viernes, 1 de enero de 2016

Comience el año nuevo meditando la Palabra de Dios

25 Versículos De La Biblia Para Este Año Nuevo.  Comience el año nuevo meditando la Palabra de Dios. No hay cosa mejor en la vida que invertir  tu vida en las cosas del Señor. Aquí te dejo 25 Textos Bíblicos para que inicies tu año repotenciado tu vida en la cosas de Dios. ¡Vamos que se puede! Confío en el Señor que si guardas estás palabras y las haces: ¡bienaventurado serás!.  25 Versículos Bíblicos Para Meditar En Este Año nuevo
1) Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Eclesiastés 3:1.
2) No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. Isaías 43:18-19
3)Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría. Salmos 90:12.
4) Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11.
5) El corazón del hombre piensa su camino; Mas Jehová endereza sus pasos. Proverbios 16:9.
6) Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3:13-14.
7) Tú coronas el año con tus bienes, Y tus nubes destilan grosura. Salmos 65:11.
8) En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Génesis 1:1.
9) De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17.
10) Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, 1 Pedro 1:3.
11) Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6.
12) Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. Isaías 40:31.
13) Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré. Lamentaciones 3:22-24
14) Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Eclesiastés 3:11.
15) Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 29 Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Marcos 12:28-31.
16) Mas no quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba. Deuteronomio 23:5.
17) Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios. Ezequiel 36:26-28.
18) Cantad a Jehová cántico nuevo; Cantad a Jehová, toda la tierra. Cantad a Jehová, bendecid su nombre; Anunciad de día en día su salvación.Proclamad entre las naciones su gloria, En todos los pueblos sus maravillas. Salmo 96:1-3.
19) Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas. Santiago 1:17-18.
20) Buscad a Jehová y su poder; Buscad su rostro continuamente. Haced memoria de las maravillas que ha hecho, De sus prodigios, y de los juicios de su boca, 1 Crónicas 16:11-12.
21) Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas. Marcos 11:25-26.
22) Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. Colosenses 3:15.
23) Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos. Sofonías 3:17.
24) Te dé conforme al deseo de tu corazón, Y cumpla todo tu consejo. Salmos 20:4
25) Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis. Habacuc 1:5.
¡FELIZ AÑO 2016 EN CRISTO JESÚS NUESTRO SEÑOR!

jueves, 31 de diciembre de 2015

El Hijo Prodigo

El Hijo Prodigo: La actitud del “hermano mayor”
“…se enojó y no quería entrar” (Lucas 15:28)
En vez de uno, había ¡dos hijos pródigos! El hermano menor era culpable de los pecados de la carne, el mayor de los del espíritu (actitud). Al final de la parábola de Jesús, es el hermano mayor -el segundo hijo pródigo- el que está fuera de la casa del padre… Cuando nos centramos únicamente en nuestros propios intereses, nos parecemos al hermano mayor, porque albergamos actitudes de envidia y de egoísmo. Entiende esto: Los creyentes que sólo se fijan en sí mismos, generalmente, no son tan felices como aquéllos que aun no conocen a Cristo y que, sin embargo, tienen un propósito que va más allá de ellos mismos. La actitud del “hermano mayor” produce estos tres posibles resultados:  (1) Es posible ser hijo y negarte a actuar como hermano.
Exteriormente, el hermano mayor se encontraba muy bien, pero fíjate en su actitud resentida… Una mala relación con tus hermanos en Cristo siempre afecta a la relación con tu Padre celestial.
(2) Es posible servir a Dios fielmente y no estar sincronizado con su voluntad.
El hermano mayor no tenía ni idea por qué su padre se alegraba ver al desobediente de su hijo volver a casa… La gente egocéntrica y juzgadora nunca lo percibe.
(3) Es posible ser heredero de todo lo que tu padre posee y tener menos alegría y libertad que alguien que no posee nada.
Los sirvientes eran más felices que el hermano mayor: comían, se gozaban y se divertían mientras él estaba fuera exigiendo sus derechos. La actitud del hermano mayor le privaba de las bendiciones de su padre, del amor de su hermano y de la alegría de los sirvientes. Y si tú tienes una actitud de “hermano mayor”, esto bloqueará también el flujo de las bendiciones que el Señor tiene para tu vida.

