viernes, 17 de noviembre de 2017

¿Qué significa “plantar”


EL SEÑOR DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN… Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE QUE HABÍA FORMADO (Génesis 2:8)

¿Qué significa “plantar” Enterrar semillas más allá de la vista humana a fin de que germinen y eventualmente produzcan fruto? En el plan de Dios para tu vida, Él ha plantado bendiciones dentro de ti que experimentarás con el paso del tiempo. Solamente porque entres en un campo y no veas una cosecha, eso no quiere decir que las semillas no estén allí; el Señor ha plantado cosas en tu vida que llevarán su fruto en distintos momentos.

Es sorprendente que Dios quisiera sembrar en nosotros. ¿Por qué se esforzaría cuando podría crear las cosas diciendo sólo una palabra? Piensa acerca del amor, el empeño personal del Creador del universo mientras se inclina hacia abajo y planta bendiciones en ti para que vayan surgiendo durante las diversas estaciones de tu vida. Todo lo que el Señor tiene para ti no ha surgido todavía, de manera que no puedes darte por vencido o marcharte y decir: “Esto es todo lo que hay”. No, Dios tiene plantadas algunas cosas en ti que no has visto o experimentado hasta ahora. Aún te estás transformando en lo que Él sembró dentro de ti. Sabiendo esto reforzará tu fe de que realmente va a ocurrir. También significa que el Señor cree en ti, incluso cuando no crees en ti mismo…

Hay talentos en tu interior que no han sido descubiertos y sueños que no se han cumplido. ¡Eso es lo que significa estar en una batalla! El diablo está peleando contigo acerca de tu destino. Él sabe qué es lo que ha sido plantado en ti y está tratando de echar a perder la “semilla”. ¡No lo dejes! No eres la persona que serás dentro de seis meses o dentro de seis años, porque hay un factor tiempo; todo no llega a ser “cosechado” en el mismo instante. Debes tener fe y paciencia, de otra manera perderás lo que Dios tiene para ti.  Resultado de imagen de imagenes cristianas evangelicas en instagram

jueves, 16 de noviembre de 2017

Preparado, plantado, fijado, podado y prosperado


Preparado, plantado, fijado, podado y prosperado

“EL SEÑOR DIOS PLANTÓ UN HUERTO EN EDÉN… Y PUSO ALLÍ AL HOMBRE QUE HABÍA FORMADO” (Génesis 2:8)

Antes de que Dios pusiese a Adán en el huerto, Él lo formó (lee Génesis 2:7,8). Hay un proceso de preparación por el que el Señor nos lleva con el fin de hacernos lo que necesitamos ser, pero esa preparación lleva tiempo. Él debe tratar nuestras contradicciones, defectos de personalidad, áreas de desconfianza, asuntos de la infancia no resueltos, cicatrices, fracasos, etc. ¿Cuánto tiempo requiere eso? Sólo Dios lo sabe. Admítelo, ¿aun a tu edad no reconoces todavía algunas formas infantiles dentro de ti? Cualquiera habría perdido las esperanzas contigo, pero el Señor tiene un plan y se comprometió a llevarlo a cabo. Todos deberíamos llevar un letrero que diga: “Obra sin terminar. Si me contratas, debes saberlo. Si te casas conmigo, es preciso que lo sepas”.

La Biblia dice que Dios “…formó al hombre del polvo de la Tierra…” (Génesis 2:7). ¿Con qué trabaja? ¡Con polvo! Y los artilugios que usa para formarte son las experiencias por las que pasas a través de la vida; éstas te forman y te cambian. Cuanto más sigas intentando hacer las cosas a tu manera, más tiempo llevará el proceso. Puede que te lleve cinco años para que aprendas a dejar de agradar a las personas, o diez para que ceses de sentir pena por ti mismo, o veinte para que dejes de volver la mirada hacia atrás reviviendo tu infancia. Durante todo ese tiempo, el Señor te está diciendo: “Deja de hacerlo”, y tú contestas: “Ya lo sé; voy a hacer las cosas mejor”. Entonces, finalmente, sucede una crisis y la verdad te golpea fuertemente. En ese momento dices: “¿Sabes qué? Voy a olvidar aquellas cosas que se quedan atrás y empezaré a extenderme a lo que está delante” (lee Filipenses 3:13b).  

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Colosenses.2.v6-8


Colosenses.2.v6-8 Aceptar a Cristo como Señor de su vida es el comienzo de la vida con Cristo. Pero debe continuar siguiendo a sus líderes para arraigarse, edificarse y fortalecerse en su fe. Cristo desea guiarlo y ayudarlo cada día en sus problemas. Usted puede vivir para Cristo al: (1) dedicar su vida y someterse a su voluntad (Rom_12:1-2); (2) buscar aprender de Él, de su vida y de sus enseñanzas (Rom_3:16); y (3) reconocer el poder del Espíritu Santo en usted (Hechos. _1:8; Gal_5:22).

