Salmos.9.v4-9 Dios es nuestro vindicador (alguien que nos
limpia de las críticas y nos justifica ante los demás). En esta vida, podemos
enfrentarnos a muchas injusticias: (1) nos pueden acusar falsamente y nuestros
amigos y enemigos nos pueden interpretar mal. (2) Podemos no ser verdaderamente
reconocidos por los demás por el amor que les mostramos. (3) El verdadero valor
de nuestro trabajo y servicio puede no ser debidamente recompensado. (4)
Nuestras ideas pueden ser ignoradas. Sin embargo, Dios debe ser alabado, porque
La ve y recuerda todo lo bueno que hacemos, y depende de Él decidir cuándo nos
conviene recibir recompensa. Si no confiamos en que El nos vindicará, somos
susceptibles al odio y a la autocompasión. Si realmente confiamos en El,
podemos experimentar la paz de Dios y librarnos de la preocupación por la forma
en la que otros nos perciban o nos traten. 
viernes, 4 de agosto de 2017
jueves, 3 de agosto de 2017
Presentes pero Ausentes
Juan 20:3-5 (NTV)
3 Pedro y el otro discípulo se dirigieron a la tumba.
4 Ambos iban corriendo, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro
y llegó primero a la tumba. 5 Se agachó a mirar adentro y vio los lienzos
de lino apoyados ahí, pero no entró.
El Apóstol Juan era más joven que Pedro y llego primero a la tumba,
pero no entro a ver la tumba en primera instancia.
Muchas veces podemos estar presentes en un Servicio en la Congregación,
pero no estamos con todos nuestros sentidos puestos en el Culto de Adoración a
Dios.
Pareciera que la Religiosidad nos Absorbe y no Disfrutamos de
cada momento de la Reunión en la Alabanza, la Adoración, la Palabra de Dios y
la Ministración del Espíritu Santo.
Nuestro Cuerpo está presente pero nuestra Alma y espíritu están
centrados en otros temas que no tienen que ver con el Mover del Espíritu Santo
en el Servicio que quiere Afectar todo nuestro ser.
No permitamos que en la Casa de Dios nada nos Distraiga del Propósito
con el cual Asistimos al Servicio.
El Señor nos Desafía hoy a que cuando vamos al Servicio en
nuestra Iglesia Local dejemos que el Espíritu Santo nos Sumerja en cada Aspecto
del Servicio para Aprovechar al Máximo lo que Dios quiere hacer en nuestra vida
en la Alabanza, Adoración, Palabra de Dios y la Ministración del Espíritu Santo
para que podamos salir de la Casa de Dios totalmente Renovados y Transformados
por el Poder de Su Presencia. 
miércoles, 2 de agosto de 2017
Salmos..8.v3-5
Salmos..8.v3-5 Para respetar la majestad de Dios, tenemos que
vernos a la luz de su grandeza. Cuando contemplamos la creación, muchas veces
nos sentimos pequeños. Sentirnos pequeños es una manera saludable de volver a
la realidad. Pero Dios no quiere que vivamos pensando en nuestra pequeñez.
Humildad es tenerle el debido respeto a Dios, no sentir desprecio por nosotros
mismos.
8.3-5 Cuando miramos las maravillas de la creación, nos
preguntamos cómo puede Dios interesarse en gente que constantemente lo hace
enojar. Aun así, Dios nos creó sólo un poco menores que los ángeles. La próxima
vez que cuestione su valor como persona o que se sienta deprimido, recuerde que
Dios lo considera de gran valor. Tenemos un gran valor debido a que llevamos el
sello del Creador. (Véase Gen_1:26-27 para ver el grado de valor que Dios
otorga a todas las personas.) Debido a que Dios ya ha declarado cuán valiosos
somos para El, podemos librarnos de esos sentimientos de minusvalía. 
martes, 1 de agosto de 2017
Hebreos 11:7
Hebreos 11:7
Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con
temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó
al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe.
Conocemos de Noé prácticamente al momento en que Dios le ve
con agrado y decide que será el único, junto con su familia, que dejará vivos
después de mandar el diluvio. No se menciona nada de su vida anterior excepto
que tenía el “favor de Dios” (Génesis 6:8). Sin embargo, debemos suponer, sin
miedo a equivocarnos, que la vida de Noé era ejemplar. Uno no adquiere
crecimiento y madurez espiritual de un instante a otro. La salvación es
instantánea. La madurez no. Es importante entender que detrás de la
construcción del arca y la manera tan increíble en la que Noé responde a Dios,
hay un gran trabajo espiritual. ¿Por qué digo esto? Para que entendamos que
nuestro crecimiento espiritual es un proceso. Hay muchas cosas que hoy entiendo
e incluso anhelo cambiar que hace unos años ni siquiera me pasaban por la cabeza.
