miércoles, 19 de agosto de 2009

La reacción ante los falsos profetas


La reacción ante los falsos profetas

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.

Mateo 7:15

En la breve carta de Judas a los creyentes, el apóstol advierte categóricamente contra los falsos profetas y nos dice cómo reaccionar ante ellos. "Conservaos en el amor de Dios" (Jud. 21). Nuestra primera reacción ante la falsa enseñanza es sencillamente estar en armonía con Dios, estar seguros de que estamos en comunión con Él y recibir su bendición y su poder. Entonces podemos convencer "a algunos que dudan" (v. 22). Los creyentes que dudan de su fe por culpa de los falsos maestros necesitan que se les aliente.

Otra reacción necesaria pudiera ser salvar a otros, "arrebatándolos del fuego" (v. 23). Hay que rescatar a los incrédulos que van rumbo al infierno por oír falsas enseñanzas antes de que sea demasiado tarde.

Por último, Judas presenta una tercera reacción ante los falsos profetas: "De otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne" (v. 23). A veces debemos confrontar a los falsos profetas y a sus seguidores, haciéndolo con una especial dependencia del Señor y teniendo el cuidado de no contaminarnos con sus falsas enseñanzas. Cómo distinguir lo verdadero de lo falso

Todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.

Mateo 7:17

La Didaché, uno de los escritos cristianos más antiguos después del Nuevo Testamento, da varias pautas para distinguir a los profetas verdaderos de los falsos. En primer lugar, un verdadero profeta no abusará de la hospitalidad, sino que seguirá adelante, atendiendo su ministerio y su misión. Pero un falso profeta dará vueltas indefinidamente, preocupado solo por satisfacer sus propios intereses.

En segundo lugar, a diferencia del falso profeta, el verdadero profeta se opone a la excesiva solicitud de dinero. Está contento con el apoyo para las necesidades fundamentales de la vida y del ministerio.

En tercer lugar, la manera de vivir de un verdadero profeta corresponderá con las normas de justicia que enseña. Es muy probable que un falso profeta enseñe una cosa y practique otra.

Un verdadero ministro del evangelio mostrará lo que Pablo escribió: "Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo" (2 Co. 2:17).

lunes, 17 de agosto de 2009

El discipulado es algo seriom



El discipulado es algo serio

Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos...?

Lucas 14:28

No se puede pagar nada para ganar la salvación; pero vivir para Cristo es un asunto serio del discipulado. Ser cristiano significa confiar en el poder de Cristo y no en el suyo propio, y estar dispuesto a dejar su propio camino por el suyo. Ser cristiano puede resultar en sufrir persecución, burlas y tribulación. Jesús advirtió a los discípulos: "Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán" (Jn. 15:20).

Pero con su advertencia acerca del costo del discipulado, el Señor prometió que usted se regocijará "y nadie [le] quitará [su gozo]" (Jn. 16:22). Y también les dijo a sus discípulos: "pero confiad, yo he vencido al mundo" (16:33). Usted no escapará de las dificultades del discipulado, pero Cristo lo capacitará para que las resuelva. Sabiduría para la vida

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Mateo 7:7--8

Tener la sabiduría de Dios está entre las mayores necesidades que tenemos. La sabiduría de Dios nos ayuda a tomar decisiones prudentes a lo largo de nuestra vida cristiana; a optar por el camino de Dios y rechazar el camino del mundo en toda situación.

La Biblia presenta muchos mandamientos y principios para la vida cristiana, pero no es un manual exhaustivo de métodos y reglas para toda situación concebible. Eso no sería muy práctico, e impediría que confiáramos solamente en Dios. Él quiere que leamos su Palabra cada día de modo que podamos conocer sus principios para una vida recta y que podamos orar sabiamente pidiendo dirección cuando tenemos que tomar decisiones difíciles.

En las Escrituras el Señor presenta a los creyentes la verdad suficiente para vivir de manera responsable, y suficiente misterio para llevarlo a Él en la oración confiada: "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada" (Stg. 1:5).

El camino angosto


El camino angosto

Angosto el camino que lleva a la vida.

Mateo 7:14

La puerta estrecha de la salvación lleva al camino angosto de la vida recta. Por el contrario, la puerta ancha de la condenación lleva al camino espacioso de la vida descuidada y perversa.

Hubo una vez un hombre que escogió el islam en lugar del cristianismo porque para él el islam "es una senda noble y espaciosa. Hay lugar en ella para un hombre y sus pecados. El camino de Cristo es demasiado angosto". Lamentablemente, en la actualidad hay muchos que se dicen cristianos que no ven el asunto con tanta claridad como ese musulmán. No entienden ni aceptan la definición de Jesús del camino angosto como la senda exigente y difícil. Es la vida de sacrificio y de esfuerzo intenso. Si está llevando esa vida, peleará "la buena batalla de la fe, mano de la vida eterna, a la cual asimismo [fue] llamado" (1 Ti. 6:12). El que lleva la carga

Mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

Mateo 11:30

Jesús se describió a sí mismo como "manso y humilde de corazón" (Mt. 11:29); por lo tanto, Él da descanso, no cansancio, a todos los que se someten a Él y hacen su obra. En Cristo usted no solo tiene a un Salvador, sino también a uno que lleva la carga. Él lo ayuda a llevar todas sus cargas, incluso la carga de la obediencia.

