miércoles, 17 de septiembre de 2014

Santiago 3:17-18

Santiago 3:17-18
En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial, sincera. En fin, el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen paz.



¿Suena utópico? Sí. ¿Es posible? Sí, pero no es fácil. Para poder crecer esta sabiduría en tu vida, tendrás que aprender a negarte a ti mismo y poner a Dios primero. Te voy a explicar por qué. La primera característica de la sabiduría del cielo es pureza. Tú y yo no somos puros sino al contrario somos pecadores, por consecuencia, nuestra sabiduría debe ser ejercitada para hacer lo que no está acostumbrada a hacer. Llevar una vida pura necesita de conocimiento de la Palabra de Dios, pero sobre todo de tu entrega para cambiar y corregir tu camino. Después dice que la sabiduría es pacífica o promueve la paz. ¿Recuerdas que escribí que debes aprender a negarte a ti mismo? Pues aquí empieza la acción. Para que tu vida tenga paz y tu sabiduría promueva la paz, es necesario que reacciones diferente en momentos de “guerra”. Si comienzas una discusión, que se transforma en pleito, aunque tú no hayas tenido la culpa y además tengas la razón, la paz a la que te llama Dios te promueve que arregles tu situación antes de seguir con tu día. ¿Dónde quedó el orgullo? En el suelo y aplastado. Duele ¿verdad? Pues aunque no lo creas esto es lo mejor que puedes hacer. Además es bondadosa y llena de compasión. ¿Te preocupas por los demás? ¿Te percatas de las necesidades que hay a tu alrededor? ¿Te entregas a los demás? No es fácil dejar a un lado tus deseos y poner las necesidades de alguien más primero. Pero alguien que puede tener compasión de aquellos que lo necesitan, está entendiendo la sabiduría que viene del cielo. Otra característica es dócil. Quiere decir que recibe fácil la enseñanza, suave y apacible. Aunque no te guste, debes estar dispuesto a escuchar y aprender. A veces rechazas lo que no va de acuerdo con lo que piensas o incluso no quieres aceptar la instrucción por la persona que lo está diciendo. El ser dócil, te lleva a un conocimiento superior, te crea un criterio más completo, te ayuda a entender la buena voluntad del Señor a través de sus mandamientos. No rechaces la instrucción que te es dada. Dios se encargó de poner ese recurso a tu alcance: ¡no lo menosprecies! Por último, es imparcial y sincera. Sabes que la imparcialidad no es una virtud en este mundo, pero entregando tus pensamientos a Dios, puedes lograr ser imparcial en tu vida y tomar las decisiones correctas y tener un juicio correcto, además, la sinceridad va de la mano con la imparcialidad. No permitas que tus palabras y actos pierdan valor por la falta de sinceridad, que la hipocresía no sea algo normal o aceptable en tu vida, recházala totalmente.
Así como ayer escribí sobre lo destructivo que es para tu vida el tener celos, envidias y contiendas en tu corazón, hoy quiero recordarte que hay un camino que produce fruto y paz. Este camino es el que trazó Dios para ti y para mí. ¿Quieres seguirlo?

Oración
Padre: gracias por mostrarme una forma tan diferente e increíble para vivir. No puedo creer que pueda tener una vida con paz, sinceridad, dócil, bondadosa, etc pues jamás he podido trabajar en todos esos atributos. Sé que no es fácil y por eso te pido que pongas en mí las ganas para hacerlo y que no pierda este deseo de hacer las cosas diferentes. Quiero seguir tu camino y obedecerte. Ayúdame y guíame. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

martes, 16 de septiembre de 2014

Colosenses 1:9-10ª

Colosenses 1:9-10ª
Por eso, desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes. Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual, para que vivan de manera digna del Señor, agradándole en todo.



