Lealtad al Cordero - español
lunes, 9 de noviembre de 2009
Genesis 43
Genesis 43 -
CAPÍTULO 43
Versículos 1-14. Jacob es convencido de que envíe a Benjamín a Egipto. 15-25. Recibimiento de José para sus hermanos-sus temores. 26-34. José hace una fiesta para sus hermanos.
Vv. 1-14.Jacob insta a sus hijos a que vayan y compren un poco de comida; ahora, en tiempo de escasez, un poco debe bastar. Judá insta a que Benjamín vaya con ellos. No es contra el honor ni el deber de los hijos hacia sus padres, aconsejarlos humildemente y, cuando estén en necesidad, razonar con ellos. Jacob vio la necesidad del caso y se rindió. Su prudencia y justicia se observan en tres cosas.
1. Devolvió el dinero que habían encontrado en la bolsa. La honestidad nos obliga a devolver no sólo lo que nos llega por nuestra propia falta, sino aquello que nos llega por error del prójimo. Aunque lo obtengamos por descuido, si lo retenemos cuando descubrimos el descuido, lo retenemos por engaño.
2. Envió otro tanto como lo que habían llevado en el viaje anterior; el precio del trigo podía haber subido o quizás tuvieran que pagar un rescate por Simeón.
3. Él mandó un regalo de cosas que permitía la tierra, que eran escasas en Egipto, como bálsamo, miel, etc. La Providencia nos dispensa sus dádivas a todos por igual. Pero la miel y las especias nunca satisfarán la carencia de pan de trigo. El hambre era aguda en Canaán, pero tenían bálsamo y mirra, etc. Podemos vivir bien con comida sencilla, sin exquisiteces, pero no podemos vivir de exquisiteces sin comida sencilla. Demos gracias a Dios que lo más necesario y útil, por lo general, es lo más barato y abundante. Aunque los hombres valoran más el oro y la plata y consideran los productos de lujo como los mejores frutos de toda tierra, en tiempo de hambre, de buena gana los truecan por pan. ¡Cuán poco nos sostendrán las buenas cosas terrenales en el día de la ira! ¡Cuán preparados debiéramos estar para renunciar a todas ellas, como pérdida, por la excelencia del conocimiento de Jesucristo! Nuestra manera de prevalecer con el hombre es prevalecer primero con el Señor en ferviente oración. Pero cada oración por las misericordias de esta vida o para ser librados de las aflicciones de esta vida, debe concluir con el “hágase tu voluntad”.
Vv. 15-25.Los hijos de Jacob descendieron por segunda vez a Egipto para comprar trigo. Si alguna vez entendemos qué significa el hambre de la palabra, no pensemos que es mucho viajar tan lejos espiritualmente, como ellos hicieron por el alimento corporal.
El mayordomo de José tenía órdenes de su amo para llevarlos a su casa. Hasta esto los asustó. Aquellos que son culpables, piensan de todo lo peor. Pero el mayordomo les dio ánimo. Por lo que dijo parecía que su buen amo lo había llevado al conocimiento del Dios verdadero, el Dios de los hebreos. Los siervos religiosos deben aprovechar toda ocasión para hablar con reverencia y seriedad de Dios y su providencia.
Vv. 26-34.Observe el gran respeto que los hermanos de José le brindaron. Así se cumplieron cabalmente los sueños de José. Este les mostró gran bondad. Los trató con nobleza, pero note aquí tempranamente la distancia entre judíos y gentiles. En el día del hambre basta con recibir algo de comida, pero ellos fueron festejados. Ahora estaban terminados sus afanes y temores, y comieron su pan con gozo, reconociendo que estaban en buena posición ante el señor de la tierra. Si Dios acepta nuestras obras, nuestro presente, tenemos razón para regocijarnos.
José mostró especial afecto por Benjamín, para probar si sus hermanos le envidiarían. Debe ser nuestra regla estar contentos con lo que tenemos, y no agraviarnos por lo que tiene el prójimo.