miércoles, 30 de diciembre de 2015

5 Cosas Importantes Sobre Las Personas Que Oran

5 Cosas Importantes Sobre Las Personas Que Oran
“A TI, SEÑOR, LEVANTARÉ MI ALMA” (Salmo 25:1)
El Salmo 25 describe a una persona que ha escogido el camino correcto, aunque no lo encuentre fácil de recorrer. En los diez primeros versículos podemos aprender 5 cosas importantes sobre las personas que oran:
(1) Saben a dónde deben ir a por ayuda.
“A ti, Señor, levantaré mi alma” (Salmo 25:1). Otras personas nos pueden ayudar, pero sólo Dios nos puede sostener.
(2) Saben en Quién confiar.
“…en Ti confío… ¡No se alegren de mí mis enemigos!” (versículo 2). Ama a tus enemigos, porque el Señor lo hace. Ora por ellos, preséntalos a Él, y sigue adelante. 3) Saben el propósito de la oración.
“Muéstrame… tus caminos; enséñame tus sendas” (versículo 4).  “Orar es cambiar. La oración es el canal principal que Dios utiliza para transformarnos. Si no estamos dispuestos a cambiar, dejaremos de orar. Cuanto más oremos, más estaremos en sintonía con el latido del corazón de Dios. La oración es el inicio de nuestra comunicación con Dios cuando todas las alternativas que nos ofrece la vida se abren ante nosotros. En ese momento o abandonamos nuestra vida de oración y dejamos de crecer, o continuamos y permitimos que Él nos cambie”.
(4) Saben la base de su aceptación.
“Conforme a tu misericordia acuérdate, Señor, de mí, por tu bondad…” (versículo 7). No podemos acercarnos a Dios sobre la base de nuestra propia bondad, sólo en la de los méritos de la gracia salvadora de Cristo.
(5) Saben que la oración funciona.
“…enseñará a los mansos su carrera” (versículo 9). Cuando no puedes ver el camino delante de ti, ora. El Señor te lo irá revelando paso a paso; todo lo que tienes que hacer es seguirle.

martes, 29 de diciembre de 2015

Tu profesión forma parte del plan de Dios

Tu profesión forma parte del plan de Dios
“ME ES NECESARIO HACER LAS OBRAS DEL QUE ME ENVIÓ…” (Juan 9:4)
Te sentirás mucho más realizado cuando entiendas que tu profesión es parte fundamental de la voluntad de Dios para tu vida. Jesús predicaba y sanaba, ese era el “trabajo” encomendado por Su Padre. Y así lo debes ver tú. En lugar de considerar la iglesia como un lugar donde te encuentras con Dios los domingos por la mañana, mírala como un lugar donde recibes alimento y fuerzas para llevar contigo la presencia de Dios a tu ámbito profesional. “Y todo lo que hagáis, de palabra o de obra, hacedlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él” (Colosenses 3:17).
Resaltemos dos términos:
1) De palabra. Eso tiene que ver con las áreas de la comunicación y la información.
2) De obra. Eso está relacionado con las áreas de la creatividad y la construcción. Hagas lo que hagas, que sea con corazón agradecido, como si el Señor fuera tu jefe —porque lo es—.
Cuando trabajas con esa actitud, cobras nueva vida. Algunos cobran vida cuando tocan un instrumento musical, otros cuando dirigen un equipo, otros al aconsejar a alguien que está dolido, otros cuando analizan una hoja de cálculo. Cuando cada uno hace lo que Dios le encomendó, el mundo en que vivimos se enriquece. Toda dote y habilidad ha sido dada por Dios; hemos sido invitados a vivir en comunión consciente con el Espíritu Santo en nuestra profesión a fin de desarrollar los dones que Él nos ha dado. El trabajo es una expresión de amor. No podemos ser totalmente humanos si no nos dedicamos a algo de valor.
“…HACEDLO TODO EN EL NOMBRE DEL SEÑOR JESÚS…” (Colosenses 3:17)
Según ciertos estudios, los mejores momentos de la vida no los aportan ni el ocio ni el placer. Esos momentos llegan cuando estamos inmersos en una labor importante y compleja en la que usamos nuestras mejores capacidades. Es ahí, cuando estás tan metido de lleno en la actividad, tan concentrado, que el tiempo no cuenta y la tarea no parece requerir duros esfuerzos. Eres consciente del proceso pero sin sentirte cohibido; eres llevado al límite de tus conocimientos y aptitudes pero no estás estresado ni preocupado. Te entregas por completo al cometido y este forma parte de ti. A ese estado le llamamos “corriente”, porque quienes lo viven a veces usan la metáfora de ser arrastrados por algo exterior a ellos.
Se han realizado muchos estudios en los últimos treinta años con cientos de miles de personas para explorar este fenómeno. Si te quedas sentado no lo vas a experimentar. La imagen de la corriente es una analogía de lo que debería ser el “dominio” del que habla la Biblia. En Génesis Dios nos dice que tenemos que “señorear” sobre la tierra, o “ejercer dominio” (véase Génesis 1:26, 28). Solemos pensar que esos términos significan “controlar” o “mandonear”. Pero el verdadero concepto es que tienes que invertir tus capacidades para crear cosas de valor en la tierra, debes plantar, edificar, escribir, organizar, sanar e inventar formas en las que bendecir a los humanos y hacer que florezca el Reino de Dios en la Tierra.
“SI EL SEÑOR NO EDIFICA LA CASA, EN VANO TRABAJAN LOS QUE LA EDIFICAN…” (Salmo 127:1)
Cuando estás demasiado cualificado para realizar una tarea, te aburres. Cuando la tarea es más complicada de lo que eres capaz, te sientes ansioso y frustrado. Pero cuando tus dotes y tu tarea van a la par, entonces estás “en la corriente”. No trabajamos solo por dinero, para que nos reconozcan, nos asciendan o nos aplaudan, ni para conseguir la fama; trabajamos porque nos gusta estar en esa “corriente” que tanto anhelamos. Cuando está presente en el trabajo, algo ocurre en nuestro interior que nos hace conectar con una realidad superior y nos convierte en colaboradores de Dios. Por eso escribió el salmista “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican…” (Salmo 127:1). Esa corriente es la que experimentamos cuando colaboramos con Dios y la que Él también usa para moldearnos.
Bezalel se sentía en esa corriente cuando tallaba la madera; David al tocar el arpa; Sansón al usar sus fuerzas; Pablo cuando escribía sus magníficas cartas, Daniel al dirigir el gobierno y Adán mientras cuidaba del Edén. Si tienes subordinados, uno de los mejores actos espirituales de servicio es preguntarles si se sienten inspirados en su trabajo y ayudarles a vivir mejor dentro de esa corriente. Cuando operas en el flujo del servicio a Dios, cuando lo sientes en tareas que mejoran la vida de los demás, estás trabajando “en el Espíritu”. En ese estado se encontraba Pablo cuando se describió a sí mismo como “…[pobre], pero enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, pero poseyéndolo todo” (2 Corintios 6:10).

lunes, 28 de diciembre de 2015

Vivir o morir Por Cristo

Vivir o morir Por Cristo
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.” – Filipenses 1:21
Cuando Pablo escribió acerca del Vivir o morir a la Iglesia de Filipos el estaba preso. A pesar de estar encarcelado esta carta está escrita con mucha alegría a una iglesia muy generosa en ofrendas y amor. Este primer capítulo de su carta es más personal y Él va a compartir la paradoja que creo que muchos creyentes enfrentan hoy en día. Parece como si estuviéramos atrapados entre dos mundos … éste en el que tenemos mucho trabajo por hacer por Cristo y el otro, donde estaremos siempre estar con el Señor. Él dice en un pasaje posterior “Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros”. (Filipenses 1:23-24)
Creo que puedo entender lo que está diciendo Pablo. Conforme pasa el tiempo y paso más tiempo en este mundo espero con ansias el Cielo. Sueño con ver a Jesús cara a cara. Espero que no exista más llanto y una ¡visión perfecta de Él! Sin dolores de cabeza solo coronas en la cabeza. Tengo muchos deseos de cantar con los ángeles y echar esas coronas a los pies de mi Salvador.
Pero también tengo ganas de pasar tiempo con mis hermanos y hermanas aquí en la tierra –  Me encanta tener buenos recuerdos y planificar para el futuro.
Debemos desear las cosas del Cielo, mientras pasamos tiempo aquí en nuestra morada temporal. Y cuanto más cerca caminas con el Señor, más esperamos y más cerca estamos del Cielo. Es como vivir con nostalgia ya que como creyentes estamos “obligados” a estar en este lugar imperfecto, deseando ese lugar perfecto donde nuestro Padre vive – Nuestra casa.
Vivimos para Cristo porque Él murió por nosotros. Qué apropiado es entonces que Pablo haga esta declaración tan maravillosa. Cristo es la vida y cuando estamos en Cristo tenemos toda la ganancia que necesitamos.
Aquí algunas Cosas para pensar y hacer:
1. Piense en cómo gasta su tiempo aquí en la tierra. Anote 3 maneras en las que usted puede ser un embajador eficaz de Cristo
2. Cante una canción cristiana que le haga pensar en el Cielo.
3. Considere esto … si tuviera que elegir vivir para sí mismo o morir por Jesús, ¿Cual elijaras?. En serio … ¿Que Escogerías?

domingo, 27 de diciembre de 2015

Cómo Resucitar Tu Vida De Oración

Cómo Resucitar Tu Vida De Oración
He aquí algunas maneras de entrar en un tiempo de comunión íntima más eficaz de oración con el Señor.
Jesús dijo en Mateo 21:13: “Mi casa será llamada casa de oración.” Hoy en día, parece que la iglesia es cualquier cosa menos una casa de oración.
Tenemos más programas y conferencias para la iglesia hoy en día, pero muy pocas reuniones de oración. La reunión de oración es el servicio más importante de la semana y también es el servicio más descuidado de la semana.
La iglesia de hoy dice, vamos a saber lo que nuestro pueblo quiere y vamos a atender sus pedidos haciendo una estructura para satisfacer sus deseos y necesidades. La Biblia dice en Mateo 6:33, “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Tienes que saber, que todo lo que somos y todo lo que necesitamos siempre se encuentra en la presencia de Dios. Demasiadas veces la iglesia ha tratado de satisfacer las necesidades sobrenaturales con remedios naturales. Salmo 91 dice: “El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente Diré yo a Jehová,.” Él es mi refugio y mi fortaleza; Mi Dios, en quien confiaré “.
Cuando aprendemos a permanecer debajo de su poder y protección, la verdadera paz y alegría nos seguirán. Me encanta el ejemplo de Jesús que siempre iba en frente en la oración. Marcos 1:35 que dice: “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba. Antes de que el sol se pusiera, el hijo se había levantado.  Levántate temprano y búscalo a primera hora de la mañana. Agarra una palabra de Dios fresca por la mañana. Entrar en la presencia temprano de mañana es la mejor manera de empezar el día. Pídele al Señor que hable a tu corazón una palabra específica para ese día. Luego cállate y deja que él te hable. No hay límites al poder de Dios que viene de la oración y el oír su voz.
La mayoría de los cristianos quieren probar los frutos del avivamiento, pero sólo unos pocos harán lo que sea necesario para lograrlo. Para lograr un avivamiento personal debes invertir tiempo con él.
El lugar de oración, su lugar secreto. Mateo 6:6 dice: “Pero tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cuando hayas cerrado la puerta, ora a tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público. “Dios quiere hablar contigo más de lo que tu deseas que Él te hable. Toma el tiempo para hacer a Dios la prioridad de tu vida; no sólo una de las prioridades.
Leonard Ravenhill dijo: “Un hombre que tiene intimidad con Dios no se deja intimidar por las personas.” En su presencia se pierde el miedo y la inseguridad, y son reemplazados por la paz y la confianza en él.
Cuanto más tiempo pasamos con Dios el Padre más Él se revela a nosotros. Él nos muestra lo que realmente somos y se lleva la mentira de lo que no somos. El Señor da y nosotros administramos. Él nos da más de su ADN y se lleva las costumbres que aveces el mundo nos imparte.
El mundo necesita más creyentes que estén llenos de Dios y perdidos en su presencia escondida en el Lugar secreto. Efesios 3: 19-20 dice: “Para conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios Y a Aquel que es capaz de hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros”.
Cuando entras en el lugar secreto llegas a conocer a tu Padre Dios verdaderamente, más que el mero conocimiento y recibirás una revelación más completa de quien es Él. Entonces nunca nos avergonzaremos o estaremos con miedo al acercarnos a su trono, sino que con toda confianza conoceremos que estamos hablando con nuestro padre, Dios el Padre.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Jesús Nació y esta creciendo dentro de ti