Para que vivan agradándole en todo…
¿Cuál es el objetivo de tu vida? Vivir agradando y dando gloria a Dios. Tu propósito en la vida no es ser una persona famosa, tampoco tener una actividad profesional exitosa, o simplemente crecer, tener una familia y tratar de llevar una vida agradable. Estás en este mundo para dar gloria a Dios y vivir agradándole en todo. Por eso naciste en el momento y lugar preciso. Por eso tienes las características que tienes. Dios te formó de una manera especial para llevar a cabo un plan especial.
Este principio no es fácil de entender y por eso quiero meditar un poco en lo que Pablo y Timoteo escriben. Si tomamos en cuenta que estas dos personas, tenían un gran conocimiento del Señor y sobre todo un compromiso intachable, debe llevarnos a entender que sus oraciones y su visión sobre la vida y nuestra relación con Dios probablemente estén más “maduras” que las nuestras. Si lo pusiéramos en grados escolares, probablemente estaban en el doctorado y nosotros debemos apenas terminar la secundaria. No porque seamos menos que ellos. Definitivamente no. Pero por las circunstancias que atravesaron y la entrega que tuvieron, pienso que su crecimiento espiritual fue exponencial.
Ahora, lo primero por lo que están orando Pablo y Timoteo en cuanto se enteran de la aceptación del evangelio por parte de los colosenses, es porque Dios los llene de sabiduría para comprender su voluntad y así puedan vivir agradándole en todo. Pablo y Timoteo habían vivido ya cantidad de cosas. Probablemente habían experimentado momentos de incertidumbre, de milagros, de tristeza y de alegría. Igual que tú y yo. Pero dentro de todos esos momentos, ellos subieron un escalón al entender que todo lo que hagamos debe estar enfocado a vivir agradando a Dios. Pablo pudo entender que antes de conocer a Cristo, su vida, a pesar de que era excelente en cuanto a disciplina y conocimiento de la Ley, no buscaba agradar al Señor sino a sí mismo tomando las decisiones que él pensaba correctas. Tú y yo debemos entenderlo también…
Hoy te invito a que ores para que Dios te llene de sabiduría y comprensión espiritual, para que tus acciones sean agradables ante Él. También te animo a que ores por tus hermanos en la fe para que de igual manera, el Señor nos guíe por su camino.

Oración
Padre Santo: quiero pedirte que me llenes de sabiduría y comprensión espiritual para que mi vida sea agradable a Ti en todo lo que haga. Te pido que perdones mis pecados y me guíes para no seguir por ese camino. Gracias por tus enseñanzas y por darle un propósito a mi vida. Ayúdame a entenderlo y a vivirlo. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

lunes, 15 de septiembre de 2014

Colosenses 2:2-3

Colosenses 2:2-3
Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.





La Biblia no está llena de buenos deseos. No es un libro de historia aunque nos ayuda a conocer mucho de ella. Tampoco es una novela, aunque muchas historias podrían realizarse en película. Es una guía perfecta para vivir en obediencia a Dios.
Independientemente de que los años pasan y así las generaciones van cambiando, el hombre en su esencia no ha cambiado desde su creación y Dios lo sabe perfectamente. Por esta razón, no tiene relevancia el que la Palabra de Dios se haya escrito hace tanto tiempo. Siempre será aplicable a tu vida. Piensa en esto: los hijos deben seguir honrando a sus padres, los padres no deben provocar a sus hijos, los esposos deben amar y entregarse por sus esposas, las esposas deben sujetarse y ser la ayuda perfecta, ahora vemos los resultados de no llevar a cabo estos principios…
Es por esto que cuando la Biblia nos dice que en Dios y en Cristo se encuentran los tesoros de sabiduría y conocimiento es porque ¡no están en ningún otro lado! Ahora, no quiere decir que no debes leer ningún otro libro. Debes saber, que el mejor consejo y la mejor opción para tomar decisiones en tu vida será aquel o aquella que tenga a la Biblia como fundamento. Si lees o escuchas algo que contradiga la palabra de Dios, ahora ya tienes conocimiento de que no tiene sentido tomar ese camino.
Mi intención en haber creado el Blog y utilizar el correo electrónico es compartir a Cristo. Compartir la sabiduría y el conocimiento que he adquirido no por mi gran dedicación ni por algún otro mérito personal sino por la gran misericordia y gracia de mi Señor. Quiero llevarte en ese mismo camino. Quiero presentarte a Cristo y que te sorprendas todos los días al descubrir cada misterio de los que habla Pablo en estos pasajes.
Finalmente quiero recalcar la preocupación de Pablo al escribir esta carta buscando que nadie se pierda en el camino y conozcan a Cristo, además, que aprendamos a mantenernos unidos en amor teniendo como objetivo las riquezas del entendimiento de Dios y Cristo. Nos guste o no, habrán pruebas. En tu vida, en la de tu familia, en la congregación. Pablo nos muestra que podemos seguir nuestra travesía en Jesús con corazones unidos y fortalecidos, aprendiendo y ejerciendo los principios de Cristo. Siempre siguiendo sus pasos. Estoy convencido que si nos preocupamos por dedicar nuestro esfuerzo a esto, nuestras pruebas pasarán y nuestro entendimiento y amor crecerán.

