudo. El rey de Aram mandó sitiar la ciudad más importante del reino de Israel, Samaria. Dentro de la ciudad ya no había alimento, tanto que las personas comenzaron a comerse a los suyos; esto último como consecuencia del pecado del pueblo de DIOS. No obstante en Su misericordia el SEÑOR envió a Eliseo para dar un mensaje de aliento y anunciarles la salvación ante sus enemigos. A ello el funcionario del rey respondió:  —¡Eso sería imposible aunque el Señor abriera las ventanas del cielo! Seguramente este hombre tenía endurecido el corazón por las dificultades que había vivido, y su propia boca le condenó. Al día siguiente el SEÑOR ahuyentó de manera sobrenatural a los enemigos de Su pueblo, les dio botín y trajo de nuevo alimento. Y como lo afirmó Eliseo, el funcionario observó dicho evento pero murió aplastado por la multitud (2 Reyes 7:19).

Si tú has nacido de nuevo por la sangre de Jesús, la manera en que debes vivir es por fe. Esto implicará que en ocasiones no recibirás lo que anhelas en el momento que quieres, significa que tendrás que mantenerte fiel a DIOS aunque no veas lo que esperas; y que deberás creer cuando sea difícil hacerlo.

Si tú has permitido que las situaciones que has vivido endurezcan tu corazón para creer lo que DIOS ha dicho para tu vida, debes arrepentirte y permitir que Él te limpie. No sea que te ocurra lo que al funcionario del rey, tan cerca de recibir lo que anhelaba pero condenado por su propia boca.

Cuando te sea difícil creer, pídele a DIOS que aumente tu fe y así te será hecho.

No pierdas bendiciones por falta de creer.