domingo, 22 de enero de 2017

Amor ágape

El mundo está herido, maltratado, necesitado, confundido,
perdido, etc. razón por la cual Dios dice: “Porque de tal manera
amé al mundo que di a mi Hijo unigénito para que todo aquel
que en El crea no se pierda sino que tenga vida eterna”. En otras
palabras, lo que el mundo necesita es amor. Pero no cualquier
amor, sino el amor Divino. El cual es una actitud especial
benevolente de Dios, que lleva a acciones benevolentes.
Esa es la misma cualidad que Él quiere perfeccionada en
sus hijos ya que es a través de ellos que Él da Su amor a otros. El
amor ágape es el pilar más grande sobre el cual se edifica la vida

cristiana. Dios es amor (1 Juan 4:8

sábado, 21 de enero de 2017

1 Juan 2:9-11

1 Juan 2:9-11
El que afirma que está en la luz, pero odia a su hermano, todavía está en la oscuridad. El que ama a su hermano permanece en la luz, y no hay nada en su vida que lo haga tropezar. Pero el que odia a su hermano está en la oscuridad y en ella vive, y no sabe a dónde va porque la oscuridad no lo deja ver.
No dejo de sorprenderme cuando estudio la biblia. Pasajes como este me recuerdan lo firme que es Dios y cuánto tratamos de “doblar” su palabra. Me explico mejor. Claramente el pasaje nos dice que debemos amar a nuestro hermano. No hay excepciones. No nos pide amor al que nos cae bien. No nos pide amor para aquellos que son agradables. No. Nos pide amor para todos. Pero a nosotros nos gusta, o se nos facilita, acomodar la palabra a nuestra manera. ¿Cómo amar a esta persona? ¡No puedo! Y como consideramos “imposible” la tarea que Dios nos pide, simplemente eliminamos ese mandamiento o lo “doblamos” a nuestra forma. ¿Lo estás entendiendo? Mientras tanto, la palabra de Dios sigue siendo la misma. ¡No ha cambiado en nada! Lo único que cambió fue nuestra entrega y compromiso. Ahora, nosotros decidimos a quién amamos y a quién no. Yo entiendo que es difícil. Yo entiendo que hay muchas cosas que están pasando por tu mente. Incluso podrás decir que yo no he vivido lo que tú y por eso es fácil decir lo que estoy diciendo. ¿Sabes? Tienes razón. ¡Definitivamente no sé lo que pasa contigo! No conozco tu situación ni tengo experiencia en algo similar. Pero no soy yo quien te pide que ames a tu hermano. ¡Te lo pide Dios! No soy yo quien te está diciendo que al odiar a alguien estás fuera de la voluntad de Dios. Es la biblia la que pone los parámetros y no nosotros. Por eso cuando alguien dice: “qué exagerado” o “eso ya es mucho”, realmente resulta triste. Quiere decir que no están entendiendo lo que Dios les está mostrando. Quiere decir que están jugando con Dios. Hoy si te creo, mañana no. Hoy vengo por tu ayuda. Mañana hago mi voluntad. ¡Esta no es la comunión que Dios quiere contigo! Él quiere entrega total. Él quiere compromiso total. ¡Deja de engañarte! Es tiempo de ser honesto y dejar la hipocresía a un lado. La biblia nos divide en dos grupos: los que permanecen en la luz (y aman a su hermano) y aquellos que están en tinieblas (y odian a su hermano). ¿De qué lado estás?
¿Qué hago para amar a mi hermano? te preguntarás. Muy sencillo. Pedir a Dios para que ponga amor en tu corazón. Tienes que desprenderte de tu orgullo. Tienes que perdonar. Tienes que dejar de decidir tú y poner a Dios en el trono de tu vida. Ora sin cesar. Cada instante que el odio o la duda se apoderen de ti. Pide al Señor que llene tu corazón de amor para con cada persona que convives día a día y en especial para aquellas con quienes no quieres cruzar una sola palabra. ¿Te sientes desesperado? El Salmo 4:1 dice: Responde a mi clamor, Dios mío y defensor mío. Dame alivio cuando esté angustiado, apiádate de mí y escucha mi oración. ¡Acude a Dios! ¡Clama a Él! ¡Llora con Él! Dile lo que hay en tu corazón y pide que te renueve. No dejes pasar más tiempo. Tú serás el primero en beneficiarse.
Oración