Así, Jesús muestra cada vez más a quienes ama que necesitan de Él. Les hace ver que Él es el único refugio que tienen contra la destrucción. Él vence la falta de disposición y los atrae a sí mismo. Entonces, cuando le parece bien, les da a probar su amor, y les da la bienvenida a las provisiones de su casa, como prenda de lo que Él tiene preparado para ellos.
CAPÍTULO 43
Versículos 1-14. Jacob es convencido de que envíe a Benjamín a Egipto. 15-25. Recibimiento de José para sus hermanos-sus temores. 26-34. José hace una fiesta para sus hermanos.
Vv. 1-14.Jacob insta a sus hijos a que vayan y compren un poco de comida; ahora, en tiempo de escasez, un poco debe bastar. Judá insta a que Benjamín vaya con ellos. No es contra el honor ni el deber de los hijos hacia sus padres, aconsejarlos humildemente y, cuando estén en necesidad, razonar con ellos. Jacob vio la necesidad del caso y se rindió. Su prudencia y justicia se observan en tres cosas.
1. Devolvió el dinero que habían encontrado en la bolsa. La honestidad nos obliga a devolver no sólo lo que nos llega por nuestra propia falta, sino aquello que nos llega por error del prójimo. Aunque lo obtengamos por descuido, si lo retenemos cuando descubrimos el descuido, lo retenemos por engaño.
2. Envió otro tanto como lo que habían llevado en el viaje anterior; el precio del trigo podía haber subido o quizás tuvieran que pagar un rescate por Simeón.
3. Él mandó un regalo de cosas que permitía la tierra, que eran escasas en Egipto, como bálsamo, miel, etc. La Providencia nos dispensa sus dádivas a todos por igual. Pero la miel y las especias nunca satisfarán la carencia de pan de trigo. El hambre era aguda en Canaán, pero tenían bálsamo y mirra, etc. Podemos vivir bien con comida sencilla, sin exquisiteces, pero no podemos vivir de exquisiteces sin comida sencilla. Demos gracias a Dios que lo más necesario y útil, por lo general, es lo más barato y abundante. Aunque los hombres valoran más el oro y la plata y consideran los productos de lujo como los mejores frutos de toda tierra, en tiempo de hambre, de buena gana los truecan por pan. ¡Cuán poco nos sostendrán las buenas cosas terrenales en el día de la ira! ¡Cuán preparados debiéramos estar para renunciar a todas ellas, como pérdida, por la excelencia del conocimiento de Jesucristo! Nuestra manera de prevalecer con el hombre es prevalecer primero con el Señor en ferviente oración. Pero cada oración por las misericordias de esta vida o para ser librados de las aflicciones de esta vida, debe concluir con el “hágase tu voluntad”.
Vv. 15-25.Los hijos de Jacob descendieron por segunda vez a Egipto para comprar trigo. Si alguna vez entendemos qué significa el hambre de la palabra, no pensemos que es mucho viajar tan lejos espiritualmente, como ellos hicieron por el alimento corporal.
El mayordomo de José tenía órdenes de su amo para llevarlos a su casa. Hasta esto los asustó. Aquellos que son culpables, piensan de todo lo peor. Pero el mayordomo les dio ánimo. Por lo que dijo parecía que su buen amo lo había llevado al conocimiento del Dios verdadero, el Dios de los hebreos. Los siervos religiosos deben aprovechar toda ocasión para hablar con reverencia y seriedad de Dios y su providencia.
Vv. 26-34.Observe el gran respeto que los hermanos de José le brindaron. Así se cumplieron cabalmente los sueños de José. Este les mostró gran bondad. Los trató con nobleza, pero note aquí tempranamente la distancia entre judíos y gentiles. En el día del hambre basta con recibir algo de comida, pero ellos fueron festejados. Ahora estaban terminados sus afanes y temores, y comieron su pan con gozo, reconociendo que estaban en buena posición ante el señor de la tierra. Si Dios acepta nuestras obras, nuestro presente, tenemos razón para regocijarnos.