Oración
Padre: eres tan Perfecto. Gracias por mostrarnos parte de tu reino y de tu perfección. gracias por mostrarnos cómo seguir adelante en tu perfección y atravesar dificultades que no sabríamos cómo resolverlas sin Ti. Ayúdame a entender que tu palabra contiene todo el conocimiento y la sabiduría y que haya en mí el deseo de estudiarla y sobre todo de aplicarla. En Cristo Jesús te lo pido
Amén
Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.





La Biblia no está llena de buenos deseos. No es un libro de historia aunque nos ayuda a conocer mucho de ella. Tampoco es una novela, aunque muchas historias podrían realizarse en película. Es una guía perfecta para vivir en obediencia a Dios.
Independientemente de que los años pasan y así las generaciones van cambiando, el hombre en su esencia no ha cambiado desde su creación y Dios lo sabe perfectamente. Por esta razón, no tiene relevancia el que la Palabra de Dios se haya escrito hace tanto tiempo. Siempre será aplicable a tu vida. Piensa en esto: los hijos deben seguir honrando a sus padres, los padres no deben provocar a sus hijos, los esposos deben amar y entregarse por sus esposas, las esposas deben sujetarse y ser la ayuda perfecta, ahora vemos los resultados de no llevar a cabo estos principios…
Es por esto que cuando la Biblia nos dice que en Dios y en Cristo se encuentran los tesoros de sabiduría y conocimiento es porque ¡no están en ningún otro lado! Ahora, no quiere decir que no debes leer ningún otro libro. Debes saber, que el mejor consejo y la mejor opción para tomar decisiones en tu vida será aquel o aquella que tenga a la Biblia como fundamento. Si lees o escuchas algo que contradiga la palabra de Dios, ahora ya tienes conocimiento de que no tiene sentido tomar ese camino.
Mi intención en haber creado el Blog y utilizar el correo electrónico es compartir a Cristo. Compartir la sabiduría y el conocimiento que he adquirido no por mi gran dedicación ni por algún otro mérito personal sino por la gran misericordia y gracia de mi Señor. Quiero llevarte en ese mismo camino. Quiero presentarte a Cristo y que te sorprendas todos los días al descubrir cada misterio de los que habla Pablo en estos pasajes.
Finalmente quiero recalcar la preocupación de Pablo al escribir esta carta buscando que nadie se pierda en el camino y conozcan a Cristo, además, que aprendamos a mantenernos unidos en amor teniendo como objetivo las riquezas del entendimiento de Dios y Cristo. Nos guste o no, habrán pruebas. En tu vida, en la de tu familia, en la congregación. Pablo nos muestra que podemos seguir nuestra travesía en Jesús con corazones unidos y fortalecidos, aprendiendo y ejerciendo los principios de Cristo. Siempre siguiendo sus pasos. Estoy convencido que si nos preocupamos por dedicar nuestro esfuerzo a esto, nuestras pruebas pasarán y nuestro entendimiento y amor crecerán.

