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CUANDO alguien dice: «Déjame que te cuente de mi suegra», esperamos alguna declaración negativa o una anécdota humorística, porque el caricaturizar a la suegra casi siempre ha sido como objeto de burlas o chistes. El libro de Rut, sin embargo, cuenta una historia diferente. Rut amaba a su suegra, Noemí. Después que enviudó, pidió a Noemí seguirla a dondequiera que fuera, aunque eso significara abandonar su tierra. Con palabras que brotan del corazón, Rut dijo: «Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios» (1.16). Noemí estuvo de acuerdo y Rut viajó con ella a Belén.
No se dice mucho acerca de Noemí excepto que amaba a Rut y velaba por ella. Es obvio que la vida de Noemí testificaba con poder acerca de la realidad de Dios. A Rut le atrajo ella y el Dios que adoraba. En los meses y años subsiguientes, Dios guió a esta joven viuda moabita a un hombre llamado Booz, con el que finalmente se casó. Como resultado, llegó a ser la bisabuela de David y ancestro del linaje del Mesías. ¡Qué profundo impacto tuvo la vida de Noemí!
El libro de Rut es además la historia de la gracia de Dios en medio de circunstancias difíciles. La historia se desarrolla durante la época de los jueces, un tiempo marcado por la desobediencia, la idolatría y la violencia. Aun en tiempo de crisis y de profunda desesperación, hay quienes siguen a Dios y mediante ellos trabaja. No importa cuán desalentador y antagónico parezca el mundo, siempre hay gente que sigue a Dios. Y para lograr sus propósitos, Él usará a cualquiera que esté listo. Rut era una moabita y Booz era descendiente de Rahab, una prostituta de Jericó. Sin embargo, su descendencia continuó la línea familiar a través de la cual vino el Mesías al mundo.
Lea este libro y anímese. Dios está trabajando en el mundo y Él quiere usarlo. Dios puede usarlo de la misma forma que usó a Noemí para llevar su familia o sus amigos a Él.
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lunes, 4 de junio de 2012
Rut
domingo, 3 de junio de 2012
¿QUÉ ES APLICACIÓN?
¿QUÉ ES APLICACIÓN?
La mejor forma de definir lo que significa aplicación es determinar primero lo que no es. La aplicación no es acumulación de conocimiento. La acumulación de conocimiento ayuda a descubrir y comprender los hechos y los conceptos, pero se detiene ahí. La historia está llena de filósofos que conocían lo que la Biblia decía, pero no lo aplicaron a sus vidas, lo cual impidió que creyesen y cambiasen. Muchos creen que la meta final de un estudio bíblico es la comprensión, pero a decir verdad eso es solo el principio.
La aplicación no es solo ilustración. Una ilustración únicamente nos dice cómo otra persona enfrentó una situación similar. A pesar de que podemos identificarnos con esa persona, seguiremos careciendo de dirección para nuestro caso particular.
Aplicación no es decir que un pasaje es «pertinente». El hecho de asignar a la Biblia condición de pertinente solo nos ayuda a constatar que esas mismas lecciones que fueron veraces en los tiempos bíblicos son veraces actualmente; no nos enseña cómo aplicarlas a los problemas y presiones de nuestra vida individual.
Entonces, ¿qué es aplicación? La aplicación comienza al conocer y entender la Palabra de Dios y sus verdades eternas. ¡Pero usted no puede detenerse ahí! Si lo hace, es posible que la Palabra de Dios no cambie su vida, y puede llegar a ser opaca, difícil, tediosa y agobiante. Una buena aplicación se centra en la verdad de la Palabra de Dios, enseña al lector lo que debe hacer con lo que está leyendo y lo motiva a responder a lo que Dios le está enseñando. Todo esto es esencial en la aplicación.
Aplicación es poner en práctica lo que ya sabemos (véanse Marcos 4.24 y Hebreos 5.14) y responder a la pregunta «¿Y eso qué?» enfrentándonos con las preguntas correctas y motivándonos a actuar (véanse 1 Juan 2.5, 6 y Santiago 2.17). La aplicación es algo profundamente personal, singular para cada individuo. Es hacer de una verdad pertinente una verdad personal, y requiere que se desarrolle una estrategia y un plan de acción para vivir una vida en armonía con la Biblia. Es el «manual bíblico de la vida».