José mostró especial afecto por Benjamín, para probar si sus hermanos le envidiarían. Debe ser nuestra regla estar contentos con lo que tenemos, y no agraviarnos por lo que tiene el prójimo.
Así, Jesús muestra cada vez más a quienes ama que necesitan de Él. Les hace ver que Él es el único refugio que tienen contra la destrucción. Él vence la falta de disposición y los atrae a sí mismo. Entonces, cuando le parece bien, les da a probar su amor, y les da la bienvenida a las provisiones de su casa, como prenda de lo que Él tiene preparado para ellos.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Súplica por la concordia
Súplica por la concordia
Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
Filipenses 2:2
El apóstol Pablo era un gran teólogo, y a menudo trató importantes temas doctrinales. Se opuso al legalismo de los judaizantes (Fil. 3:2) y a los criterios disolutos de otros falsos maestros (vv. 18-19). Sabía que tales enseñanzas pervertían la doctrina de la salvación y amenazaban la vida de la iglesia. Pero también comprendía que la discordia en la iglesia era igualmente una amenaza para su vida. Es que el conflicto le quita a la iglesia su poder y destruye su testimonio. Los enemigos de Cristo se afanan por buscar formas de desacreditar a la iglesia.
Por lo visto, la discordia en la iglesia de Filipos estaba a punto de destruir la integridad de su testimonio. Así que Pablo les dij "Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio" (1:27). Tenemos un Espíritu entre nosotros, de modo que no hay razón alguna para la discordia. Evite el conflicto personal
Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.
Filipenses 4:2
Pablo afrontó muchos conflictos en la iglesia, pero algunos eran para él tan importantes como para tratar sobre ellos en sus epístolas, y también importantes para nuestra enseñanza. Es evidente que las dos mujeres en el versículo de hoy estaban dirigiendo dos facciones opuestas en la iglesia. No sabemos cuáles eran sus quejas específicas, pero podemos suponer que fuera un conflicto personal.
Sí, sabemos que las dos mujeres eran miembros notables de la iglesia porque habían trabajado con Pablo en la causa del evangelio (Fil. 4:3). Y sabemos que estaban causando estrago en la iglesia porque al parecer no estaba unida (Fil. 2:2). Reconociendo que se trataba de falta de amor, que indica la presencia de orgullo y la ausencia de humildad, Pablo rogó que las mujeres fueran "de un mismo sentir en el Señor" (4:2). Cada una estaba exigiendo su propio derecho en vez de interesarse en el derecho de la otra. Pero como Pablo las exhortó y nos exhortó a nosotros, una buena relación con el Señor resolverá cualquier discordia.
Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
Filipenses 2:2
El apóstol Pablo era un gran teólogo, y a menudo trató importantes temas doctrinales. Se opuso al legalismo de los judaizantes (Fil. 3:2) y a los criterios disolutos de otros falsos maestros (vv. 18-19). Sabía que tales enseñanzas pervertían la doctrina de la salvación y amenazaban la vida de la iglesia. Pero también comprendía que la discordia en la iglesia era igualmente una amenaza para su vida. Es que el conflicto le quita a la iglesia su poder y destruye su testimonio. Los enemigos de Cristo se afanan por buscar formas de desacreditar a la iglesia.
Por lo visto, la discordia en la iglesia de Filipos estaba a punto de destruir la integridad de su testimonio. Así que Pablo les dij "Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio" (1:27). Tenemos un Espíritu entre nosotros, de modo que no hay razón alguna para la discordia. Evite el conflicto personal
Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.
Filipenses 4:2
Pablo afrontó muchos conflictos en la iglesia, pero algunos eran para él tan importantes como para tratar sobre ellos en sus epístolas, y también importantes para nuestra enseñanza. Es evidente que las dos mujeres en el versículo de hoy estaban dirigiendo dos facciones opuestas en la iglesia. No sabemos cuáles eran sus quejas específicas, pero podemos suponer que fuera un conflicto personal.