Oración
Padre: eres tan Perfecto. Gracias por mostrarnos parte de tu reino y de tu perfección. gracias por mostrarnos cómo seguir adelante en tu perfección y atravesar dificultades que no sabríamos cómo resolverlas sin Ti. Ayúdame a entender que tu palabra contiene todo el conocimiento y la sabiduría y que haya en mí el deseo de estudiarla y sobre todo de aplicarla. En Cristo Jesús te lo pido
Amén

domingo, 14 de septiembre de 2014

Colosenses 2:20-23

Colosenses 2:20-23

Si con Cristo ustedes ya han muerto a los principios de este mundo, ¿por qué, como si todavía pertenecieran al mundo, se someten a preceptos tales como: no tomes en tus manos, no pruebes, no toques? Estos preceptos, basados en reglas y enseñanzas humanas, se refieren a cosas que van a desaparecer con el uso. Tienen sin duda apariencia de sabiduría, con su afectada piedad, falsa humildad y severo trato del cuerpo, pero de nada sirven frente a los apetitos de la naturaleza pecaminosa.

No cabe duda que Dios nos conoce mejor que nosotros mismos. Nosotros seguimos cayendo en situaciones que Dios por adelantado nos advierte que no serán de provecho y aún así nos vemos involucrados en ellas.
La iglesia en Colosas estaba en un momento en el cual, crecían en conocimiento y comunión con Cristo, pero querían seguir utilizando o agregando costumbres, tradiciones o ritos. Se prohibían tocar o probar cosas y se restringían de ciertas actividades. ¡Lo más sorprendente es que el día de hoy estemos igual que hace dos mil años! Seguimos queriendo aumentar sacrificios y rituales a nuestra comunión con Dios pensando que la haremos más santa o más perfecta. ¿Cómo puede llegar la perfección de lo imperfecto? Solamente Dios puede mostrarnos el camino para nuestra comunión con Él y nadie más. Nuestras “grandes ideas” solamente entorpecen ese camino y su desarrollo.
Cuando la Biblia habla sobre la apariencia de estas obras y las confronta con la realidad del pecado de la carne, me sorprende que a veces tomemos tan a la ligera los mandamientos y enseñanzas de nuestro Señor. Si realmente entendiéramos lo alejado que está de Dios el buscar la sabiduría, piedad y humildad fuera de Él, no veríamos a tantas personas desviándose del camino puesto que nos dedicaríamos a predicar con gran esfuerzo sobre el error de seguir estos principios.
No sigas nada más por seguir. Si yo escribo algo, no lo creas solo por creer. Confirma que lo que aprendes, esté basado en la palabra de Dios. La Biblia nos muestra solamente dos principios a seguir en cuanto a rituales de remembranza: la cena del Señor (o comunión con Él) y el bautismo. Precedidos obviamente por el arrepentimiento de pecados y el reconocimiento de la necesidad de un salvador que es Cristo Jesús.
Una vez que has aceptado a Jesús en tu corazón, comienzas una nueva vida. Por esta razón, Pablo pregunta el por qué seguimos regresando al camino viejo, a las andanzas erróneas. ¿Por qué nos son tan atractivas y envolventes? ¿Qué no hemos aprendido que no nos llevan a ningún lado? El seguir a Jesús significa dar la espalda al mundo y dejar atrás aquello que interrumpe tu comunión con Él. Analiza tu vida y medita sobre tus costumbres y si están basadas o no en la Biblia. No en lo que alguien te ha dicho sino la Biblia misma.
Conforme he ido aprendiendo más y más de la palabra de Dios, me he dado cuenta de la diferencia entre lo que enseña Jehová y las enseñanzas que tenemos los hombres. Las segundas, como dice el versículo, tienen apariencia de sabiduría, bondad y humildad mientras las primeras son verdad de sabiduría, bondad y humildad. ¿Lo puedes entender? ¡Dejemos atrás lo humano y sigamos lo divino!