Dios Padre: te pido perdón por mi hipocresía. He estado jugando a seguirte y creando mi propia religión. Hoy en tu palabra aprendí que solamente puedo estar contigo o en tu contra. Yo escojo estar contigo mi Dios. Perdona mis pecados y guíame en todo momento. Llena mi corazón de amor hacia mi hermano y quita todo aquello que estorbe y que no promueva tu amor. En el nombre de Jesús te lo pido. Amén

viernes, 20 de enero de 2017

Aplicación de los principios

Aplicación de los principios
Crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
Efesios 4:15
El crecimiento espiritual es sencillamente cuestión de aplicar los principios bíblicos, pero hay muchos que creen que solamente los gigantes espirituales experimentan un gran aumento de fe.
He leído acerca de místicos que se arrodillaban y oraban de ocho a diez horas, haciendo huecos en los pisos de madera. He leído acerca de Robert Murray McCheyne, que empapaba las páginas de su Biblia y la madera de su púlpito con sus lágrimas. Y he leído Power Through Prayer [Poder mediante la oración] de E. M. Bounds, quien dedicaba muchas horas a la oración. Cuando supe de esas personas, lo único que pude pensar fue que nunca alcanzaría ese nivel. Pero Dios nos usa a cada uno de nosotros de maneras distintas.
El crecimiento espiritual no es una proeza mística por un grupo selecto que está en un plano espiritual superior. Más bien, es sencillamente cuestión de glorificar a Dios confesando el pecado, confiando en Él, llevando fruto, alabándolo, obedeciendo y proclamando su Palabra, orando y guiando a otros a Cristo. Esas son las características que todo cristiano necesita a fin de crecer en la fe. Cuando se concentre en ellas, el Espíritu de Dios lo transformará a usted a la imagen de Cristo, de un nivel de gloria al siguiente. La responsabilidad ante los demás
Considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras.
Hebreos 10:24
He descubierto que cuanto más cerca estoy de las personas espirituales que me rodean, tanto más fácil me resulta llevar una vida recta porque ellas me exigen responsabilidad. Si algo no anda bien en mi vida, ellas me lo señalan. Si me aparto de ella, una de esas personas me dirán que me estoy saliendo de la línea.

Es fácil comenzar a pensar que, si se hace un esfuerzo, se puede llevar una vida espiritual sin estar en una iglesia ni tener amigos cristianos. Eso pudiera ser posible, pero usted tendrá un tiempo difícil creciendo en su fe. La responsabilidad ante los demás ejerce una presión útil hacia la santidad. Que el versículo de hoy lo guíe hacia normas espirituales más firmes.

jueves, 19 de enero de 2017

Ninguna Otra Cosa Funciona Solo La Palabra de Dios

Ninguna Otra Cosa Funciona Solo La Palabra de Dios
“JESÚS SE MANIFESTÓ OTRA VEZ A SUS DISCÍPULOS JUNTO AL MAR” (Juan 21:1)
Los discípulos, pescadores veteranos, estuvieron faenando toda la noche sin coger nada. Todos sabemos cómo se siente uno en esas circunstancias ¿verdad? A la mañana siguiente Jesús se presentó en la orilla y les dijo: “Echad la red a la derecha de la barca y hallaréis” (Juan 21:6). Al hacerlo, cogieron tantos peces que se les rompieron las redes. Este relato nos enseña tres cosas de Jesús:
1) Normalmente Lo encuentras al límite de tus fuerzas.
Mientras pienses que lo puedes hacer solo, Él te dejará que lo intentes. Y mientras te siga dando resultado lo que en otras ocasiones te ha funcionado, no vas a acudir a Él para pedir ayuda. Sólo cuando ya se te han acabado las opciones, descubres que: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho el Señor” (Zacarías 4:6) 2) Nunca se aparta de ti Su mirada.
“Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa, pero los discípulos no sabían que era Jesús”. (Juan 21:4). Ellos no podían verlo, pero él sí podía verlos. A pesar de tu agitación emocional, tu decepción de aquellos en quienes confiabas y la inutilidad de tus propios esfuerzos, nunca estás fuera de su cuidado ni de su alcance.
3) Te invita a que vengas y comas.

Sólo lo reconocieron después de darles de comer y pasar tiempo con ellos. En ese momento se disiparon sus dudas, se renovó su fe y se llenaron de fuerza para ir y hacer Su obra. ¡Es volver a los principios fundamentales! Las respuestas que buscas y la fortaleza que necesitas sólo se pueden encontrar cuando te alimentas de la Palabra de Dios y estás en comunión con Él en oración. En resumidas cuentas: ninguna otra cosa funciona.

miércoles, 18 de enero de 2017

Resumen y aplicación

Resumen y aplicación
1. El arrepentimiento es una "media vuelta" en nuestras actitudes y acciones. 2. Necesitamos ver las cosas como las ve Dios.
3. Obras muertas son aquellas que no han sido iniciadas por Dios y, por tanto, están desprovistas de la vida de Dios.
4. Necesitamos que el fundamento de arrepentimiento de las obras muertas sea establecido en nuestra vida para poder seguir hacia la madurez
en Dios.
5. Como discípulos de Jesús no tenemos excusa por hacer obras muertas, porque tenemos el don del Espíritu Santo viviendo dentro de nosotros.
6. Debemos seguir el ejemplo de Jesús que no hizo obras muertas porque solamente hizo lo que su Padre en el cielo le mostró que hiciera.
7. Dios quiere que seamos discípulos maduros de Jesús, no bebés espirituales.

