domingo, 17 de febrero de 2019

ALABANZA


ALABANZA POR LA LIBERACIÓN

Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, sin hallar ciudad en donde vivir. Hambrientos y sedientos su alma desfallecía en ellos. Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte. Aprisionados en aflicción y en hierros. Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión y a causa de sus maldades; su alma abominó todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte. Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina. Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso. Que encrespa sus ondas. Suben a los cielos, descienden a los abismos; sus almas se derriten con el mal. Salmos 107:4,5,10,17,18,20,25,26
Este Salmo es una alabanza por la liberación, enseña que el Señor cuida de nosotros y escucha nuestras oraciones. Aquí se destacan cuatro crisis del ser humano y cómo Dios lo rescata de cada una de ellas, si le clama y confía en Él. Estas crisis pueden aplicarse a experiencias de nuestra vida: La soledad, la opresión, la enfermedad y el abatimiento. Recordemos que Dios es misericordioso y puede revertir cualquier situación que nos afecte.
En el salmo se repite cuatro veces: Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Y la respuesta a la liberación también se repite cuatro veces: Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres”. Este énfasis es porque Dios es tan bueno y misericordioso que siempre atiende al clamor de los que le buscan de corazón y nos recuerda que debemos alabarlo continuamente por su respuesta a cada necesidad.
La soledad describe la condición espiritual y emocional de muchas personas que necesitan de Dios y se sienten vacíos y sin rumbo, pero cuando son redimidos por Él, no estarán más solos, Dios les da seguridad y suple sus faltas.
La opresión muestra cuán atados y perdidos pueden estar los seres humanos en este mundo. Presos de pecados, vicios y cautivos en las tinieblas. La liberación de Dios consiste en romper sus cadenas y liberarlos de esa oscuridad para traerlos a su luz. Claramente dice que están oprimidos por encontrarse lejos de Dios, pero su misericordia es más grande que la maldad y el juicio pues siempre oye al que se acerca con humildad y fe para ser rescatado.
La enfermedad en este caso ha venido por la rebelión, pero, aunque estaban a las puertas de la muerte, Dios envió su palabra y los sanó. Muestra las maravillas que hace Dios con su Palabra.
El abatimiento está representado por la tormenta y nos muestran la pequeñez del hombre frente a las grandes dificultades de la vida, recordándonos que sólo bajo el cuidado de Dios podemos sobrevivir. Frente a las grandes fuerzas de la naturaleza, los seres humanos temblamos y sólo Dios puede liberarnos.
Ante cualquier crisis tan sólo clamemos y Él calmará nuestra tempestad.  Oración.
Señor hoy quiero alabarte y darte gracias por tu inmensa misericordia, quiero entender tus caminos y saber que eres Soberano, que tienes todo bajo tu control. En las crisis de mi vida quiero clamar y confiar en ti, porque sólo tú puedes liberarme. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

sábado, 16 de febrero de 2019

LA CARTA DE AMOR



LA CARTA DE AMOR
Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. 2 Corintios 3:2-3
Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el Señor: pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré, añade y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones.  Hebreos 10:16-17
Con su sangre preciosa es escrito el amor de Dios, en el corazón de cada persona que recibe y cree en Jesús (Juan 1:12), por el Espíritu del Dios vivo puesto en nosotros.
Esta carta, que somos nosotros, es una carta de amor, y está a la vista de todos los que la quieran leer, para que todos pueden ver claramente lo que Cristo ha hecho en la vida de cada creyente.
Para que la gente conozca a Cristo, sólo tienen que fijarse en cada uno de nosotros, porque ha sido derramado el amor de Dios en nuestro corazón por medio del Espíritu que nos fue dado.
Así que esta carta debe enviarse y debe poder ser leída claramente por los demás, por lo tanto no debemos andar en las contradicciones y confusiones del mundo sino guiados por su Espíritu. Si somos el reflejo de la gloria de Dios, no podemos esconder esta carta en un cajón, sino que debe enviarse a todo el mundo para que, al leer esta carta de amor, amen también a Cristo, así como nosotros lo amamos, no porque espontáneamente haya sucedido sino porque lo que Él escribió primero en nuestro corazón.
Permite que Cristo mismo escriba en tu corazón esa carta de amor eterno que puede ser leída claramente y luego enviada a todos, creyendo en Él y dejándote guiar por su Santo Espíritu.       Oración.
Señor, escribe en mi corazón, haz que yo sea esa carta de amor para ser leída por todos aquellos que necesitan conocerte, y sea mi vida un ejemplo de tu verdad y de tu gran amor. Amén. Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