2.7 Pablo usa la ilustración de estar arraigados a Cristo. Así como las plantas reciben nutrición del suelo a través de sus raíces, recibimos fortaleza de Cristo. Cuanto más dependan nuestras vidas de El, menos serán las posibilidades de que seamos engañados por aquellos que falsamente claman tener respuestas para la vida. Si Cristo es nuestra fortaleza, seremos libres de las regulaciones humanas.

2.8 Pablo escribe contra cualquier filosofía de vida basada solo en ideas humanas. El mismo era un filósofo dotado, por lo tanto, no condenaba la filosofía. Condenaba las enseñanzas que dan mayor crédito a la humanidad, no a Cristo, como la respuesta para los problemas de la vida, al grado que se conviertan en una falsa religión. Hay muchas propuestas del hombre para enfrentar los problemas que no toman en cuenta a Dios. Para resistir la herejía usted debe usar su mente, fijar sus ojos en Cristo y estudiar la Biblia.

martes, 14 de noviembre de 2017

Evite el conflicto personal


Evite el conflicto personal

Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.

Filipenses 4:2

Pablo afrontó muchos conflictos en la iglesia, pero algunos eran lo suficientemente importantes para él como para tratar con ellos en sus epístolas, y también importantes para nuestra enseñanza. Es evidente que las dos mujeres en el versículo de hoy estaban dirigiendo dos facciones opuestas en la iglesia. No sabemos cuáles eran sus quejas específicas, pero podemos suponer que fuera un conflicto personal.

Sabemos que las dos mujeres eran miembros notables de la iglesia porque habían trabajado con Pablo en la causa del evangelio (Fil. 4:3). Y sabemos que estaban causando estrago en la iglesia porque al parecer no estaba unida (Fil. 2:2). Reconociendo que se trataba de falta de amor, que indica la presencia de orgullo y la ausencia de humildad, Pablo rogó que las mujeres fueran "de un mismo sentir en el Señor" (4:2). Cada una estaba exigiendo su propio derecho en vez de interesarse en el derecho de la otra. Pero como Pablo las exhortó y nos exhorta a nosotros, una buena relación con el Señor resolverá cualquier discordia. Regocíjese en el Señor

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo ¡Regocijaos!

Filipenses 4:4

Muchos creyentes se convierten en víctimas de sus circunstancias y como consecuencia viven en altibajos espirituales. Para ellos, una orden de que se regocijen parece irracional. Pero la orden del versículo de hoy es regocijarse "en el Señor".

No siempre podemos regocijarnos en nuestras circunstancias o en las de otras personas porque ambas pueden ser malas. Sin embargo, podemos regocijarnos en el Señor porque Él es siempre bueno y sabemos que nunca cambia. De modo que nuestra estabilidad espiritual se relaciona directamente con nuestro conocimiento de Dios. El conocerlo nos ayuda a vivir por encima de nuestras circunstancias y nos da estabilidad. Por eso se escribieron los Salmos en forma poética y se les puso música, para que el pueblo de Israel pudiera memorizar las Escrituras y cantar himnos a fin de profundizar su conocimiento de Dios. El conocerlo hace que todo lo demás parezca menos importante.   

lunes, 13 de noviembre de 2017

La fe mueve la mano de Dios


La fe mueve la mano de Dios"

“Quienes por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia, obtuvieron promesas, cerraron bocas de leones, apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada; siendo débiles, fueron hechos fuertes, se hicieron poderosos en la guerra, pusieron en fuga a ejércitos extranjeros”.

Hebreos 11:33-34

La Biblia está llena de hombres y mujeres de fe, quienes conociendo a Dios supieron vivir con una fe victoriosa, mostrando a los ojos de los hombres lo posible ante lo imposible. Fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve, es esa la convicción que debemos tener, pues tenemos un Dios grande que es el Creador del universo, él es el Todopoderoso, y somos parte de un ejército de fe llamados a declarar la grandeza de Dios, a cerrar bocas de leones, a mostrar el poder de Dios en medio de un mundo incrédulo. Jesús mismo nos enseña “Si tuvieres fe como un grano de mostaza, podrían decirle a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”.



La fe se obtiene por oír la palabra de Dios, en leer de su palabra empapándose de ella, y estando en oración continua. Es así como aprendemos a conocer a Dios de quien es, y las grandes que hace y aun puede hacer por medio nuestro.



Seamos parte de esta Generación de Fe, que ve las cosas imposibles como POSIBLES ya que dependemos de un Dios Grandioso y Poderoso, activemos la fe que fe sin obras es fe muerta y sin fe es imposible agradar a Dios, despertemos a una realidad en que los sueños en Dios se hacen realidad, haciendo lo que nunca hemos hecho, pero sabiendo que Dios estará con nosotros siempre…es tiempo de vencer y declarar las promesas de Dios sabiendo que La Fe Mueve La Mano De Dios.  

domingo, 12 de noviembre de 2017

Decisiónes que tomar


Salirse de la cubertura de Dios que está en la Iglesia de Cristo es una mala Decisión.  Rut. tomo una buena decisión porque entendió que El Dios de su suegra Noemi era El Dios verdadero.