Cristo nunca le dará una carga demasiado pesada de llevar. Su yugo no tiene nada que ver con las exigencias de la ley ni con las obras humanas. Más bien pertenece a la obediencia del cristiano a Dios, que Él quiere hacerla una experiencia alegre y feliz. Dé gracias a Dios por dar a alguien tan misericordioso que lleve la carga en la persona de su Hijo.

domingo, 16 de agosto de 2009

Ester 10


Ester 10 -

CAPÍTULO 10
La grandeza de Asuero-El ascenso de Mardoqueo.
Se podrían citar muchos ejemplos del esplendor de Asuero: quedaron escritas en las crónicas persas que se perdieron hace mucho, mientras las escrituras sagradas vivirán hasta que se acabe el tiempo. Las preocupaciones de los despreciados adoradores del Señor son consideradas por el Espíritu Santo como más importantes que los logros brillantes del monarca más ilustre de la tierra.
Mardoqueo fue verdaderamente grande y su grandeza le dio la oportunidad de hacer mucho bien. No desconoció a su pueblo, los judíos, y sin duda, conservó la verdadera religión. No buscó su propia riqueza, sino el bienestar de su pueblo. Pocos tienen en su poder hacer tanto bien como Mardoqueo, pero todos tienen a su alcance hacer mal, y ¿quién no tiene en su poder hacer algo de bien? No se nos pide que hagamos lo que no podemos o lo que nuestra posición no nos permite; pero todos estamos obligados a vivir bajo la influencia del temperamento que muestran los santos, cuyo ejemplo registra la Biblia. Si vivimos por la fe de Cristo, seremos activos conforme a la habilidad y a las oportunidades que Él nos da para fomentar su gloria, y los mejores intereses de los hombres. Si nuestra fe es genuina, obrará por amor. Esperad en fe y oración, y el hecho será seguro y glorioso; nuestra salvación es segura por nuestro Señor Jesucristo.

sábado, 15 de agosto de 2009

Ester 9


Ester 9 -

CAPÍTULO 9
Versículos 1-19. El éxito de los judíos. 20-32. La fiesta de Purim para conmemorar esto.

Vv. 1-19.Los enemigos de los judíos esperaban tener poder sobre ellos por el primer edicto. Si nada hubieran intentado contra el pueblo de Dios, nada hubieran sufrido. Los judíos, actuando unidos, se fortalecieron mutuamente. Aprendamos a resistir en un solo espíritu y con un solo ánimo, resistiendo unidos a los enemigos del alma cuyo propósito es robarnos la fe que es más preciosa que nuestra vida. Los judíos, para honra de su religión, demostraron desprecio por la riqueza mundana, para que se viera que ellos no deseaban nada sino su preservación. En todo caso, el pueblo de Dios debe manifestar humanidad y desinterés, rehusando frecuentemente las ventajas que legalmente podrían obtener.
Los judíos celebraron su fiesta el día después de haber terminado su obra. Cuando hemos recibido grandes misericordias de Dios, debemos ser rápidos para darle las gracias.

Vv. 20-32. La observancia de las fiestas judías es una declaración pública de la verdad de las Escrituras del Antiguo Testamento. Y como las Escrituras del Antiguo Testamento son verdad, el Mesías esperado por los judíos vino hace mucho y ninguno otro sino Jesús de Nazaret puede ser ese Mesías. El festival fue establecido por autoridad, pero bajo la dirección del Espíritu de Dios.
Se lo llamó fiesta de Purim, por una palabra persa que significa suerte. El nombre de este festival les recordaría la omnipotencia del Dios de Israel, que sirvió sus propósitos por medio de las supersticiones de los paganos.
Al repasar nuestras misericordias debemos referirnos a temores y angustias anteriores. Cuando nuestras misericordias son personales, no debemos perder el consuelo de ellas olvidándolas ni quitarle al Señor la gloria debida a su Nombre. Que el Señor nos enseñe a regocijarnos con ese gozo santo que anticipa y prepara para la bendición del cielo.
Cada caso de bondad divina hacia nosotros, es una nueva obligación de hacer el bien especialmente a los que más necesitan nuestra abundancia. Por sobre todo, la redención por medio de Cristo nos obliga a ser misericordiosos, 2 Corintios viii, 9.

viernes, 14 de agosto de 2009

Ester 8


Ester 8 -

CAPÍTULO 8
Versículos 1, 2. Mardoqueo es ascendido. 3-14. Ester pide por los judíos. 15-17. Mardoqueo recibe honores-El gozo de los judíos.