Tal vez se pregunte: «¿Cómo pueden venir al caso en mi vida sus notas de aplicación?» Cada nota de aplicación consta de tres partes: (1) una explicación que enlaza la nota directamente con el pasaje de las Escrituras y establece la verdad que se está enseñando, (2) el puente que explica la verdad eterna y la hace vigente en nuestra época, (3) la aplicación que le enseña cómo tomar la verdad eterna y aplicarla a sus propias circunstancias. Ninguna nota, por sí misma, puede aplicar las Escrituras directamente a su vida. Solo puede enseñar, dirigir, guiar, inspirar, recomendar e instar. Puede brindarle los recursos y la dirección que necesita para aplicar la Biblia; pero solo usted puede tomar esos recursos y ponerlos en práctica.
sábado, 2 de junio de 2012
Te he amado», dice Dios a su pueblo
«Te he amado», dice Dios a su pueblo. «¿Ajá?», respondieron ellos, «¿en qué nos has amado? ¡Demuéstralo!» Dudar del amor de Dios es el principio de la incredulidad y la desobediencia. Eva dudó del amor de Dios y comió del árbol prohibido; pensó que Dios le privaba de algo. Satanás quiere que nos sintamos abandonados por Dios. «Miren a sus circunstancias difíciles», le dijo al remanente judío. «¿Dónde están sus cosechas? ¿Por qué Dios no los cuida?»
Dios demostró su amor a su pueblo de dos maneras: (1) En su gracia escogió a Jacob, su padre, y rechazó a Esaú, quien de muchas maneras era un mejor hombre; y (2) juzgó a los edomitas (los descendientes de Esaú) y le dio a Israel la mejor de las tierras. Le prometió a Israel una tierra que fluía leche y miel, pero, trágicamente, sus pecados contaminaron la tierra. Incluso entonces, Él en su gracia los restauró a su tierra y los libró del cautiverio.
jueves, 31 de mayo de 2012
fe y esperanza
fe y esperanza.Poco conoce el mundo la dicha de los verdaderos seguidores de Cristo. Poco piensa el mundo que estos pobres, humildes y despreciados son los favoritos de Dios y que habitarán en el cielo. Los seguidores de Cristo deben contentarse con las dificultades de aquí, puesto que están en tierra de extranjeros, donde su Señor fue tan maltratado antes que ellos.
Los hijos de Dios deben andar por fe y vivir por esperanza. Bien pueden esperar con fe, esperanza y ferviente deseo la revelación del Señor Jesús. Los hijos de Dios serán conocidos, y manifestados por su semejanza con su Cabeza. Serán transformados a la misma imagen, por verle a Él. esperanza, No en el sentido de una visión optimista o de un simple deseo sin fundamento, sino en el sentido de expectación confiada, basada sobre una certeza sólida. La esperanza bíblica descansa sobre las promesas de Dios, particularmente aquellas que tienen que ver con el retorno de Cristo a la tierra. Es tan seguro el futuro de los redimidos por la sangre del Cordero, que el NT algunas veces habla de hechos por venir empleando el tiempo pasado de los verbos, como si los tales ya se hubiesen cumplido. La esperanza nunca es inferior a la fe, sino que es una extensión de la fe. La fe es la posesión presente de la gracia; la esperanza es la confianza en el cumplimiento futuro de la gracia.
miércoles, 30 de mayo de 2012
1 DE JUAN. 3.3-10.Los hijos de Dios
1 DE JUAN. 3.3-10.Los hijos de Dios saben que su Señor es de ojos muy puros que no permiten que nada impío e impuro habite en Él. La esperanza de los hipócritas, no la de los hijos de Dios, es la que permite la satisfacción de deseos y concupiscencias impuras. Seamos sus seguidores como hijos amados, mostrando así nuestro sentido de su indecible misericordia y expresemos esa mentalidad humilde, agradecida y obediente que nos corresponde.
El pecado es rechazar la ley divina. En Él, esto es, en Cristo no hubo pecado. Él asumió todas las debilidades, pero sin pecado, que fueron consecuencias de la caída, esto es, todas esas debilidades de la mente o cuerpo que someten al hombre a los sufrimientos y lo exponen a la tentación. Pero Él no tuvo nuestra debilidad moral, nuestra tendencia al pecado.
