jueves, 17 de marzo de 2022

Pensar diferente. Parte 2

 


Pensar diferente. Parte 2

“Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.” 1 Corintios 2:12-13.

Es clave la obra del Espíritu Santo en nosotros, por esto, es esencial que entendamos la verdad y nos apropiemos de este conocimiento por fe, pues las buenas noticias de Dios son por fe de principio a fin (Romanos 1:17), no es por esfuerzos humanos ni depende de nuestra inteligencia, habilidad o agilidad, como nos presenta el salmo esta verdad, “No se deleita en la fuerza del caballo, ni se complace en la agilidad del hombre. Se complace Jehová en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia” (Salmos 147:10-11).

Al seguir la guía de su Espíritu, Él nos enseña la escritura y nos ayuda a llevarla a nuestra experiencia diaria; y el vínculo para lograr este hecho es mediante la oración, pues sin oración no hay relación y sin relación no hay revelación. Es en este momento diario y continuo que pedimos que, mediante la escritura, nos sean revelados los planes y propósitos de Dios para nuestra vida; y a su vez, nos llenamos de su fuerza para ejecutarlos (Jeremías 23:22).

Pero hay un hecho que debemos destacar, el Espíritu Santo actúa también por medio de los creyentes, de nuestros hermanos de la iglesia que están llenos del Espíritu Santo; por esto dice su Palabra que “antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.” (hebreos 3:13). Para poder disfrutar de esta realidad espiritual, debemos congregarnos “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.” (hebreos 10:24-25).

Hermano, la oración, el recordar estas verdades tan importantes, el ser animado y motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones, ocurre en la congregación; busca por lo tanto una iglesia de sana doctrina y, si has dejado de congregarte, busca nuevamente con urgencia a la iglesia por la cual murió y resucitó nuestro Señor Jesucristo.    Oración.

«Padre, has puesto tu Espíritu en mí como garantía de tu promesa de redención eterna y para entender tu Palabra y obedecer tus mandamientos; quiero disfrutar del mover de tu Espíritu en comunión con mis hermanos en la fe. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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miércoles, 16 de marzo de 2022

Pensar diferente. Parte 1

 

Pensar diferente. Parte 1

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Di


os, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12:1-2.

Al tener una nueva vida en Cristo, tenemos su gracia actuando permanentemente en nosotros, que nos conduce o nos impulsa a NO dejar que nuestro cuerpo sea un instrumento del mal para servir al pecado, (Romanos 6:13). Y ya que hemos sido tratados con tanto amor, no debemos seguir las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien debemos permitir que Dios nos transforme en personas nuevas al cambiar, en nosotros, la manera de pensar.

La forma en que el Señor cambia nuestra manera de pensar es que, cuando recibimos a Cristo, somos sellados con el Espíritu de Dios y tenemos la mente de Cristo, produciéndose un cambio de dentro hacia afuera, iniciando por nuestro espíritu pero manifiesto o evidente en nuestra alma y cuerpo. La profundidad de este hecho está escrita en la palabra de Dios, la cual nos revela que: “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” (1 Corintios 2:16), y el contexto de este versículo nos está explicando que Dios nos reveló a nosotros, por el Espíritu, cosas grandes y extraordinarias “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre”. Estas cosas están escritas en la palabra de Dios y son reveladas a nosotros los hijos de Dios cuando, con oración y toda disposición, tomamos el tiempo para estudiarlas, memorizarlas y practicarlas (1 Corintios 2:9-11).

Si muchos de nosotros tenemos una profesión u oficio y hemos dedicado años a estudiar y mediante la práctica hemos ido adquiriendo destreza, también lo debemos hacer con este inmenso tesoro que nos ha sido dado a nosotros que somos simples vasijas de barro, llenas con la gracia de nuestro Salvador; por lo tanto, estamos llamados a estudiar profundamente las escrituras, para lo cual Dios nos ha dado a su Espíritu, a fin de entender todas estas revelaciones que impactan lo que creemos, transforman nuestro pensamiento y modifican nuestras acciones.