martes, 17 de enero de 2017

Hechos 6:12-15

Hechos 6:12-15
Agitaron al pueblo, a los ancianos y a los maestros de la ley. Se apoderaron de Esteban y lo llevaron ante el Consejo. Presentaron testigos falsos, que declararon: este hombre no deja de hablar contra este lugar santo y contra la ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá este lugar y cambiará las tradiciones que nos dejó Moisés. Todos los que estaban sentados en el Consejo fijaron la mirada en Esteban y vieron que su rostro se parecía al de un ángel.
En pocas palabras estaba comenzando a llover sobre mojado. No se conformaron con tener a unos cuantos inventando historias contra Esteban sino que buscaron alborotar al pueblo, ancianos y maestros de la ley mientras que él no había hecho absolutamente nada malo sino todo lo contrario. Cuando somos pequeños nos enseñan a comportarnos bien para que nos vaya bien. Te portas mal, te va mal. Cuando crecemos, sin darnos cuenta seguimos pensando que las cosas son iguales: yo no hago mal a nadie, cumplo con mi trabajo, llevo una vida sana (dentro de lo que consideras sano) y en general somos buenas personas. ¿Por qué entonces tuvimos que atravesar por un secuestro o robo, una enfermedad inesperada, un despido injustificado, una demanda sin fundamento, etc.? ¿Por qué esteban tenía que estar metido en esta situación si estaba predicando a Jesús y haciendo señales milagrosas? Porque la vida no funciona así. Todo está sujeto a la voluntad de Dios. Ahora, para nuestro bien, Él no está buscando jugar con nosotros sino que envió a su Unigénito al mundo para que fuera brutalmente asesinado y pagara lo que nosotros debíamos en la cruz para poder así ser reconciliados con Él. En ocasiones es necesario que el Señor nos sacuda un poco para darnos cuenta de lo alejados que estamos de Él. Cuando perdemos algo que considerábamos seguro o como un hecho, nos cambia la vida. Pienso en aquellos padres que han perdido a un hijo. Esa noche no pudieron dormir pensando en por qué pasó y cómo pudieron evitarlo de haber hecho tal o cual. La verdad es que no podían haber hecho nada pues el Señor es quien nos llama a Su tiempo. En resumen, a veces pensamos que las cosas están mal pero definitivamente pueden ponerse peor sin que nosotros podamos hacer algo para mejorar la situación en sí. Esteban no había hecho nada y aún así todo estaba en su contra. Hoy es posible que tú tampoco hayas hecho nada y estés atravesando por un momento difícil o lleves ya mucho tiempo arrastrando un problema. Cuando el Consejo y el pueblo voltearon a ver a Esteban vieron su rostro como el de un ángel. ¿Por qué? Porque estaba entregando su vida a Dios. Porque no estaba gritando desesperado sobre la injusticia que estaba atravesando ni amenazando a los que tenía alrededor. Por el contrario, estaba en paz, quieto y probablemente gozoso. Hoy tú puedes estar igual. Hoy puedes recibir la paz que solo Dios puede dar y dejar atrás tus rencores, odios, corajes, temores, angustias y demás cargas que te están aplastando. No es coincidencia que las cosas se hayan puesto más difíciles sino que es Dios sacudiéndote para que voltees a Él. ¿Qué vas a hacer?
Oración
Padre: definitivamente no entiendo lo que me sucede pero sí sé que me he alejado de Ti y quiero poder reconciliarme contigo. Te pido que traigas paz a mi vida y pueda vivir tranquilo y gozoso sin importar lo que estoy atravesando pues tengo mi confianza puesta en ti. Te pido que así como Esteban tenía el rostro como de un ángel a pesar de todas las acusaciones en su contra, pueda yo tener un rostro de amor y paz a pesar de lo que pueda venir. En Cristo Jesús te lo pido

Amén

lunes, 16 de enero de 2017

Alabemos hoy

Alabemos hoy
Entren por sus puertas... con himnos de alabanza. Salmo 100:4 Hay que seguir una secuencia al orar? La oración ha de ser una conversación natural entre nosotros y nuestro Padre, y no se requiere un orden
Específico. Por otro lado, la oración es nuestra más elevada actividad y no debemos llevarla a cabo sin pensarlo. ¿Entraría usted en presencia de un rey para comenzar a balbucear tonterías?
Isaac Watts, autor de muchos himnos en inglés, escribió un corto poema con
Respecto al orden de la oración:
Clama a Dios, adora, confiesa Pide, ruega y luego declara Tú eres del Señor, da gracias y bendice Y deja que el amén confirme la oración. Comencemos la oración con adoración y alabanza. Hay personas que usan un himnario y comienzan su tiempo con el Señor cantando. Otros tienen una «lista de alabanzas» en su diario de oración.
Uno puede desarrollar el hábito de hacer una pausa al salir de casa por las mañanas para mirar el cielo agradecer a Dios por la belleza del nuevo día. ¿Cuántas veces mira usted el cielo azul, la suave lluvia o el
Amanecer sin reconocer su genio creador? También hay personas que comienzan su día recitando. «Éste es el día en que el Señor actuó; regocijémonos y alegrémonos en