viernes, 15 de febrero de 2019

LA GLORIA DE


LA GLORIA DE CRISTO TRAE UNIDAD

La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo”, Juan 17:22-24
Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad”, Colosenses 2:9-10
Muchos buscan experiencias emocionales en las iglesias queriendo llenarse de la gloria de Dios, pero esta es más que una emoción humana, es la revelación misma de Jesucristo en nuestra vida, fruto de una íntima relación con Él.
En la petición que Moisés le hace al Señor en Éxodo 33:18 “te ruego que me muestres tu gloria”, Moisés quería algo más, no sólo sabía que la presencia de Dios estaba con Él, quería conocerlo más, palpar su gloria, quería la revelación de su bondad, su poder, su misericordia, amor y compasión.
Para nosotros es más simple porque Cristo es la gloria personificada, Él es el cumplimiento de todo lo que Dios le mostró a Moisés. La imagen viva de la gloria de Dios es el Hijo de Dios. Juan 1:14 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad”.
Tenemos al alcance la gloria de Dios en Jesús que es gracia, misericordia, paciencia, abundante bondad y verdad. Por eso Dios quiere que abramos nuestros ojos espirituales y que entendamos que toda la revelación de su gloria está en su Hijo, por eso tenemos el deber de conocerla profundizando en el conocimiento de Él.
Pablo en el libro de colosenses nos dice que al unirnos a Cristo participamos de su gloria, de la plenitud de su naturaleza divina, somos llenados y no nos falta nada porque en Él estamos completos. El que está lleno del Señor está pleno. Cuando lo conocemos a través de su Palabra, se refleja una revelación creciente de Cristo y somos cambiados de gloria en gloria, transformados en la misma imagen de Cristo.
La entrega de Jesús fue tan completa que no se reservó ni su propia gloria, sino que la quiso compartir con nosotros “la gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno”. Esto es con el objetivo de que tengamos una unidad perfecta no sólo con Padre, Hijo y Espíritu Santo, sino entre nosotros como hermanos, dando a conocer a Dios al mundo a través del amor y la unidad de su iglesia.

Su gran deseo es que lleguemos a ser uno, para ser un poderoso testimonio del amor de Dios ¿será que estamos cumpliendo con este requerimiento de Cristo? O cada día hay más divisiones entre nosotros. Hemos olvidado que la visión de ganar el mundo se hará sólo con el amor que Dios nos ha dado y que debemos reflejarlo a otros.  Oración.
Gracias amado Jesús por orar pidiendo la unidad de los creyentes para que seamos un testimonio vivo de tu amor al mundo. Hoy pido por la iglesia universal para que trabajemos en unidad y humildad por la conquista de este mundo, exaltando el nombre de Cristo y compartiendo la gloria que nos ha dado. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

jueves, 14 de febrero de 2019

OFRENDA

OFRENDA QUE TRAE GOZO
En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad”, Filipenses 4:10-12
Pablo fue detenido en Jerusalén y encarcelado por dos años y luego fue trasladado a una prisión en Roma. En estas circunstancias los Filipenses no habían tenido contacto con Pablo, pero al enterarse, ellos se ocupan de sus necesidades con sus ofrendas. Pablo comparte la alegría de recibir la ofrenda de los filipenses, pues él tenía gran necesidad, y a pesar de que el apóstol sabe vivir alegre, teniendo mucho o teniendo poco, se regocija con estas dádivas.
Notemos la enseñanza que él quiere dar a sus seguidores y a nosotros para que aprendamos de su ejemplo y practiquemos lo mismo. Muchos somos indiferentes a la necesidad de nuestro prójimo y si ayudamos, siempre lo hacemos con lo que nos sobra, pero la Biblia nos enseña diferente: “El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad” (Efesios 4:28)
Ahora, si hay escasez o hay abundancia es parte del plan y la voluntad de Dios, con lo cual tenemos que aprender a vivir bien cualquiera que sea nuestra situación, tanto a quedar saciado como a pasar hambre. Jesucristo repetidamente nos habla de las cosas materiales y dijo: "No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas (Mateo 6:31-33).
Cuando el Espíritu de Dios derrama amor en el corazón de una persona, hay desapego a las cosas materiales y despierta la generosidad; esto es guardar tesoros en el cielo. La generosidad tiene que ser un ejercicio sabio, como administración de los bienes que el Señor nos ha dejado prestados.
La persona que invierte en la eternidad, ayudando al necesitado y apoyando la obra del Señor, es la persona que verá suplidas sus propias necesidades. Dios promete recompensar a aquel que administra sus bienes con fidelidad. Por eso, Pablo dice: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19).
Es importante encontrar libertad en nuestras vidas sobre las cosas materiales, pues el dar es un fruto de justicia, de amor y generosidad. Oración.
Amado Dios, acepto con alegría de corazón las situaciones de mi vida, como parte de tu plan y voluntad, sea que tenga abundancia o escasez, me gozo en tu presencia. Quiero con gozo en mi alma, dar lo mejor de mí y de mi ganancia como fruto de amor, justicia y generosidad. Te amo Señor, amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