Oración
Padre: Santo eres y sobre todo misericordioso pues me perdonas mis faltas sin que yo lo merezca. Te quiero pedir perdón por aquellas costumbres con las que he continuado y ahora entiendo que no te agradan e incluso que no las has ordenado Tú. Ayúdame a entender que lo que el hombre hace es solamente apariencia de y lo que Tú haces es verdad. Guíame en tu camino, en el nombre de Jesús.
Amén

sábado, 13 de septiembre de 2014

Filipenses 2:16b-18

Filipenses 2:16b-18


Así en el día de Cristo me sentiré satisfecho de no haber corrido ni trabajado en vano.  Y aunque mi vida fuera derramada sobre el sacrificio y servicio que proceden de su fe, me alegro y comparto con todos ustedes mi alegría.  Así también ustedes, alégrense y compartan su alegría conmigo.



El sentimiento de completar algo es increíble.  Terminar de leer un libro.  Arreglar algo que no funcionaba.  Completar un trabajo o asignación.  Terminar una carrera.  Nos llena de satisfacción el sentimiento de haber trabajado y ver el resultado.  Debemos tener esto presente en nuestra vida espiritual.  El trabajo terminará.  Habrá un día que serás llamado y podrás ver el resultado de toda una vida de trabajo.  No te desanimes por lo que estás atravesando hoy.  No frenes ni te eches para atrás.  Sigue adelante.  Confía en el Señor.  Él te está preparando y moldeando conforme al corazón de Cristo.  Sé que es difícil.  Sé que no entiendes el por qué de las cosas.  Créeme.  Él sí sabe el por qué.  Ahora, no siempre tenemos que esperar a la muerte para poder gozarnos en el trabajo que Dios hizo en nosotros aquí.  Nos dice Pablo: así también ustedes alégrense y compartan su alegría conmigo.  Debemos aprender a disfrutar lo que Dios hace hoy aquí.  Piensa en dónde estarías hoy si no fuera por Jesús.  Ahora, comparte tu testimonio y alégrate de lo que el Señor ha hecho en tu vida.  Conviértete en un canal que lleve alegría a los demás al abrir tu corazón y tus experiencias sobre lo que Jehová ha hecho en ti.
No todas nuestras experiencias tienen que tener “final feliz”.  Hay personas que han perdido seres queridos y su relación con el Señor se fortaleció.  Claro que extrañan a esa persona, pero hoy entienden lo que ayer no entendían, hoy consuelan a los que ayer no consolaban y hoy aman a los que antes no amaban.  ¿Lo puedes ver?  Cada “trabajo completado” en Cristo es motivo para alegrarnos y gozarnos.  Cada escalón que subimos.  Cada prueba.  Cada momento de incertidumbre que decidimos seguir por el camino del Señor.  Toda esa preparación tendrá un momento en el que termine y podrás disfrutar los resultados.  Gócense en las pruebas nos dice el evangelio.  ¡Alégrense cuando las cosas están bien o mal!  ¿Cómo es posible esto?  Porque la alegría no proviene de lo que hay o no hay sino de Dios.  Proviene de la fe y la esperanza que tenemos en que todo lo que sucede es para nuestro bien.  Proviene de la certeza que tenemos que el Señor es con nosotros y por consecuencia quién contra nosotros.
No sé cómo te sientes el día de hoy.  Tal vez ha sido una semana difícil o incluso llevas algunos meses así.  ¡Alégrate!  No porque las cosas vayan a cambiar ni se vaya a solucionar todo.  Alégrate porque al seguir al Señor ya has ganado.  Recuerda que nuestro Dios tiene que transformarnos y muchas veces es necesario que nos den ciertos “martillazos” para tomar la forma correcta.  Pide sabiduría a Aquél que la da en abundancia.  Analiza tu vida.  Se humilde.  Reconoce tus errores y sobre todo, entiende que es normal equivocarse.  Pide perdón por tus pecados.  Después, alégrate.  ¡Gózate en el Señor!  Que los problemas no definan tu día a día sino tu deseo de servir al Señor y el saber que te ama incondicionalmente.

