domingo, 6 de diciembre de 2009

Preso por Cristo


Preso por Cristo

Mis prisiones se han hecho patentes en Cristo en todo el pretorio, y a todos los demás.

Filipenses 1:13

El apóstol Pablo siempre se consideró un preso por la causa de Cristo; nunca por un delito. Estaba encadenado porque creía en Cristo, lo predicaba y lo representaba.

Desde el punto de vista de Roma, Pablo era un preso encadenado a un guarda romano. Pero desde la perspectiva de Pablo, ¡los guardas romanos eran esclavos cautivos encadenados a él! El resultado de tal confinamiento fue que la causa de Cristo se había llegado a conocer "en todo el pretorio". Lejos de ser una condición opresiva, a Pablo se le había dado la oportunidad de dar testimonio de Cristo a cada guardia asignado a él, cada seis horas.

¿Qué veían los soldados? Veían el carácter santo de Pablo, su misericordia, su paciencia, su amor, su sabiduría y su convicción. Al convertirse los miembros de la guardia de palacio, se difundía la salvación más allá de ellos hasta "los de la casa de César" (Fil. 4:22). Por muy difícil que pueda parecer a primera vista, nadie es demasiado difícil de evangelizar. Ver la realidad de una vida transformada

Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

Hechos 28:30-31

El versículo de hoy muestra que, aunque Pablo estaba bajo arresto domiciliario "en una casa alquilada", siguió predicando. A pesar de las circunstancias, Pablo siguió haciendo lo que se le había llamado a hacer.

Tal vez usted esté pensand No puedo ir y predicar el evangelio. No puedo ser evangelista, ni maestro bíblico. Estoy atado a mi trabajo. Pero no importa si usted está encadenado a un escritorio, a una línea de montaje en una fábrica, a un aula, a un vehículo o a un puesto de vendedor; todo eso brinda oportunidades de predicar el evangelio. Cuanto peor es su confinamiento, tanto mayor es la oportunidad de brillar con una vida de santidad.

A menudo me dicen lo difícil que es dar testimonio en el centro laboral. Mi respuesta es que por lo general es más difícil dar testimonio en condiciones ideales que en una situación más difícil. Se debe a que en las situaciones difíciles la realidad de una vida transformada es más patente, y eso no puede menos que impresionar a quienes no la han experimentado.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Exodos 5


Exodos 5 -

CAPÍTULO V
Versículos 1-9. El desagrado del Faraón-El aumenta las tareas de los israelitas. 10-23. Los sufrimientos de los israelitas-La queja de Moisés a Dios.

Vv. 1-9.Dios reconocerá a su pueblo aunque pobres y despreciados y encontrará un tiempo para defender su causa. Faraón trató con desprecio todo lo que oyó. Él no tenía conocimiento de Jehová, ni temor de Él, ni amor por Él y, por tanto, se negó a obedecerle. Así, pues, el orgullo, la ambición, la codicia y el conocimiento político de Faraón lo endurecieron para su propia destrucción. Lo que pidieron Moisés y Aarón era muy razonable, solamente ir a tres días de viaje por el desierto y eso para una buena diligencia. Sacrificaremos al Señor nuestro Dios. Faraón fue muy irracional al decir que la gente hablaba de ir a sacrificar porque estaba ociosa. Así, tergiversó sus palabras para tener un pretexto para aumentar sus cargas. En el presente encontramos a muchos que están más dispuestos a culpar a su prójimo por pasar unas pocas horas en el servicio de Dios, apartados de sus negocios mundanos, que a culpar a quienes dan el doble de su tiempo a placeres pecaminosos.
La orden de Faraón fue bárbara. Hasta Moisés y Aarón debían cargarse. Los perseguidores se complacen en despreciar a los ministros y ponerles dificultades. Debía hacerse la cantidad habitual de ladrillos sin la provisión acostumbrada de paja para mezclar con el barro. De esta manera los hombres iban a ser cargados con tanto trabajo que, si lo hacían, el esfuerzo los quebrantaría, y si no lo hacían, serían castigados.

