lunes, 25 de julio de 2016

Hebreos 10:35-36

Hebreos 10:35-36
Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada. Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que Él ha prometido.
La biblia constantemente nos enseña a crecer espiritualmente y poner nuestra mirada en las cosas de Dios y no las de este mundo. Tenemos promesas que se cumplirán cuando seamos llamados a la presencia del Señor y disfrutaremos en grande junto con Él. Pero también hay bendiciones mientras estamos aquí. Simplemente, cuando vivimos obedeciendo y sirviendo a Jehová, nuestra vida se transforma de tal forma que la palabra de Dios nos dice que tenemos vida en abundancia. Los versículos de hoy nos motivan a no perder la esperanza. Básicamente a no desanimarte por todo lo que tienes frente a ti. A no bajar la mirada del cielo y dejar que los problemas parezcan mayores que nuestro Señor. No te sientas mal si sientes que en ocasiones has “tirado la toalla” espiritual. Es normal. Es un proceso que cada uno vive de distintas formas. Lo que no está bien es que no levantes esa toalla y retomes el camino correcto. Satanás, el Acusador, buscará hacerte sentir mal por cada caída que tengas. Tratará de convencerte que no mereces regresar con el Señor. ¡No hagas caso! Dobla tu corazón y Dios está esperando que vengas a Él. El pasaje nos dice que nosotros debemos perseverar. ¿Qué significa esta palabra? El diccionario dice: durar permanentemente o por largo tiempo; continuar con constancia lo que se ha empezado. ¡No dejes que se apague esa flama por el Señor! Mantente firme. Pasa tiempo con Él en oración y leyendo su palabra. Convive con aquellos que quieren agradar a Dios. Busca apoyo y guía. No te encierres y pienses que tú puedes solo. Para eso somos una iglesia y una familia. Necesitamos animarnos los unos a los otros. Ahora, muchos prefieren luchar solos porque no quieren exponer sus problemas. Eso se llama orgullo. Es la soberbia saliendo a la luz. ¿Acaso crees que los que vamos a la congregación somos perfectos? ¡Por supuesto que no! Cada uno de nosotros peca y necesita a Cristo para ser perdonado. Deja la hipocresía a un lado. El pasaje de hoy nos da dos instrucciones: no perder la confianza y perseverar. Si has empezado a caminar con el Señor, no pares. No bajes la mirada. No te desanimes. No temas. Sigue confiando en Él pues tu corazón necesita pruebas para ser moldeado y transformado. Además, como dice el pasaje de hoy, tú recibirás sus promesas al hacer y permanecer en su voluntad.
Yo sé que hay un cielo y que al morir iré a la presencia de mi Dios. También sé, que obedecer a Cristo hoy, aquí en este mundo, no solo traerá bendiciones cuando vaya con Él sino también en esta vida. Te animo a vivir a Cristo hoy y a descubrir lo que puede hacer en tu vida el día de hoy y para el día en que seas llamado.
Oración
Padre: gracias. Tu amor me llena de esperanza. Tu misericordia me anima a seguir adelante. Gracias por estar ahí. Gracias por quererme bendecir y enseñarme a vivir conforme a tu voluntad y abundantemente. Te pido perdón por mis pecados y sobre todo que guíes mi vida y no permitas que me separe de Ti. En Cristo Jesús. Amén.

domingo, 24 de julio de 2016

Sentir afecto por los humildes

Sentir afecto por los humildes
No altivos, sino asociándoos con los humildes.
Romanos 12:16
No hay aristocracia alguna en la iglesia, ni lugar para una clase eclesiástica que merece toda la atención. Pero la Biblia no dice que usted nunca se asocie con los ricos ni con las personas influyentes. Es sencillamente que debe sentir más que una obligación el servir a los humildes porque son los más necesitados.
El Señor Jesús ilustró debidamente esa verdad: "Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos" (Lc. 14:12-14).
No es nada malo que invite a sus amigos y familiares a que coman en su casa. Pero es malo hacerlo con motivos egoístas, con el propósito de ser recompensado, y sin consideración alguna por los que no pueden darle nada a cambio. ¿Por qué ser auto disciplinado?
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado.
2 Timoteo 2:15
Respecto al vivir disciplinado, "El carácter disciplinado pertenece a la persona que logra un equilibrio al poner bajo control todas sus facultades y todos sus poderes... Con resolución afronta su deber. La domina un sentido de responsabilidad. Tiene recursos interiores y reservas personales que son la admiración de las almas más débiles. Hace que la adversidad la ayude".
El Señor usa solamente la mente disciplinada que piensa con claridad, entiende su Palabra y presenta con eficiencia su verdad al mundo. Solo la mente disciplinada distingue siempre la verdad del error. Y solo el cristiano disciplinado es un buen testimonio, dentro de la iglesia y delante del mundo.
Dicho de una manera sencilla, la auto disciplina es la obediencia a la Palabra de Dios y la disposición a someter cualquier cosa en la vida a su voluntad, para su excelsa gloria.