Es un creer correcto, es un pensar verdadero, es un sentir equilibrado y es un hacer en justicia, porque a nosotros, su iglesia, conforme dice la escritura “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.” (Apocalipsis 19:8).

¿Ha cambiado tu manera de pensar?, ¿es radicalmente diferente a la del mundo?   Oración.

«Padre, que mis pensamientos sean purificados por tu palabra de verdad mediante la acción de tu Espíritu en mí, guiándome a no acomodar mi pensamiento a las ideas e ideologías del mundo, sino a pensar todo lo bueno y lleno de virtud que nos revela tu escritura sagrada, para poder experimentar tu voluntad buena, agradable y perfecta. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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martes, 15 de marzo de 2022

Malas noticias

 

Malas noticias


“No tendrá temor de malas noticias; su corazón está firme, confiado en Jehová.” Salmos 112:7

A diario escuchamos y vemos en la televisión o en los medios digitales malas noticias, guerra, rumores de guerras, enfermedades, violencia, entre otras.

El problema no es solo escuchar malas noticias, sino que estas nos pueden llenar de angustia y de incertidumbre ante el futuro. Muchos pierden la paz y caen en crisis al recibir estas noticias; otros simplemente se vuelven insensibles y se acostumbran a recibir esta información, optan por ser indiferentes. Sin embargo, ¿cuál debe ser la actitud de un creyente ante el panorama mundial actual o cuando recibe malas noticias?

El creyente debe tener dos actitudes que construyen; la primera, es que debe ser sensible ante el dolor de la humanidad sin dejarse afectar, disponiéndose a orar por los que sufren violencia, como nos indica el salmo “​​El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; Tú dispones su corazón, y haces atento tu oído, Para juzgar al huérfano y al oprimido, A fin de que no vuelva más a hacer violencia el hombre de la tierra” (Salmos 10:17-18). En esto practicamos el amor, ya que este “no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad” (1 Corintios 13:6).

La segunda actitud del creyente es estar confiado en Dios, porque ya ha recibido la mejor noticia que puede recibir y esta noticia se trata de Jesús “Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy” (Hechos 13:32-33). ¡Dios resucitó a Jesús! y por medio de la fe en su muerte y resurrección Cristo nos salvó del pecado y nos dio vida eterna, tenemos un propósito, una esperanza cierta y una paz verdadera.

Pero también tenemos una misión y es compartir esta buena noticia con otros, pues Cristo resucitó de los muertos y esto lo cambia todo, porque esta noticia se trata del amor de Dios que hoy mismo podemos recibir, disfrutar en nuestro corazón y compartirlo con otros. Ante las malas noticias del mundo, anunciemos con más fervor la mejor noticia de todos los tiempos ¡Cristo en nosotros, la esperanza de gloria! (Colosenses 1:27).   Oración.

«Padre, no tengo temor en recibir malas noticias, pues estoy confiado y me mantengo a diario en la buena noticia de salvación, por medio de la fe en Cristo, que me has dado. La buena noticia de tu amor en mí, me sustenta y me da fuerza para seguir viviendo; y ahora, para anunciar a otros tu misericordia y tu favor en Cristo Jesús, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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lunes, 14 de marzo de 2022

YO SOY

 


YO SOY

“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros” Éxodo 3:14

“Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba. Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra.” Juan 18:5-6

Cuando Dios se revela a Moisés para enviarlo a su pueblo, se revela como “YO SOY EL QUE SOY”, es decir, el Dios eterno, el que siempre ha existido y existirá, el que fue, es y será.

Cuando los soldados van a buscarlo acompañados de Judas, Jesús se les revela como el mismo Dios del antiguo testamento que se presentó a Moisés, por eso cuando dice “Yo soy” ellos retroceden y caen a tierra ante el poder del Dios todopoderoso; por esto declaró Jesús “Yo y el Padre uno somos” y demuestra con esto que nadie le quita la vida, sino que Él la ofreció por nosotros, “Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre” (Juan 10:30, Juan 10:18).