Vv. 10-23.Los capataces egipcios eran muy severos. Véase cuánta necesidad tenemos de orar para ser librados de los hombres malos. Los jefes de los trabajadores se quejaron justamente al Faraón pero éste se burló de ellos. La maldad de Satanás a menudo representa el servicio y la adoración de Dios como tarea adecuada sólo para quienes nada tienen que hacer y actividad sólo para ociosos, aunque es deber aun de quienes más ocupados están en el mundo.
Los que son diligentes en ofrecer sus sacrificios al Señor, escaparán, ante Dios, del destino del siervo perezoso, aunque no escapen de los hombres.
Los israelitas debieran haberse humillado ante Dios y haber tomado sobre sí mismos la vergüenza de su pecado pero, en cambio, pelearon contra quienes iban a ser sus libertadores. Moisés volvió al Señor. Sabía que lo que había dicho y hecho era por orden de Dios y, por tanto, apela a Él. Cuando nos encontramos en cualquier momento confundidos en el camino de nuestro deber, debemos ir a Dios y exponer nuestro caso ante Él por medio de la oración fervorosa. Los desengaños de nuestro trabajo no deben alejarnos de nuestro Dios; más bien deberíamos reflexionar en la razón por qué han sido enviados.

viernes, 4 de diciembre de 2009

El apóstol regocijado


El apóstol regocijado

Hermanos, gozaos en el Señor.

Filipenses 3:1

El gozo del apóstol Pablo no se relacionaba con sus circunstancias. Si hubiera estado vinculado a los placeres terrenales, a la libertad, al prestigio, al éxito material o a la buena reputación, no habría tenido gozo alguno.

El gozo de Pablo estaba centrado en su ministerio y era indiferente a todo lo demás. Por eso pudo decirles a los filipenses: "Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros" (Fil. 1:3-4). Tenía gozo a pesar de las dificultades, siempre que avanzara la causa de Cristo. Tenía gozo a pesar de los detractores, siempre que se proclamara el nombre de Cristo. Tenía gozo a pesar de la muerte, siempre que se exaltara a Cristo. Y tenía gozo a pesar de la carne, siempre que se ayudara a la iglesia de Cristo. ¿Qué lo hace funcionar a usted?

Fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros.

Colosenses 1:25

¿Qué lo motiva a usted? ¿Qué ocupa su energía, domina su tiempo y lo hace funcionar? Para el apóstol Pablo era el progreso del evangelio. Lo que pudiera ocurrirle a su propio cuerpo o a su carrera tenía poca importancia para él. En Hechos 20:24 dij "Ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús". Rindió su vida, sus bienes, sus ropas, su reconocimiento, su reputación y su prestigio a una meta: "para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios" (v. 24).

Pablo escribió a la iglesia de Roma: "En cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma" (Ro. 1:15). Y en 1 Corintios 9:16 da testimonio de lo que lo impulsaba: "Me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!"

Pablo se sentía impulsado a ver que el evangelio siguiera adelante. Él es un ejemplo para todo cristiano. ¿Es la vida de usted como la de Pablo?

jueves, 3 de diciembre de 2009


MusicPlaylistRingtones
Create a playlist at MixPod.com

Exodos 4


Exodos 4 -

CAPÍTULO IV
Versículos 1-9. Dios da poder a Moisés para hacer milagros. 10-17. Moisés no quiere ser enviado-Aarón tendrá que ayudarle. 18-23. Moisés se va de Madián-El mensaje de Dios para Faraón. 24-31. El desagrado de Dios contra Moisés-Encuentro con Aarón-El pueblo les cree.

Vv. 1-9.Moisés dice que la gente no le creerá a menos que él les muestre alguna señal. Dios le da poder para hacer milagros. Pero los que en la actualidad se ocupan en entregar el mensaje de Dios a los hombres no tienen poder para obrar milagros: el carácter de ellos y su doctrina tienen que ser probados por la palabra de Dios a la cual apelan. Estos milagros se refieren especialmente a los milagros del Señor Jesucristo. Sólo correspondía a Él expulsar del alma el poder del diablo y sanar el alma de la lepra del pecado; y así era para Él, primero expulsar al diablo y sanar la lepra del cuerpo.

Vv. 10-17.Moisés siguió con reticencia la obra que Dios le designó; había mucha cobardía, indolencia e incredulidad en él. No debemos juzgar a los hombres por la prontitud de su discurso. La lengua tardía puede tener mucha sabiduría y verdadero valor. A veces Dios elige como mensajeros suyos a quienes tienen en grado mínimo las ventajas del arte o de la naturaleza, para que en ellos pueda verse más gloriosa su gracia. Los discípulos de Cristo no eran oradores, hasta que el Espíritu Santo los hizo tales.
Dios condesciende a responder la excusa de Moisés. Hasta la autodesconfianza que nos impide cumplir el deber o nos obstruye en el trabajo es muy desagradable para el Señor. Pero mientras culpamos a Moisés por su actitud en este servicio peligroso, preguntemos a nuestros corazones si no estamos descuidando deberes más fáciles y menos peligrosos.
La lengua de Aarón, con la cabeza y el corazón de Moisés, compondrían un ser completamente apto para esta tarea. Dios promete, Yo estaré con tu boca y con su boca. Aun Aarón, que podía hablar bien, no podría hablar de este cometido a menos que Dios le diera permanente enseñanza y ayuda; pues sin la ayuda constante de la gracia divina hasta los mejores dones fallarán.