sábado, 23 de julio de 2016

AVARICIA

Lucas 12:15 Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda
AVARICIA; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.  Efesios 5:3 Pero fornicación y toda inmundicia, o AVARICIA, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos; Colosenses 3:5 Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y AVARICIA, que es idolatría; Hebreos 13:5 Sean vuestras costumbres sin AVARICIA, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; EL JUEGO POR DINERO ES PECADO PORQUE ES AVARICIA.Y LA AVARICIA ES PECADO. 

viernes, 22 de julio de 2016

No sabéis que sois TEMPLO de Dios

2 Corintios 7:1 Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 1 Corintios 3:16 ¿No sabéis que sois TEMPLO de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 1 Corintios 3:17 Si alguno destruyere el TEMPLO de Dios, Dios le destruirá a él; porque el TEMPLO de Dios, el cual sois vosotros, santo es. 1 Corintios 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es TEMPLO del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? AQUÍ EN ESTOS VERSÍCULOS TAMBIÉN ENTRA EL QUE FUMA. FUMAR ES PECADO. Somos imitadores de Cristo yo no me imagino a Cristo fumando. El fumar es una atadura y Dios nos a llamado a ser libres de toda clase de atadura que estamos siendo esclavos. Porque a libertad nos a llamado DIOS.

jueves, 21 de julio de 2016

Los profetas

Los profetas, que anunciaron la gracia reservada para ustedes, estudiaron y observaron esta salvación. Querían descubrir a qué tiempo y a cuáles circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando testificó de antemano acerca de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que vendría después de éstos.
Hoy en día, algunas personas dicen que el antiguo testamento es muy distinto al nuevo testamento. Cuando Pedro escribe estas palabras, los judíos cuestionaban el evangelio y por ello explica con detalle cómo lo que estaba escrito no tiene diferencia con el evangelio sino al contrario, cumplía con todo lo que se había anunciado. Por esta razón, resulta de suma importancia que leas y estudies la biblia. Ojo, no estoy diciendo que lo importante es ser un erudito en ella. No. Todo ese conocimiento debe estar de la mano de transformación en tu vida. De nada sirve conocer y memorizar infinidad de versículos si tu corazón no es renovado. Necesitamos nacer de nuevo y entregar nuestra vida a Aquél que se entregó por nosotros. De Él es a quien Pedro se refiere y a quienes los profetas se referían. Anunciaron una salvación. Anunciaron que vendría gloria y buenos tiempos. Pero también anunciaron sufrimientos. En otras palabras, anunciaron la vida de Jesús. Nos trajo testimonio. Sufrió por cada uno de nosotros siendo santo y perfecto, pero lo más importante, es que entendamos que no se quedó en la cruz. Su sacrificio dio fruto. Ahora está junto al Padre. Ahora hay gloria y su sufrimiento nos ha librado de las cadenas del pecado. Juan 8:32 dice que la verdad nos hará libres. Cristo es la verdad. Su vida, su muerte y su resurrección nos han dado la oportunidad de ser libres. Debes saber también que no todos son libres. Solamente aquellos que reciben a Jesús y entregan sus vidas a Él. No lo digo yo. Lo dice Dios en su palabra. Hay gente allá afuera diciendo y pensando que todos son hijos de Dios y que todos participan de su gracia. Si bien, todos tienen la puerta abierta para ser reconciliados por lo que Cristo hizo, solamente aquellos que confiesen Su nombre y lo reciban podrán tomar parte en la comunión con Él.
Los profetas anunciaron la gracia de Dios. Ellos tenían al Espíritu diciéndoles lo que habría de ocurrir. Hoy esa gracia está disponible para tu vida. No conozco lo que estés atravesando en estos momentos. No sé si ya has recibido o no a Jesús. Pero si de algo estoy convencido es que Él es el único que puede llevarte por el mejor camino posible. Él es el único que puede sacarte de esa oscuridad. Él es el único que puede renovarte y llenarte de su amor y consuelo. Él es el único que no te va a fallar. Él es el único que te perdonará y estará siempre con los brazos abiertos esperando tu regreso. Él ya se entregó por ti. Él ya sufrió por ti. Es inimaginable lo que tuvo que sufrir. Su cuerpo estaba prácticamente irreconocible. Lo hizo por ti y por mí. Lo hizo porque nos ama. Te ama. Es tiempo de acudir a Aquél que nos ama y quiere lo mejor para nosotros. Reconcíliate. Renuévate. Deja que Dios te guíe conforme a su palabra.
Oración
Señor: gracias por haber mandado a Jesús a morir por mis pecados. Te pido perdón por todas mis faltas. Te pido que pueda recibir tu gracia y participar en la salvación que Cristo ofrece. Te pido que dirijas mi vida. Te pido que ilumines mi camino. He tomado malas decisiones y no quiero dar más pasos que no sean conforme a tu voluntad. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