Oración
Padre: gracias.  Gracias por darme alegría en medio de incertidumbre.  Gracias por darme alegría en medio de tristezas.  Gracias por enseñarme que Tú me amas y me llenas de consuelo.  Gracias por cuidarme y tener tu mirada fija en mí.  Hoy te pido que aprenda a gozarme y a alegrarme en ti.  Te pido que pueda compartir lo que has hecho en mi vida y que otros puedan alegrarse también.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén

viernes, 12 de septiembre de 2014

Santiago 3:14-16
Pero si ustedes tienen envidias amargas y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad. Ésa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.



La versión Dios habla hoy traduce así: pero si ustedes dejan que la envidia les amargue el corazón… entonces no tienen de qué enorgullecerse y están faltando a la verdad porque esta sabiduría no viene de Dios…
Los celos, la envidia y los corajes son sumamente peligrosos. A veces no es fácil percatarse que están en nuestra vida. Por el contrario, en ocasiones, como dice el versículo dejas que te amargue el corazón.
Satanás existe y también tiene un plan para que no tengas una vida espiritual en apogeo. Él no es como Dios Todopoderoso, pero sí utiliza ciertos recursos a su alcance. En esta ocasión, busca cambiar nuestros principios en Cristo por dichos y principios que el “mundo” utiliza. Es sorprendente meditar sobre este versículo, las envidias y las rivalidades en el corazón y entender lo dañinas que son, lo mucho que perjudican a una persona y lo malas que son para tu relación con Dios. Sin embargo, cuando pienso en el concepto de la gente en general sobre estas mismas situaciones, me topo con conceptos como: un poco de celos (con tu pareja) es sano e incluso bueno para que no te vean la cara; hay envidia de la buena (¿cuál es esa?); no voy a odiar a esa persona, simplemente ya no le voy a hablar; no puedo creer que me haya hecho esto después de todo lo que hice por él; y así la lista de ejemplos continúa, tú pon el tuyo. Lo que quiero expresar con esto, es la forma en que se pueden “mundanizar” los principios bíblicos. En otras palabras, reducir la verdad absoluta a relativa. Date cuenta de la descripción de Dios con respecto a las envidias, las contiendas y las amarguras: es sabiduría humana y diabólica, crean confusión y acciones malvadas. ¡Esa es la verdad sobre la envidia y los celos y los corajes que tienes en tu corazón! ¿Sabes algo más grave aún? Tú y yo lo permitimos. Qué fácil pensamos que es muy exagerada la Palabra de Dios y con qué poca frecuencia reflexionamos sobre lo destructivo que es para nuestras vidas el no escucharla y obedecerla. ¿Te das cuenta? ¿Cuántos corajes y amarguras hay en tu corazón? Ahora los médicos quieren darnos pastillas para la depresión. Si bien, entiendo que hay muchas cuestiones que no podemos controlar con la depresión, pienso que es un reflejo de nuestra laxitud con respecto a la obediencia total que nos pide el Señor. Piénsalo por un momento. Las envidias y los celos crean acciones malvadas. En otras palabras: te destruyen como persona, te acaban, no te dejan seguir. No dejes a un lado estos versículos y medita en ellos. Esto puede cambiar tu vida en gran manera para bien. No dejes que las creencias y dichos comunes tergiversen la realidad de las cosas, la verdad de Dios.