Y ahora, a todos los que creemos en su nombre, Jesús se revela, se manifiesta en nosotros por el Espíritu Santo morando en cada corazón, ¡Qué grande es nuestro Dios y qué revelación tan inmensa, inimaginable pero tan real! que el mismo Dios todopoderoso, el Dios todo suficiente, ahora habite en nosotros, ¡qué inmensidad de su gracia!

Sin embargo, muchos rechazan esta revelación y persiguen a Cristo, solo lo ven como un profeta o un hombre bueno y Él lo dijo de manera radical “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mateo 12:30).

¿Eres de los que iría con los soldados y caería en tierra, pero no aceptaría al Dios que se hizo hombre? o ¿eres el que lo niega y lo entrega? o eres el que cae de rodillas y reconoce a Jesús como Dios, como tu Señor y como tu Salvador. Si te rindes a Jesús, entonces Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo habitarán dentro de ti.  Oración.

«¡Quién como tú oh Dios! mi Salvador Jesucristo; hoy te reconozco, me arrepiento de mis pecados y te entrego mi vida, coloca tu Espíritu en mí y llévame al Padre, quiero vivir en comunión y en plenitud de gozo, gracias por tu perdón, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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domingo, 13 de marzo de 2022

Y entonces vendrá el fin

 


Y entonces vendrá el fin

“Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin”. Mateo 24:14

A muchos les aterra pensar que algún día finalizarán todas las cosas, que concluirá la historia de la humanidad y llegará tarde o temprano un juicio sobre los habitantes de la tierra (Apocalipsis 20:11-13). Será el fin para quienes rechacen el reino de Dios, para quienes no pusieron la confianza en Dios y en su Ungido, en Cristo el Salvador, inmolado por nuestros pecados, que vino a darnos vida eterna, no a condenarnos (Juan 3:16-18).

Para quienes no tienen puesta su esperanza en Cristo y en su Palabra, será el juicio y el fin, pero para quienes hemos creído y recibido a Jesús en nuestro corazón, será el inicio de la vida eterna que por gracia Dios nos concedió en él. El inicio de un cielo nuevo y una tierra nueva, donde habitaremos sin pecado, en paz y en total dependencia de Dios (Apocalipsis 22:2), y Él morará con nosotros; y seremos su pueblo, estará con nosotros como nuestro Dios en una comunión única e ininterrumpida, donde enjugará toda lágrima de los ojos de nosotros; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron (Apocalipsis 21:1-4).

No nos engañemos, “los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8). Si en tu corazón y en tu vida aún practicas tales cosas, ven a beber gratuitamente de la fuente del agua de la vida que es Cristo, cree de todo corazón en Él y serás llevado de muerte a vida eterna, Dios colocará su Santo Espíritu en ti como garantía de salvación. (Efesios 1:13-14)    Oración.

«Padre, hoy quiero entregar mi vida a ti, creo en tu Hijo Jesucristo, en que Él murió por mis pecados y resucitó para darme vida eterna, hoy me entrego a ti y te pido coloques tu Espíritu en mí para servirte y vivir una vida que te agrade, lejos del pecado y de las cosas del mundo. En el nombre de Jesús. Amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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sábado, 12 de marzo de 2022

Cristianos llenos del Espíritu Santo. Parte 2

 


Cristianos llenos del Espíritu Santo. Parte 2

“Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.” Hechos 7:55-60.