¿Te ha pasado? Es madurez espiritual y para llegar a ella debemos empezar con
el primer escalón de la fe. Tal vez Dios no te está pidiendo que construyas un
arca o que hagas algo sumamente extraordinario. Es posible que sea algo más
sencillo que para ti parecerá como si fuera el arca misma. ¿Cómo qué? Te
preguntas. Perdonar. Amar. Orar por los que te hacen daño. Dejar una adicción.
Ser fiel y respetar a tu pareja. Disciplinar a tus hijos. Obedecer la palabra.
¿Sabes? La biblia nos dice que Dios le pidió a Noé que hiciera el arca y él
simplemente escuchó, se dio la vuelta y comenzó a trabajar en ella. ¡La idea
del arca es ridícula! ¡Una caja de zapatos gigante! Ciento cuarenta metros de
largo. Veintitrés de ancho y catorce de alto. Hoy lo vemos distinto porque
sabemos que el diluvio ocurrió pero en ese entonces ni siquiera había llovido.
¡No conocían la lluvia! Imagina el nivel de madurez para poder obedecer
fielmente a esta petición. ¡Es una locura! Por esta razón Noé es parte de los
grandes ejemplos en la fe. Porque su fe estuvo por encima de lo que su razón
podía comprender. ¡Así debe ser en nuestras vidas! Es muy probable que no
entiendas lo que va a pasar al entregar tu vida a Dios pero debes tener fe en
que será la mejor decisión que puedes tomar. Hace tiempo me escribió una
persona compartiendo que llevaba tiempo meditando en realizar cambios en su
vida pero no se había animado por miedo. Leyendo un devocional, entendió que
era necesario tener fe y no dejar que pasara más tiempo. Tener fe significa
tomar acción sin conocer el resultado final. De eso se encarga Dios. Tu te
encargas de trabajar hoy y obedecerle hoy. Él da los resultados mañana o mejor
dicho, a su tiempo. Te recomiendo leas la historia de Noé en Génesis 6 al 9. Al
terminar el diluvio Dios premió a Noé. Además, le dejó como muestra de su pacto
el regalo de ver un arcoíris entre las nubes. Dios te ama. Dios no quiere nada
malo para ti. Ten fe. Ten fe en sus promesas. Obedece su palabra sin
restricción. Ten fe y toma acción en tu vida. Las cosas no cambian si tú no
cambias. Dios tiene planes increíbles para ti. Da el primer paso de fe para que
puedas descubrirlos.
Oración
Señor: no quiero dejar que pase más tiempo. Hoy quiero
pedirte que pongas en mí la fe y la fuerza para cambiar. Quiero obedecerte hoy.
Quiero agradarte hoy. Hacer tu voluntad sin cuestionar. Hoy entiendo que
quieres lo mejor para mí. Toma mi vida mi Dios. Guíame. Corrige mi caminar.
Permite que crezca mi fe y pueda madurar espiritualmente. Te lo pido en el
nombre de Cristo Jesús. Amén. 
lunes, 31 de julio de 2017
Hebreos 11:5-6
Hebreos 11:5-6
Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la
muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado
recibió testimonio de haber agradado a Dios. En realidad, sin fe es imposible
agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él
existe y que recompensa a quienes lo buscan.
Conforme estudias la biblia, hay personajes que simplemente
sobresalen como David, Daniel o Pablo. Conocemos sus vidas y cada paso que
dieron. Sin embargo, Dios no quiere que pensemos que hay que estar al “frente”
para poder ser utilizados. Enoc podría parecer un actor secundario en la
biblia. Prácticamente no se menciona nada de Él excepto que su gran fe le fue
recompensada al evitar morir y ser llevado con el Señor. No lo vemos como a Job
luchando con su fe. Tampoco es como Jonás que podemos ir analizando su rebeldía
y crecimiento espiritual. No. Simplemente se nos dice que tuvo una fe ejemplar
y en Judas 1:14 se nos dice que anunció que Dios vendría a hacer juicio y
reprender a todos por sus malas obras y las injurias que habían cometido contra
Él. La cultura de hoy en día promueve estar en el protagonismo mientras que
Dios también utiliza gente que está detrás. Ahora, no estoy diciendo que Enoc
no haya sido un gran hombre. ¡Al contrario! Seguramente fue un extraordinario
hombre de Dios. Sin embargo, dentro del contexto bíblico, es fácil que pase
desapercibido pues no se nos da casi nada de información de su vida.