Vv. 18-23.Después que apareció en la zarza, Dios habló frecuentemente con Moisés. El Faraón había endurecido su corazón contra los gemidos y clamores de los israelitas oprimidos; ahora Dios, en el camino de hacer un justo juicio, endurece el corazón de Faraón contra la enseñanza que le dejan los milagros y el terror de las plagas. Pero sea que el Faraón oiga o sea que prohíba, Moisés debe decirle: Así dice el Señor. Debe exigir la liberación de Israel: Deja ir a mi hijo; no sólo a mi siervo a quien no tienes derecho de detener sino a mi hijo. Mi hijo es quien me sirve y, por tanto, debe ser librado, por Él debe rogarse. En caso de rechazo: Yo mataré a tu hijo, tu primogénito. Como los hombres tratan al pueblo de Dios, así deben ser tratados.

Vv. 24-31.Dios sale enojado al encuentro de Moisés. El Señor lo amenaza de muerte o con mandarle una enfermedad como castigo por haber pasado por alto la circuncición de su hijo. Cuando Dios nos da a conocer lo que está mal en nuestra vida, debemos poner toda diligencia en enmendarnos con prontitud. Esta es la voz de la vara cada vez que la usa; nos llama a que nos volvamos al que nos ha disciplinado. Dios envió a Aarón al encuentro de Moisés. Mientras mejor veían ellos que Dios era quien los reunía, más agradable era su encuentro.
Los ancianos de Israel los encontraron en fe y estuvieron dispuestos a obedecerles. A menudo sucede que se halla menos dificultad que la esperada en las empresas que son conforme a la voluntad de Dios y para su gloria. Sólo levantémonos y esforcémonos en nuestra obra, el Señor estará con nosotros y nos prosperará. Si Israel acogió las noticias de su liberación y adoró al Señor, ¡cómo no debiéramos nosotros acoger la buena nueva de la redención, para abrazarla por fe y adorar al Redentor!

Exodos 4


Exodos 4 -

CAPÍTULO 4
Versículos 1-9. Dios da poder a Moisés para hacer milagros. 10-17. Moisés no quiere ser enviado-Aarón tendrá que ayudarle. 18-23. Moisés se va de Madián-El mensaje de Dios para Faraón. 24-31. El desagrado de Dios contra Moisés-Encuentro con Aarón-El pueblo les cree.

Vv. 1-9.Moisés dice que la gente no le creerá a menos que él les muestre alguna señal. Dios le da poder para hacer milagros. Pero los que en la actualidad se ocupan en entregar el mensaje de Dios a los hombres no tienen poder para obrar milagros: el carácter de ellos y su doctrina tienen que ser probados por la palabra de Dios a la cual apelan. Estos milagros se refieren especialmente a los milagros del Señor Jesucristo. Sólo correspondía a Él expulsar del alma el poder del diablo y sanar el alma de la lepra del pecado; y así era para Él, primero expulsar al diablo y sanar la lepra del cuerpo.

Vv. 10-17.Moisés siguió con reticencia la obra que Dios le designó; había mucha cobardía, indolencia e incredulidad en él. No debemos juzgar a los hombres por la prontitud de su discurso. La lengua tardía puede tener mucha sabiduría y verdadero valor. A veces Dios elige como mensajeros suyos a quienes tienen en grado mínimo las ventajas del arte o de la naturaleza, para que en ellos pueda verse más gloriosa su gracia. Los discípulos de Cristo no eran oradores, hasta que el Espíritu Santo los hizo tales.
Dios condesciende a responder la excusa de Moisés. Hasta la autodesconfianza que nos impide cumplir el deber o nos obstruye en el trabajo es muy desagradable para el Señor. Pero mientras culpamos a Moisés por su actitud en este servicio peligroso, preguntemos a nuestros corazones si no estamos descuidando deberes más fáciles y menos peligrosos.
La lengua de Aarón, con la cabeza y el corazón de Moisés, compondrían un ser completamente apto para esta tarea. Dios promete, Yo estaré con tu boca y con su boca. Aun Aarón, que podía hablar bien, no podría hablar de este cometido a menos que Dios le diera permanente enseñanza y ayuda; pues sin la ayuda constante de la gracia divina hasta los mejores dones fallarán.