Esa llenura que tuvo Esteban, incluso para soportar la muerte, viendo la gloria de Dios, es la llenura que todos podemos tener; pero, ¿qué impide que seamos llenos?, una razón que contrasta con la historia de Esteban es el temor, “El temor del hombre pondrá lazo; Mas el que confía en Jehová será exaltado” (Proverbios 29:25), Esteban no tuvo temor de dar testimonio sabiendo que podría morir, pues él mismo, al predicarle a quienes lo escuchaban, les cuenta el contexto de la historia de los profetas, que muchos fueron muertos por la rebeldía del pueblo. Sin embargo, siguió adelante, esta es la llenura, estar dispuestos a dar la vida por Jesús, no por un impulso emocional, sino por nuestra voluntad sometida y alineada a la voluntad de Dios.

Otra evidencia de la llenura de Esteban es la identificación con nuestro Salvador Jesucristo, pues en el momento en que estaba siendo apedreado, en vez de enojarse con sus verdugos o lanzar frases de odio, como su Señor, pidió al Padre que los perdonara, tal como el Señor Jesús dijo “Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34).

Ser lleno del Espíritu es algo que podemos pedir ahora mismo; es la voluntad de Dios que seamos llenos y lo primero que ocurrirá es que se nos quite todo temor del hombre para predicar el evangelio y que Cristo mismo sea revelado en nuestra vida, identificándonos plenamente con su vida, su carácter y su amor.

¿Estás dispuesto, hermano, a ser lleno del Espíritu de Dios?, entonces pide con fe y así será, la única condición es que lo creas, porque no es por méritos propios sino por lo que Cristo hizo en la cruz por ti. Él quiere que seamos llenos de gracia y poder para ser testigos fieles de su amor, colocando nuestra mirada en el cielo y no en las cosas de la tierra.  Oración.

«Padre, hoy quiero dar testimonio efectivo de tu amor, no ser apático a tu llamado de anunciar el evangelio a toda criatura; por eso te pido que me llenes de tu Espíritu Santo para anunciar con denuedo tu amor. En el nombre de Jesús, amén.   Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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viernes, 11 de marzo de 2022

Cristianos llenos del Espíritu Santo. Parte1

 


Cristianos llenos del Espíritu Santo. Parte1

“Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban. Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba”. Hechos 6:8-10

Esteban era lleno de gracia y poder del Espíritu Santo para dar testimonio de Cristo y su Palabra, un testimonio que daba no por sus propios méritos o capacidades sino porque había aceptado a Cristo en su corazón pues como dice la escritura: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” (Juan 1:17).

Es decir, lo mismo que Esteban recibió, recibimos nosotros en el momento que creímos y recibimos a Cristo, (Juan 1:12-13) el problema es si usamos o no todo el favor que ahora tenemos a disposición. Debemos cruzar el umbral de la inercia y saber que podemos dar ese mismo testimonio con poder, pues el Espíritu Santo que está con nosotros, actuará en el momento que demos el primer paso para confesar a Cristo, “Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Efesios 3:20), es de Él el poder y la gloria, de nosotros confiar y actuar conforme a su llamado.

No pensemos más que se requiere ser especial o algún don venido de lo alto para dar testimonio con poder de Cristo, ya tenemos el don de la salvación y a su Espíritu ¿qué más queremos? “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Romanos 8:32), así que levantémonos de la silla de la comodidad y el temor, y vayamos a contar las maravillas que Cristo hace en nosotros todos los días, si encontramos oposición debemos saber que no podrán resistir la sabiduría y la mansedumbre que nos da el Espíritu, pues igual que estuvo con Esteban así está con nosotros el Cristo vivo.   Oración.

«Padre, ahora sé que, si Cristo está conmigo, el mal no me podrá vencer, por eso no debo sentir temor, ni quedarme sentado, sino, ir a dar testimonio del amor de Cristo. También, el Espíritu Santo actuará en mi vida con poder, me ayudará a hablar con denuedo de todas las maravillas de tu Palabra, de la libertad gloriosa que tenemos como hijos de Dios, de la paz que hay en mi corazón y del amor que tienes para dar a quienes creen en ti. En el nombre de Jesús. Amén.     Difundiendo el mensaje de Jesucristo.

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