El que permanece en Cristo no practica habitualmente el pecado. Renunciar al pecado es la gran prueba de la unión espiritual con el Señor Cristo, y de la permanencia en Él y en su conocimiento salvador. Cuidado con engañarse a uno mismo. El que hace justicia es justo y es seguidor de Cristo, demuestra interés por fe en su obediencia y sufrimientos. Pero el hombre no puede actuar como el diablo y ser, al mismo tiempo, un discípulo de Cristo Jesús. No sirvamos ni consintamos en aquello que el Hijo de Dios vino a destruir. Ser nacido de Dios es ser internamente renovado por el poder del Espíritu de Dios. La gracia renovadora es un principio permanente. La religión no es un arte, ni asunto de destreza o pericia sino una nueva naturaleza. La persona regenerada no puede pecar como pecaba antes de nacer de Dios, ni como pecan otros que no son nacidos de nuevo. Existe esa luz en su mente que le muestra el mal y la malignidad del pecado. Existe esa inclinación en su corazón que le dispone a aborrecer y odiar el pecado. Existe el principio espiritual que se opone a los actos pecaminosos. Y existe el arrepentimiento cuando se comete el pecado. Pecar intencionalmente es algo contrario a él.
Los hijos de Dios y los hijos del diablo tienen sus caracteres diferentes. La simiente de la serpiente es conocida por su descuido de la religión y por su odio a los cristianos verdaderos. Sólo es justo ante Dios, como creyente justificado, el que es enseñado y dispuesto a la justicia por el Espíritu Santo. En esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo. Los profesantes del evangelio deben tomar muy a pecho estas verdades y probarse a sí mismos por ellas.
lunes, 28 de mayo de 2012
las dolencias del cristiano son muchas.
las dolencias del cristiano son muchas. .Aunque las dolencias de los cristianos son muchas y grandes, de modo que serían vencidos si fueran dejados a sí mismos, el Espíritu Santo los sostiene. El Espíritu, como Espíritu iluminador, nos enseña por qué cosa orar; como Espíritu santificador obra y estimula las gracias para orar; como Espíritu consolador, acalla nuestros temores y nos ayuda a superar todas las desilusiones. El Espíritu Santo es la fuente de todos los deseos que tengamos de Dios, los cuales son, a menudo, más de lo que pueden expresar las palabras. El Espíritu que escudriña los corazones puede captar la mente y la voluntad del espíritu, la mente renovada, y abogar por su causa. El Espíritu intercede ante Dios y el enemigo no vence.
domingo, 27 de mayo de 2012
Juan 7:38 El que cree en mí,
Juan 7:38 El que cree en mí, como ha dicho la Escritura: "De lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva." (7:39) Pero El decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado.
Si alguno tiene sed que venga y beba, y de su interior correrán ríos de agua viva, al hablar de ríos de agua viva, hacemos mención de ríos que dan
Para que haya ríos de agua viva es necesario que Dios los de, porque analicemos que en el comienzo las aguas estaban arriba, cuando crea la tierra las envía para que corran en medio del Huerto, y solo Adán y Eva eran visitados por la presencia de EL, cuando bajaba a pasearse por el Edén.- Pero al caer el hombre tuvo que cerrar su agua viva en el cielo, entonces planifica un plan estratégico para restaurar al hombre y pensó poner depositarios en la tierra, lo vemos en.
• El Edén, es creado por Dios, pero este se hecho a perder, y Dios procura recuperar esa presencia hermosa.
• En el tabernáculo de Moisés una vez al año se hacia expiación de pecados. En ese punto de reunión y atravesando un velo el sumo sacerdote podía acercarse, únicamente él y nadie mas podía hacerlo, se reunía donde estaba el Arca de la presencia, en medio de los querubines.
• En el templo de Salomón habían lavacros, era de lleno de oro, pero bajo las mismas instrucciones un hombre y solo un hombre entraba a estar en contacto con los ríos de agua viva, allí se recuperaba la presencia de Dios, se dependía de un hombre, un sacerdote que tenia intimidad con el Señor, solo el lo podía hacer.
• Pero llego el VERBO, Jesús y se tabernaculizo ya no en el huerto, ni en tabernáculo, ni en el templo, sino en nosotros y ahora de nuestro interior corren ríos de agua viva.
Jesús era el depósito de los ríos de agua viva, y dijo: el que cree en mi, ríos de agua viva le pondré en su interior. Ahora nosotros la iglesia somos depositarios de los ríos de agua viva.
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