Oración
Padre: perdona que te haya fallado. Cuánta verdad hay en tu palabra al mostrarme que las envidias, los celos y los corajes no provienen de Ti sino del mundo y de Satanás. Gracias por recordarme que tus principios son eternos y buscan mi bien. Quiero pedirte que pueda obedecerte en todo lo que haga y que me guíes por tu camino. Quiero vivir buscando Tu sabiduría y haciendo a un lado la que tanto daño me ha hecho. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

jueves, 11 de septiembre de 2014

Daniel 6:5

Daniel 6:5

Entonces dijeron aquellos hombres: no hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.




Lo que estaba pasando en el contexto del versículo, era que Daniel se encontraba rodeado de personas que lo envidiaban y querían encontrar algo para acusarlo y que cayera de la gracia del rey, además de que le quitaran su puesto obviamente. Me llaman la atención dos temas que quiero tratar hoy: la envidia y celos que la gente puede tener y, lo obedientes y firmes que tú y yo debemos ser.
He estado meditando mucho en el cristianismo y la sociedad. El día de ayer vi un documental sobre una vertiente que busca involucrar o relacionar a la religión con el estado. Yo me pregunto ¿cuándo intentó Jesús meterse en los asuntos del César?¿Cuándo intentó Daniel imponer su amor a Dios al rey o a los demás? Cristo no se comparte imponiendo sino siendo ejemplo de una vida diferente. ¿Lo puedes entender? Te lo repito: Cristo no se comparte imponiendo sino siendo ejemplo de una vida diferente. ¿Ahora sí? Si realmente siguiéramos a Jesús fielmente, nuestras vidas tendrían un impacto tan fuerte en los medios que nos rodean, que no nos estaríamos preocupando por leyes con o sin moral. Simplemente tendríamos a personas en una sociedad comprometidas con agradar a Dios en SUS casas, trabajos y amigos.
Por el otro lado, es increíble que las envidias y los celos daten de hace tanto tiempo o mejor dicho, que los tengamos tan aferrados a nuestra naturaleza. Aquellos que buscaban ocasión contra Daniel lo hacían por envidias. ¿Cuántas envidias no has atravesado en tu trabajo? Pero no terminan ahí, también hay envidias en tu cuadra, en tu familia y con tus amigos. Tristemente la envidia es como un parásito que contamina y se propaga fácilmente. Este mal existe y es evidente. Quieras o no, tienes una gran probabilidad de atravesar circunstancias que, aunque tú no hayas hecho nada, las personas te tendrán coraje y envidia. Así es y no se puede hacer nada al respecto para evitarlo. Lo que sí se puede hacer es lo que hizo Daniel: seguir firme en obedecer a Dios a pesar de las consecuencias. Por otro lado, Jehová se encargó de tener cuidado de Daniel y permitir que siempre saliera adelante aún teniendo gente en su contra.
Para terminar quiero animarte a meditar en tu forma de vivir tu comunión con Jesús.Quiero motivarte a ser una persona ejemplar, una persona feliz y en paz pues sabe que su Dios lo ama y que su vida tiene un propósito. Quiero animarte a que seas como Daniel, el cual, fue firme en obediencia pero sobre todo grande en testimonio.Dejemos a un lado las críticas a aquellos que están perdidos, mejor seamos testimonio a ellos amándolos y compartiendo lo que Dios puede hacer en sus vidas. Dejemos a un lado la “religión” y promovamos la verdadera comunión con Cristo aprendiendo de su palabra y obedeciéndolo siempre. Y por último, no permitas que las envidias y los celos frenen o desanimen tu relación con Jehová.

Oración
Padre: perdona mis pecados. Cuando leo tu palabra me doy cuenta de tu Santidad tan grande y me doy cuenta que necesito ser perdonado. Te pido perdón si no he sido obediente y no he dado el testimonio que quieres que de. También te pido que me des fuerzas para seguirte independientemente que me encuentre con críticas, envidias y celos. Guíame siempre en tu camino, en el nombre de Jesús te lo pido.
Amén