miércoles, 13 de febrero de 2019

CONSEJOS


 CONSEJOS PARA LOS CREYENTES

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo; retened lo bueno. Absteneos de toda especie de mal, 1 Tesalonicenses 5:16-22
Una iglesia genuina es una iglesia feliz, que ora y es agradecida. Por eso Pablo nos da una serie de recomendaciones para nuestro vivir cristiano, que muestre testimonio al mundo de que somos hijos de Dios.
En nuestra experiencia de salvación, los cristianos necesitamos expresar gozo, en medio de un mundo carente de felicidad, donde el común denominador es la aflicción. Debemos regocijarnos en las bendiciones que recibimos y aun en medio de las tribulaciones. La vida cristiana debe ser una vida de gozo constante.
El gozo va ligado a la oración y al agradecimiento. Para poder gozarnos siempre debemos orar sin cesar y ser agradecidos en todo. Estaremos siempre gozosos si aprendemos a descansar en el Señor cualquiera que sea nuestra situación y aun en lo que nos parezca adverso. Podemos gozarnos más si oramos más. Un gozo así procede sólo del Espíritu Santo. Nuestro gozo, oración y agradecimiento no deben fluctuar con nuestro estado de ánimo o por las circunstancias, cumpliendo así con la voluntad de Dios.
Orar sin cesar no implica estar siempre de rodillas, es más bien una actitud de oración frecuente, espontánea y sencilla, en cualquier momento o en cualquier lugar. Hasta que la oración se vuelva un estilo de vida donde reconocemos nuestra dependencia de Dios.
Otro consejo de Pablo es que no debemos apagar el Espíritu, cuando le damos cabida a las cosas carnales y descuidamos las espirituales, cuando despreciamos la predicación de la Palabra, la interpretación o su aplicación porque es simple y nos dice lo que ya sabemos. O cuando menospreciemos los dones de aquellos que bajo la inspiración del Espíritu son usados en predicación, como hablar en lenguas, revelar misterios, u orar en la congregación. Recordemos que los dones espirituales son para el beneficio de todos y deben ser usados llenos del Espíritu Santo.
Escudriñemos y estudiemos más las Escrituras para poder examinar lo que escuchamos, y así retener lo bueno y desechar lo malo, con la guía del Espíritu y bajo la luz de la Palabra para abstenernos de toda clase de mal.  Oración.
Señor Jesucristo quiero hacer siempre tu voluntad que es buena, agradable y perfecta. Que el gozo, la oración y la gratitud sean una constante en mi vida espiritual independientemente de las circunstancias, de tal manera que sea testimonio de tu verdad y amor en el mundo. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