El autor de hebreos también nos enseña algo sencillo pero
sumamente poderoso: sin fe es imposible agradar a Dios. ¡Tan cierto! Pero
fácilmente lo olvidamos cuando hay que poner esa fe por práctica. Recientemente
tuve una plática con una persona acerca de mi postura hacia el matrimonio y le
explicaba cómo el Señor ha destinado roles para cada uno. Definitivamente las
mujeres deben tener fe para poder ser la ayuda idónea que el Señor pide que
sean. Pero al mismo tiempo los hombres tenemos que tener fe para confiar en que
al entregar nuestra vida a nuestra mujer como lo hizo Cristo será la mejor
decisión. ¿Cómo tomar estos pasos sin fe? ¡Imposible! ¿Cómo agradar a Dios
entonces sin fe? Imposible también. Como dice Jesús, si tuviéramos fe del
tamaño de un grano de mostaza podríamos hacer que las montañas cambiaran de
lugar. La fe transforma al corazón más obstinado. La fe transforma y renueva
matrimonios. La fe encuentra al perdido y le da esperanza. Es la fe la que nos
motiva a seguir adelante y no una serie de pensamientos positivos.
Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que Dios
quiera moldear tu carácter y hacerte crecer espiritualmente. Tal vez es momento
de obedecer completamente al Señor. Tal vez tienes tiempo que escuchas a Dios
hablarte y no has querido dar ese paso. Hoy debes saber que necesitas fe para
poder darlo. Necesitas estar convencido que no hay necesidad de ver ni tocar
para estar seguro que Dios está ahí. No dejes que pase más tiempo. Ten fe y
obedece.
Oración
Señor: ya no quiero dejar que pase más tiempo sin entregar mi
vida por completo y obedecerte como Tú lo pides. Heme aquí mi Dios. Guíame. Pon
en mí esa fe que necesito para dejar atrás todo y caminar por tu camino
siguiendo a Jesús en todo momento. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén. 
domingo, 30 de julio de 2017
Salmos.7.v9-13
Salmos.7.v9-13 Dios "prueba la mente y el corazón".
No hay nada oculto para Dios. Esto puede aterrarnos o consolarnos. Nuestros
sentimientos son un libro abierto para El. Debido a que conoce hasta nuestras
motivaciones, no tenemos dónde escondernos, ni manera de escapar de las
consecuencias del pecado. Pero ese mismo conocimiento también nos da un gran
consuelo. No tenemos que impresionar a Dios ni disimular la verdad. En vez de
eso, podemos confiar en que Él nos ayudará a fortalecer nuestras debilidades particulares
para poder servirle como Él lo ha planeado. Si verdaderamente buscamos
seguirlo, nuestro esfuerzo será recompensado. 
sábado, 29 de julio de 2017
1Pedro 1:14-16
1Pedro 1:14-16
Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que
tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes santos en
todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito:
sean santos, porque yo soy santo.
Dios nos llamó a ser santos. No medio santos. No santos los
domingos. No santos entre hermanos. No. Santos. En todo lo que hagas busca
santidad en tu vida. ¡No te amoldes a tus deseos o actividades anteriores! Dice
Pedro. Obedece y se santo como Cristo. Él puso el parámetro. Él estableció la
barra para ser medidos. No tú. No yo. Él. Así que, no podemos seguir
seleccionando qué hacemos y qué no. No puedes obedecer en unas cosas y hacer tu
voluntad en otras. ¡Así no puso Cristo el ejemplo! ¿Lo puedes entender? Para
Dios no existe el corazón “muy entregado” y el “medio entregado”. Él nos
analiza y sabe con quién puede contar y con quién no. ¿Puede contar contigo?
Tal vez tienes tiempo pensando que Dios y tú pueden tener comunión a tu manera.
Tal vez has pensado que lo que haces es suficiente. Es posible que pienses que
no necesitas involucrarte más con el Señor. Por esta razón puse el ejemplo de
los exámenes en mi vida. La verdad es que no somos nosotros los que podemos
decidir si ya es suficiente o no. ¡Eso solamente lo mide Dios! Honestamente
nunca va a ser suficiente si vemos que la meta es Cristo quien se sacrificó y
entregó por completo por ti y por mí. ¿Cómo podemos pensar entonces que hemos
hecho suficiente para Dios? Hay gente que pone apodos a aquellos que deciden
obedecer en todo lo que hacen. Los señalan. Los critican. ¿Sabes? ¡Qué
bendición ser señalado y criticado por esas razones! Quiere decir que estamos
haciendo bien nuestro trabajo para el Señor. 
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