En la toma de decisiones es muy importante no dejarse influenciar por las circunstancias.  Belén significa casa de pan y a pesar de eso estaba pasando por momentos de dificultad, Había hambre.  Aquí hubo una mala decisión por el cabeza de familia esposo de Noemi de salirse de la cubertura de Dios que estaba en el pueblo de Israel aun cuando en aquellos momentos pasaban por una prueba de su Dios por su desobediencia a Dios.  Rut 1

1. Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos.

2. El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.

3. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos,

4. los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años.

5. Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.

6. Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan.

7. Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá.

8. Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo.

9. Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron,

10. y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo.

11. Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?

12. Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos,

13. ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí.

14. Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella.

15. Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.

16. Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.

17. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.

18. Y viendo Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más.

19. Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que, habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí?

20. Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.

21. Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?

22. Así volvió Noemí, y Rut la moabita su nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la siega de la cebada.   Rut la moabita fue muy Bendecida por la decisión que tomo.   Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.   Y del linaje de  Rut  referente a la carne vino NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO    

sábado, 11 de noviembre de 2017

Hechos 5:6-8


Hechos 5:6-8

Después de pasar entre los judíos unos ocho o diez días, Festo bajó a Cesarea, y al día siguiente convocó al tribunal y mandó que le trajeran a Pablo. Cuando éste se presentó, los judíos que habían bajado de Jerusalén lo rodearon, formulando contra él muchas acusaciones graves que no podían probar. Pablo se defendía: no he cometido ninguna falta, ni contra la ley de los judíos ni contra el templo ni contra el emperador.

Los envíos como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas (Mateo 10:16). Yo sé que es difícil recibir acusaciones falsas. Sé que es difícil recibir ataques injustificados. Sé también que duele cuando nos lastiman o nos traicionan. ¿Pero sabes algo? Debes aprender a tener dominio de tu cuerpo, de tu mente y de tus reacciones. No puedes ir por el mundo tratando de vengar cada daño que te han hecho. No puedes andar buscando descargar tu ira en el momento en que se te presente una oportunidad. Estos deseos no provienen de Dios sino de tu naturaleza carnal. Estos deseos y pensamientos son los que debes entregar a Dios y pedir que los remueva de tu interior. La palabra de Dios nos ayuda a entender con más claridad el propósito de tu vida y la mía junto con las dificultades que atravesaremos. ¿Quiénes somos? Ovejas. ¿Cómo debemos reaccionar? Con inteligencia y humildad. ¿Qué enfrentaremos? Lobos. ¿Qué nos harán? Querrán devorarnos. ¿Lo puedes ver? Con la biblia nos podemos preparar para lo que ha de venir. En los equipos de rescate, constantemente realizan simulacros de posibles emergencias que pudieran ocurrir. ¿Con qué fin? El día que una situación se presente, ellos estarán mejor preparados para actuar con la cabeza fría y enfocada en resolver lo que se presente. Así estaba Pablo y así debemos estar nosotros. Preparados. Listos para lo que venga. No distraídos sino enfocados y listos para encontrarnos entre lobos y reaccionar sabia y sencillamente. Medita en esto: ¿qué tipo de reacción quieres tener si te encuentras en medio de lobos y no te has preparado para lo que estás atravesando? Suena ilógico, pero así somos. Como dice el dicho “queremos ir a la guerra sin fusil”.

Date cuenta de los ataques que estaba recibiendo Pablo. Tenía a varias personas en su contra y en su cara mintiendo y viéndolo con odio y coraje. Tratando de intimidarlo y hacerlo sentir mal. Buscaban su muerte. Buscaban acabar con él en cualquier momento. ¿Intimidante? ¡Seguro que sí! Pero Pablo pasó dos años encarcelado preparándose para este momento. Sin temor, se defendió como serpiente y paloma. Soy inocente. Suena sencillo pero sus palabras son sumamente eficaces y profundas. No les dijo mentirosos. No los atacó. No trató de explicar que estaban poniendo una trampa en su contra. Con su respuesta los dejó sin oportunidad para más provocación. ¡Así debemos reaccionar! No por instinto ni por impulso sino con meditación y sabiduría queriendo seguir los pasos de Jesús.

Es normal atravesar este tipo de circunstancias. No te extrañes ni sientas que Dios se ha alejado. Él está ahí. Te está viendo. Prepárate. Lee y estudia la Biblia. Ora constantemente. Busca consejo de alguien familiarizado con los principios de Dios. Así, podrás estar mejor preparado para ser sabio y humilde en tus acciones.

Oración

Padre nuestro: Tú eres omnipresente y eres Santo. Permite que mi prioridad sea buscar tu reino y aprenda a vivir conforme a tu voluntad y no la mía. Quiero aprender a ser sabio y sencillo y a estar preparado para lo que pueda venir. Te doy gracias por darle sentido a mi vida y por estar siempre ahí cuando más te necesito. Te pido traigas paz a mi corazón. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén