lunes, 12 de octubre de 2015

Salmos. 53.1-6

Salmos. 53.1-6
53.1 Como eco del mensaje del Salmo 14, aquí David proclama la necedad del ateísmo (véase también Rom_3:10). La gente puede decir que no hay Dios para cubrir sus pecados, tener una excusa para continuar pecando, y/o para pasar por alto al Juez y evitar el juicio. Un "necio" no es alguien falto de inteligencia. Muchos ateos e incrédulos son sumamente cultos. Los necios son los que rechazan a Dios, el único que puede salvarlos. Salmos. 54:1-7
54.3, 4 Muchos de los salmos de David siguen el patrón que aparece en estos dos versículos: transición de la oración a la alabanza. No temía ir a Dios y expresar sus verdaderos sentimientos y necesidades. De este modo, su espíritu se elevó y no pudo más que alabar a Dios, su ayudador, protector y amigo.

54.5 David dijo que Dios hacía que las malas acciones de sus enemigos se volvieran en contra de ellos mismos. Pro_26:27 advierte que los que causan problemas cosecharán problemas. Lo que hagamos a otros puede explotar en nuestra propia cara. A la larga, es más seguro, simple y fácil ser sincero y franco ante Dios y ante los demás.

domingo, 11 de octubre de 2015

Salmos, 52.v1-9

Salmos, 52.v1-9
52.1 Este salmo se escribió acerca de Doeg el edomita, quien traicionó a Ahimelec y a David, y luego mató a los sacerdotes de Dios (véanse 1Sa_21:7; 1Sa_22:9-23). Doeg pensó que era un gran héroe, hasta se jactaba de lo que había hecho. En realidad, sus acciones fueron malas, una ofensa para Dios. Es muy fácil confundir las "hazañas" con la virtud. Solo porque algo se hace bien o se lleva a cabo en su totalidad no significa que sea bueno (por ejemplo, alguien puede ser un gran apostador o un hábil mentiroso). Mida todo lo que hace mediante la ley de la Palabra de Dios, no por la manera tan eficiente en que la realiza.

52.8 Con Dios de su lado, David se comparó con un árbol de olivo verde en la casa de Dios. El olivo no solo es uno de los árboles que tienen más larga vida, sino que con su verdor es mucho más longevo. David contrastaba la protección eterna de Dios hacia el siervo fiel con la destrucción repentina del malvado (52.5-7).

sábado, 10 de octubre de 2015

Salmos.51.v10-17

Salmos.51.v10-17 Debido a que nacemos pecadores (51.5), nuestra inclinación natural es complacernos a nosotros y no a Dios. David siguió esta inclinación cuando tomó la esposa de otro hombre. También nosotros la seguimos cuando pecamos en cualquier forma. Al igual que David, debemos pedir a Dios que nos limpie desde adentro (51.7), que nos limpie el corazón y el espíritu para tener pensamientos y deseos nuevos. La buena conducta solo proviene de un corazón y un espíritu limpios. Pida a Dios que se los dé.

51.12 ¿Se ha sentido estancado en su fe alguna vez, como si todo lo hiciera automáticamente? ¿Acaso ha establecido el pecado una brecha entre usted y Dios, haciéndolo parecer distante? David se sentía así. Pecó con Betsabé y el profeta Natán acababa de confrontarlo. En su oración a Dios suplicó: "Vuélveme el gozo de tu salvación". Dios quiere que estemos cerca de El y que experimentemos su vida plena y completa. Pero el pecado inconfesado hace que esa intimidad sea imposible. Confiese su pecado a Dios. Aun así tendrá que enfrentarse a las consecuencias terrenales, como lo hizo David, pero Dios le devolverá el gozo de andar con El.

51.13 Cuando Dios perdona nuestro pecado y restaura nuestra relación con El, queremos alcanzar a otros que necesitan este perdón y esta reconciliación. Mientras más haya sentido el perdón de Dios en su vida, más deseará hablar de ello a los demás.

51.17 Dios quiere un espíritu quebrantado y un corazón contrito. Nunca complacerá a Dios mediante acciones externas, por muy buenas que sean, si la actitud interna de su corazón no es correcta. ¿Tiene una actitud de remordimiento por su pecado? ¿Tiene la intención sincera de apartarse del pecado? Dios se agrada de esta clase de humildad.

viernes, 9 de octubre de 2015

Salmos. 51.v1-7
51.1-7 David estaba en verdad arrepentido de su adulterio con Betsabé y de asesinar a su esposo para cubrir este pecado. Sabía que sus acciones dañaron a mucha gente. Sin embargo, debido a que se arrepintió, Dios lo perdonó misericordiosamente. ¡Ningún pecado es demasiado grande para que no reciba perdón! ¿Siente que nunca podrá acercarse a Dios porque ha hecho algo terrible? Dios puede perdonarlo de cualquier pecado y lo hará. Sin embargo, aunque Dios nos perdona, no borra las consecuencias naturales de nuestro pecado. La vida y la familia de David nunca fueron las mismas como consecuencia de lo que hizo (véase 2Sa_12:1-23).

51.4 Aunque pecó con Betsabé, David dijo que lo hecho fue en contra de Dios. Cuando alguien roba, mata o calumnia, lo hace en contra de otra persona: la víctima. De acuerdo con las normas del mundo, las relaciones sexuales extramaritales entre dos adultos que están de acuerdo son aceptables si nadie resulta herido. Pero la gente sí resulta herida. En el caso de David, un bebé murió y se asesinó a un hombre. Todo pecado nos hiere a nosotros mismos y a otros, y finalmente ofende a Dios porque es rebelión en contra del estilo de vida que El demanda. Cuando se vea tentado a hacer el mal, recordar que su pecado es en contra de Dios quizás le ayude a permanecer en el buen camino.

51.7 En Egipto, los israelitas usaron manojos de hisopo para untar la sangre del cordero en los dinteles de las puertas de sus casas. Esto los mantendría a salvo del ángel de la muerte (Exo_12:22). A través de este acto los israelitas mostraron su fe y aseguraron su liberación de la esclavitud en Egipto. Este versículo, por lo tanto, hace un llamado a la purificación por el pecado y a la disposición para servir a Dios.

jueves, 8 de octubre de 2015

VOLVIENDO AL PRIMER AMOR P MARCOS BRUNET

Salmos.50.v16-22

Salmos.50.v16-22 Algunas personas recitan sin reflexión las leyes de Dios, pero están llenas de engaño y maldad. Reclaman las promesas de Dios, pero se niegan a obedecer sus leyes. Esto es pecado y Dios las juzgará por ello. También nosotros somos hipócritas cuando no vivimos conforme a lo que decimos ser. Permitir que esto suceda muestra que no somos verdaderos seguidores de Cristo.
50.21 En ocasiones pareciera que Dios guarda silencio. Este silencio no significa que pasa por alto el pecado o es indiferente ante él. En realidad retarda el castigo merecido, dando tiempo para que la gente se arrepienta (2Pe_3:9). Dios no se agrada de la muerte del impío y quiere que se vuelva de su mal (Eze_33:11). Pero este silencio no es para siempre, llegará el momento del castigo. Aveces queremos oír hablar de las Bendiciones de Dios pero no de su Justicia

miércoles, 7 de octubre de 2015

Salmos. 50:1-23

Salmos. 50:1-23
50.1.Dios juzga a quienes lo toman a la ligera. Primero, habla a la gente que aparenta ser religiosa y que realiza sus sacrificios solo en forma automática (50.1-15). No honran a Dios con una alabanza y gratitud verdaderas. Segundo, reprende a las personas duras de corazón y malvadas ya que sus palabras perversas salen de bocas mentirosas y vidas inmorales (50.16-22). A los que son superficialmente religiosos les pide una confianza y gratitud sinceras. A los malvados les advierte considerar sus obras, para que no les destruya en su enojo.

50.1-4 Este salmo comienza como si Dios al fin estuviera listo para juzgar a los malvados de la tierra. Pero de repente, leemos que la gran furia de Dios se dirige contra su propio pueblo (o al menos hacia los que dicen ser suyos). El juicio de Dios debe comenzar con los suyos (1Pe_4:17).

50.5-9 La naturaleza moral perfecta de Dios demanda el juicio del pecado con la muerte. Una persona podía ofrecer un animal a Dios como un sustituto de sí mismo, simbolizando así su fe en la misericordia y el perdón de Dios. Sin embargo, ¡el pueblo ofrecía sus sacrificios y se olvidaba de su significado! El propio acto del sacrificio mostraba que alguna vez estuvieron de acuerdo en seguir a Dios con todo el corazón. Pero ahora sus corazones ya no estaban allí. Nosotros podemos caer en este mismo patrón cuando participamos en actividades religiosas, diezmos, o asistimos a la iglesia por hábito o por conformismo y no por obediencia y amor sinceros. Dios quiere justicia y no rituales vacíos. la obediencia a Dios. Es adoración a Dios y ay que hacerlo en Espíritu y en verdad