Vv. 18-23.Después que apareció en la zarza, Dios habló frecuentemente con Moisés. El Faraón había endurecido su corazón contra los gemidos y clamores de los israelitas oprimidos; ahora Dios, en el camino de hacer un justo juicio, endurece el corazón de Faraón contra la enseñanza que le dejan los milagros y el terror de las plagas. Pero sea que el Faraón oiga o sea que prohíba, Moisés debe decirle: Así dice el Señor. Debe exigir la liberación de Israel: Deja ir a mi hijo; no sólo a mi siervo a quien no tienes derecho de detener sino a mi hijo. Mi hijo es quien me sirve y, por tanto, debe ser librado, por Él debe rogarse. En caso de rechazo: Yo mataré a tu hijo, tu primogénito. Como los hombres tratan al pueblo de Dios, así deben ser tratados.

Vv. 24-31.Dios sale enojado al encuentro de Moisés. El Señor lo amenaza de muerte o con mandarle una enfermedad como castigo por haber pasado por alto la circuncición de su hijo. Cuando Dios nos da a conocer lo que está mal en nuestra vida, debemos poner toda diligencia en enmendarnos con prontitud. Esta es la voz de la vara cada vez que la usa; nos llama a que nos volvamos al que nos ha disciplinado. Dios envió a Aarón al encuentro de Moisés. Mientras mejor veían ellos que Dios era quien los reunía, más agradable era su encuentro.
Los ancianos de Israel los encontraron en fe y estuvieron dispuestos a obedecerles. A menudo sucede que se halla menos dificultad que la esperada en las empresas que son conforme a la voluntad de Dios y para su gloria. Sólo levantémonos y esforcémonos en nuestra obra, el Señor estará con nosotros y nos prosperará. Si Israel acogió las noticias de su liberación y adoró al Señor, ¡cómo no debiéramos nosotros acoger la buena nueva de la redención, para abrazarla por fe y adorar al Redentor!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La medida de la madurez espiritual


La medida de la madurez espiritual

En esto me gozo, y me gozaré aún.

Filipenses 1:18

Puede medirse la madurez espiritual de un creyente por lo que puede quitarle el gozo. El gozo es un fruto de una vida guiada por el Espíritu (Gá. 5:22). Debemos regocijarnos siempre (Fil. 4:4; 1 Ts. 5:16). En todas las circunstancias el Espíritu Santo produce gozo, de modo que no debe haber ningún momento en el que no estemos regocijándonos de alguna manera.

El cambio, la confusión, las pruebas, los ataques, los deseos insatisfechos, el conflicto y las relaciones tirantes pueden quitarnos el equilibrio y despojarnos del gozo si no tenemos cuidado. Entonces hemos de llorar como el salmista: "Vuélveme el gozo de tu salvación" (Sal. 51:12).

Jesús dij "En el mundo tendréis aflicción" (Jn. 16:33), y el apóstol Jacobo dij "Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas" (Stg. 1:2). Dios tiene su propósito en nuestras aflicciones, pero nunca nos quita nuestro gozo. A fin de mantener nuestro gozo debemos asumir la perspectiva de Dios respecto a nuestras pruebas. Cuando nos rendimos a la obra de su Espíritu en nuestra vida, no nos agobiarán nuestras dificultades. El Lobo de la Muerte

Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
Proverbios 1:28
Una de las fábulas de Esopo habla de un pastorcito que cuidaba un rebaño. Queriendo jugarles una broma a los pobladores, varias veces gritó: "¡Viene el lobo! ¡Viene el lobo!" y luego se rió cuando los pobladores vinieron corriendo ayudarle. Cuando un lobo en realidad atacó a su rebaño, el muchacho gritó pero no le hicieron caso. Su juego demostró ser su daño cuando la muerte llegó a su puerta.

Imagínese al muchacho pastor como la persona religiosa nominal de nuestro día y a los pobladores como el Dios de la Biblia. Algunos pasan toda la vida tratándola como si fuera un juego, jugando a la religión, pensando que cuando llegue el día del juicio, Dios los va a salvar de la destrucción. Piensan en el evangelio en sus momentos de ocio o cuando ocurren pequeñas crisis, pero en realidad nunca se entregan a una relación personal salvadora con Cristo.

Si usted ha estado viviendo en la periferia de la fe, no espere hasta el último día. Clame a Cristo por fe antes de que sea demasiado tarde. Es mejor que usted clame a Jesús mientras tiene su aliento antes que en el día en que lo pierda.