miércoles, 20 de julio de 2016

El estrés

ESCRITURA:
Salmos 31:24: “Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome aliento vuestro corazón.”
¿Quién le conoce mejor que aquel que le ha creado? ¿Quién se interesa más por usted que aquel que murió por usted? ¿Quién le guiará más cuidadosamente que aquel que conoce el principio y el fin? No hay mayor representación de valentía que la figura de Jesucristo: el Salvador que entregó su vida. Usted puede conocer la seguridad porque el que le ama es compasivo, amoroso, y valiente. Jesucristo le conoce, Él se interesa por usted. Él anhela guiarle hacia la vida abundante.
¿Está usted dispuesto a poner su vida por el Señor Jesucristo? ESCRITURA:
Isaías 40:31: “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán y no se fatigarán.”
El estrés no es nada nuevo. Noé lo sintió cuando estuvo construyendo el arca, sin lluvia en el horizonte. Marta estuvo estresada cuando preparó una cena para nuestro Señor. El estrés es la brecha que existe entre las demandas puestas sobre nosotros y la fortaleza que poseemos para poder llevarlas a cabo. No es pecado estar estresado, ni fatigado. Sin embargo, sí es pecado no buscar alivio para aquello que derrumba el templo del Espíritu Santo, nuestro cuerpo.
¿Dónde encontrará la respuesta? Su respuesta es esperar en el Señor, esperar en medio de todas las demandas. Cuando aprende a esperar en Él, Dios creará un puente sobre esa brecha de estrés con su poderosa fuerza.
PUNTO DE ACCIÓN:
Pídale a Dios que le equipe para poder acabar con el estrés hoy. Tal vez sea su jefe o su cónyuge que esté estresado. Regocíjese en la oportunidad que tiene de compartir el amor de Dios.

martes, 19 de julio de 2016

Temor reverente

1Pedro 1:17-19

Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo. Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo.

¿Cómo podemos entender el temor reverente al Padre? ¿Cómo es posible que amemos y al mismo tiempo temamos? ¿Es una contradicción? ¿No dice la biblia que Dios es amor? Entonces, cómo nos dice que debemos temer al Padre. No hay ninguna contradicción. Espero este ejemplo pueda ayudar. Imagino que de niño te regañaron por haberte portado mal. Una vez que te “cachaban” tenías miedo del castigo que vendría. ¿Significaba que no amabas a tus padres? No. Simplemente sabías que habías hecho lo que no debías y vendrían consecuencias. Con el Señor es algo similar. No se trata de temerle como si fuera un tirano que está buscando a quién aplastar. El temor es de reverencia. Es un temor que busca no fallarle. Es un temor que nos ayuda a mantenernos fuera de lo que no le agrada. Es el temor que, como niño, te hacía discernir entre lo bueno y lo malo. En lugar de actuar sin pensar, meditabas en el posible resultado de lo que estabas por hacer. Ahora, de qué nos sirve este temor y cómo lo desarrollamos. El versículo 18 nos explica por qué resulta útil. “Ustedes fueron rescatados de la manera vana de vivir que heredaron de sus padres.” Esa vida vana y absurda es la que guía la carne. La vida que se basa en tus deseos, tus pasiones, tus gozos y no piensa en nada más que en ti y en sentirte bien. No incluye al Señor y por lo tanto, el que se sienta en el trono es uno mismo. Esa manera de vivir nos dice la palabra que nos lleva a la destrucción. Por esta razón, el versículo 19 dice que Cristo pagó con su sangre para rescatarnos de esa destrucción. Así podemos entender mejor el concepto de
temor reverente al Padre. ¿Cómo fallarle a alguien que ha enviado a su Hijo para pagar por lo que nosotros debemos? ¿Cómo fallarle y darle la espalda a Aquél que nos ama incondicionalmente y quiere lo mejor para nosotros? El temor no es malo. De hecho, es muy bueno cuando se utiliza correctamente. Gracias al temor, los conejos salen corriendo cuando se sienten amenazados. ¿El resultado? Su vida, por consecuencia, ha sido salvada. ¿Lo puedes ver? El temor nos lleva a tomar mejores decisiones. El temor al Padre nos guía por Sus caminos y nos recuerda que hemos sido rescatados.
La biblia nos dice que hay dos formas de vivir. Una es vana y absurda. La otra es plena y abundante. La primera la consigues cuando le das la espalda al Señor y piensas que ahora no es el momento o que estás “bien” así. La segunda llega cuando reconoces que estás vacío y que por más que buscas y buscas, no encuentras, por más que quieres llenar esos huecos en tu corazón, simplemente terminas más vacío que antes. Dios lo sabe. Por esta razón nos advierte de llevar una vida sin Él. No nos lleva a nada bueno. De ahí lo bueno de aprender a temer al Señor.

Oración
Señor: perdóname. He sido soberbio y te he dado la espalda. He buscado e intentado llenar mi vida pero sigo estando vacío. Hoy entiendo que me haces falta y te necesito. Hoy entiendo que sin Ti mi vida es vana y absurda. Te pido que tomes el control de mi vida y que perdones mis pecados para que pueda tener comunión contigo. Dame sabiduría y temor para dirigirme conforme al ejemplo de Cristo. Te lo pido en Su nombre. Amén.