martes, 12 de febrero de 2019

SOBRE TODA CARNE


DERRAMARÉ MI ESPÍRITU SOBRE TODA CARNE
Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días”, Joel 2:28-29
En este pasaje Joel profetiza el comienzo de la iglesia de Cristo. Tiempo donde todos podrán en todas partes invocar el nombre del Señor Jesucristo, recibir el perdón de pecados y entrar a ser parte del reino de Dios. Todo esto por medio de la presencia del Espíritu Santo.
El profeta estaba contemplando este tiempo, donde el Espíritu Santo sería derramado ya no sólo sobre profetas, reyes y sacerdotes, sino sobre toda carne, lo que alude a toda persona que ha creído en Jesucristo y ha recibido la promesa del Espíritu: jóvenes, viejos, hombres y mujeres que tendrán esta experiencia, para que sin distinción ni discriminaciones invoquen la Palabra del Señor y sean instrumentos de salvación para el mundo.
Qué gran privilegio se nos ha concedido, no sólo experimentar la salvación personal en Jesucristo, sino ser voceros que comuniquen las buenas nuevas a todos los que deseen escuchar. Hoy la iglesia cristiana es la voz profética de Dios y debe revelar el mensaje del evangelio llamando al arrepentimiento y extendiendo la esperanza de Cristo a todo este mundo afligido. El Señor con el derramamiento de su Espíritu desde Pentecostés ha venido a morar en los creyentes para dirigir su iglesia.
Derramaré mi Espíritu”, alude a un regalo de gracia abundante que alcanza todas las edades. Igual que en tiempos de Joel donde la lluvia cayó en gran magnitud para restaurar la tierra seca y devastada por la langosta, ahora es por el poder del Espíritu Santo en cada creyente que el mensaje de salvación se esparcirá por todo este mundo que se aproxima al final de los tiempos.
Profetizar es proclamar los propósitos bíblicos de Dios para este tiempo, es hablar en el nombre de Dios su Palabra, y ya no es un privilegio de unos pocos, sino un atributo para todo creyente, con lo cual no hay excusa para que callemos, pues Dios usará aun hasta los más niños para darle una oportunidad de salvación a todos los que nos rodean.
Reconozcamos que “invocar su nombre” es invitarlo a actuar como Señor y Salvador, no sólo en la experiencia inicial del nuevo nacimiento, sino invitarlo a actuar en todos los aspectos y momentos de nuestra vida.  Oración.
Señor Jesucristo, gracias por derramar tu Santo espíritu sobre mí, ya no tengo excusa para proclamar tu Palabra a los que me rodean y hacerles entender que recibir tu gracia no es complicado ni difícil, solo basta con disponer el corazón para aceptar a Cristo y todo lo que hizo en la cruz, y así serán salvos. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.

lunes, 11 de febrero de 2019

LO MÁS IMPORTANTE


¿QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE PARA TI?

Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos”, Hageo1:5-7
El Señor le habla al profeta Hageo cuando su pueblo Israel ha regresado del cautiverio a la tierra prometida. Se dedicaron a construir sus propias viviendas y no se esforzaron por reconstruir el templo para restaurar el culto y la adoración a Dios. Colocaron sus prioridades personales por encima de su comunión con Dios, el resultado fue que las cosas no salieran bien, estaban insatisfechos, pues trabajaban mucho y el dinero no les alcanzaba, se esforzaban demasiado y no obtenían lo que querían. Esto puede sucedernos a nosotros cuando Dios no ocupa el primer lugar en nuestra vida.
El Señor Jesús nos hace un llamado a colocar nuestras prioridades en orden. Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. Evaluemos nuestra vida espiritual. ¿Estamos cumpliendo con el propósito para el cual fuimos escogidos y llamados? Tener una relación íntima, verdadera y continua con nuestro Dios debe ser nuestra prioridad y lo demás vendrá como resultado de buscarlo genuinamente.
Enfocarnos sólo en nuestros asuntos personales, dedicando nuestro tiempo y energía para conseguir lo que necesitamos para vivir nos puede estar haciendo perder el examen, pues hemos descuidado nuestro tiempo devocional con el Señor, somos indiferentes con nuestros deberes espirituales y no hemos avanzado en nuestro crecimiento espiritual.
Los tiempos que estamos viviendo demandan hombres y mujeres decididos al servicio y compromiso en las cosas de Dios, pues somos responsables de nuestro entorno, somos agentes de cambio en el lugar donde Dios nos ha colocado, generadores de vida y bendición para los que nos rodean. Prediquemos su Palabra para que las personas se vuelvan a Dios, se levanten para buscarlo de todo corazón y haya un despertar espiritual.
La recompensa que obtendremos es nuestra propia satisfacción, por hacer lo que es debido, obedeciendo a Jesucristo y siguiendo su camino. Esto no se puede evaluar en términos de riqueza terrenal. Una paradoja en la vida cristiana es que la labor bien hecha no trae descanso y comodidad sino mayores demandas y esfuerzos. Como en la parábola de los talentos (Mateo 25:14-30), la recompensa de los siervos fieles es una responsabilidad todavía mayor y una comunión más íntima con Dios.  Oración.
Amado Señor Jesucristo, no permitas que personas, objetos, trabajo, estudio y metas materiales compitan con mi prioridad de buscarte cada día. Quiero colocarte en primer lugar en cada aspecto de mi vida. Que mi interés sea una sincera comunión contigo, con plena certeza de que te ocuparás de las añadiduras. Amén.  Difundiendo el mensaje de Jesucristo.
¡Hasta lo último de la tierra! Usa tus redes sociales para ese propósito.