Jesús Nació y esta creciendo dentro de ti
“…HÁGASE CONMIGO CONFORME A TU PALABRA…” (Lucas 1:38)
El nacimiento virginal de Cristo nos ilustra la cercanía que Dios desea tener con nosotros. En cierto modo, Él te está haciendo la misma pregunta que le hizo a María: ¿Estás dispuesto a que yo nazca en ti? Así como María concibió al niño Jesús, Él también puede nacer en ti y vivir su vida a través de ti. ¡Qué idea tan maravillosa! ¡Qué privilegio! Pablo oró: “…Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones…” (Efesios 3:17). Juan afirmó: “Los que obedecen sus mandamientos viven en Él, y Él vive en ellos…” (1 Juan 3:24 DHH). Jesús prometió: “Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él” (Apocalipsis 3: 20). Lo único que Dios te pide es que lo invites y abras tu corazón. Dios estaba con Adán en el Huerto del Edén. También estuvo con Abraham y lo llamó su amigo.  Navidad: Jesús Nació y Esta Creciendo Dentro De Ti
Publicado por: Devocionales  en Devocional Diario 0

Jesús Nació y esta creciendo dentro de ti
“…HÁGASE CONMIGO CONFORME A TU PALABRA…” (Lucas 1:38)
El nacimiento virginal de Cristo nos ilustra la cercanía que Dios desea tener con nosotros. En cierto modo, Él te está haciendo la misma pregunta que le hizo a María: ¿Estás dispuesto a que yo nazca en ti? Así como María concibió al niño Jesús, Él también puede nacer en ti y vivir su vida a través de ti. ¡Qué idea tan maravillosa! ¡Qué privilegio! Pablo oró: “…Que habite Cristo por la fe en vuestros corazones…” (Efesios 3:17). Juan afirmó: “Los que obedecen sus mandamientos viven en Él, y Él vive en ellos…” (1 Juan 3:24 DHH). Jesús prometió: “Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él” (Apocalipsis 3: 20). Lo único que Dios te pide es que lo invites y abras tu corazón. Dios estaba con Adán en el Huerto del Edén. También estuvo con Abraham y lo llamó su amigo.
Feliz Navidad 2016
Feliz Navidad 2016
Pero como hijo redimido de Dios, Jesús mora dentro de ti. Y seguirá creciendo hasta que salga a través de tus palabras, tus actitudes, tu forma de vivir y tus decisiones diarias. ¿Te debates con la amargura o la preocupación? ¿Tienes falta de perdón? ¿Malos hábitos? Puesto que Jesús vive en ti tienes acceso a Su increíble poder. Por eso Pablo habla de “…esforzándome según Su poder que obra poderosamente en mí” (Colosenses 1:29). Dios no está buscando grandes talentos, está buscando confianza en Él. María se tuvo que haber sentido abrumada e incapaz cuando escuchó los planes de Dios para ella. A pesar de todo su respuesta fue “…Hágase conmigo conforme a tu palabra…” (Lucas 1:38). ¿Quieres tener una Navidad muy especial? Haz esa misma oración.