Vv. 1, 2.Lo que Amán hubiera usado para mal, Ester lo usará para bien. Toda la confianza que el rey había depositado en Amán, ahora la puso en Mardoqueo: un cambio feliz. Véase aquí lo vano que es hacerse tesoros en la tierra; el que apila riquezas no sabe quién las recogerá. Con cuán escaso placer, sí, con cuánto sufrimiento constante hubiera cuidado Amán su patrimonio si hubiera previsto que Mardoqueo, el hombre que odiaba por sobre todos los hombres del mundo, ¡iba a reinar sobre todo aquello en que él había trabajado! Nos interesa asegurarnos las riquezas que no quedarán atrás sino irán con nosotros al otro mundo.

Vv. 3-14.Cuando la iglesia de Dios corre peligro, es hora de ser fervientes. Ester, aunque a salvo ella misma, se postró y rogó por la liberación de su pueblo. No leemos que haya llorado cuando rogaba por su vida, pero aunque estaba segura, lloró por su pueblo. Las lágrimas de compasión y ternura son las que más se parecen a las de Cristo.
Conforme a la constitución del gobierno persa, ninguna ley o decreto podía ser derogado o abrogado. Esto dista mucho de hablar de sabiduría y honor de los medos y persas, y muestra claramente su orgullo y necedad. Esto sabe a esa vieja presunción que arruinó todo, ¡seremos como dioses! Prerrogativa de Dios es la de no arrepentirse y decir lo que nunca será modificado o contradicho. Pero se halló una manera, por otro decreto, para autorizar a los judíos a defenderse. El decreto se publicó en los lenguajes de todas las provincias. ¿Todos los súbditos de un príncipe terrenal tendrán sus decretos en idioma que comprenden, y los oráculos y leyes de Dios quedarán ocultos de sus siervos en lengua desconocida?

Vv. 15-17.Las vestimentas de Mardoqueo eran ricas ahora. Estas cosas no son dignas de ser comentadas, sino como señales del favor del rey y fruto del favor de Dios para su Iglesia. Bueno es para un país cuando los ornamentos de la seria piedad constituyen insignias de dignidad. Cuando la iglesia prospera, muchos se unen a ella, y se retractarán cuando haya problemas. Cuando los creyentes tienen reposo y andan en el temor del Señor y el consuelo del Espíritu Santo, serán multiplicados. Y los intentos de Satanás para destruir la Iglesia, siempre aumentará el número de los cristianos verdaderos.

jueves, 13 de agosto de 2009

Ester 7


Ester 7 -

CAPÍTULO 7
Versículos 1-6. Ester acusa a Amán. 7-10. Amán es ahorcado en su propio patíbulo.

Vv. 1-6.Si el amor por la vida nos hace rogar fervorosamente a quienes sólo pueden matar el cuerpo, ¡cuán fervorosas debieran ser nuestras oraciones a Aquel que puede destruir el cuerpo y el alma en el infierno! ¡Cuánto debiéramos orar por la salvación de nuestros parientes, amigos y de todos los que nos rodean! -Cuando presentamos peticiones a hombres grandes tenemos cautela para no ofenderles; hasta las quejas justas deben ser retenidas. Pero cuando nos acercamos con reverencia al Rey de reyes, no podemos pedir ni esperar demasiado. Aunque nada, sino ira es lo que merecemos, Dios es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.

Vv. 7-10.El rey estaba enojado: los que hacen las cosas por voluntad propia, reflexionan después, y se reprochan a sí mismos. Cuando estemos enojados debemos hacer una pausa antes de tomar cualquier resolución y, así, gobernar nuestro propio espíritu y demostrar que somo llevados por la razón. Los que son más altivos e insolentes cuando se hallan en el poder y la prosperidad, corrientemente, como Amán, son los más abyectos y más pobres de espíritu cuando son derribados. Viene el día en que los que odian y persiguen a los elegidos de Dios estarán felices de atenderlos.
El rey devuelve más ira contra Amán. Los que estaban cerca de él, estaban listos para ejecutar su ira. ¡Cuán poco seguros pueden estar los hombres orgullosos de los intereses que creen tener! Los enemigos de la iglesia de Dios a menudo han sido sorprendidos en su propia astucia. El Señor es conocido por tales juicios.
Entonces se pacificó la ira del rey y no antes. ¿Y quién tiene lástima de Amán ahorcado en su propio patíbulo? Más bien se regocijan en la destrucción que su propia artimaña le acarreó. Que los hacedores de iniquidad tiemblen, se vuelvan al Señor y busquen perdón por medio de la sangre de Jesús.