Sí, sabemos que las dos mujeres eran miembros notables de la iglesia porque habían trabajado con Pablo en la causa del evangelio (Fil. 4:3). Y sabemos que estaban causando estrago en la iglesia porque al parecer no estaba unida (Fil. 2:2). Reconociendo que se trataba de falta de amor, que indica la presencia de orgullo y la ausencia de humildad, Pablo rogó que las mujeres fueran "de un mismo sentir en el Señor" (4:2). Cada una estaba exigiendo su propio derecho en vez de interesarse en el derecho de la otra. Pero como Pablo las exhortó y nos exhortó a nosotros, una buena relación con el Señor resolverá cualquier discordia.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Un buen soldado
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Un buen soldado
Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.
2 Timoteo 2:3
Valor, convicción e integridad son virtudes respetables desde un punto de vista secular, pero es necesario que se manifiesten en la vida de todos los cristianos. Es que el nombre "cristiano" nos identifica con Cristo, que nunca transigió ni se apartó de la verdad. Él es el ejemplo perfecto de integridad valerosa.
Es lógico entonces que se nos llame a ser estables y a estar firmes como Cristo y a no dudar (Stg. 1:6). Exhortaciones a estar firmes (Ef. 6:11, 13-14) y ser fuertes (1 Co. 16:13; 2 Ti. 2:1) confirman que hemos de ser valerosos y intransigentes al vivir para Jesucristo.
Casi todos deseamos verdaderamente estar firmes y no tropezar en nuestro andar con Cristo. Ninguno de nosotros quiere ser aplastado bajo el peso de las pruebas de la vida ni ser derrotado por el ataque furioso del mundo, de la carne y de Satanás. Pero debemos comprender que permanecer firmes y ser fuertes no es fácil porque libramos una lucha espiritual (2 Ti. 2:3-4). Tenemos que estar preparados para sufrir "penalidades" a lo largo del camino como buenos soldados de la fe Resolver la discordia
Estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio.
Filipenses 1:27
La estabilidad espiritual depende del amor mutuo, la armonía y la paz entre los creyentes. Nuestra vida debe estar entretejida para que podamos soportarnos y sustentarnos los unos a los otros.
En el versículo de hoy, leemos que Pablo quería que hubiera esa clase de armonía en la iglesia de Filipos, pero en su lugar había una gran desavenencia entre dos mujeres que amenazaban la vida de la iglesia. Pablo procuraba que no se extendieran por toda la iglesia pecados como la parcialidad, la crítica, la amargura, la falta de perdón y el orgullo.
A fin de evitar tales problemas, es necesario que los creyentes velen y oren los unos por los otros. El amor mutuo produce la armonía que lleva a la estabilidad espiritual y que muestra lo que ha de hacer la iglesia: ayudar a los débiles, levantar a los caídos y restaurar a los quebrantados.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Genesis 42
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Genesis 42 -
CAPÍTULO 42
Versículos 1-6. Jacob manda a diez de sus hijos a comprar trigo. 7-20. El trato que José da a sus hermanos. 21-24. El remordimiento de ellos-Simeón es retenido. 25-28. El resto regresa con el trigo. 29-38. Jacob se niega a mandar a Benjamín a Egipto.
Vv. 1-6.Jacob vio el trigo que sus vecinos habían comprado y llevado a casa desde Egipto. El ver que otros han encontrado su abastecimiento estimula la acción. ¿Los demás tendrán alimento para sus almas y nosotros pasaremos hambre mientras hay dónde conseguir? Habiendo descubierto donde hay ayuda, debemos pedirla sin demora, sin disminuir del esfuerzo ni quejarnos del gasto, especialmente respecto de nuestras almas inmortales. Hay provisión en Cristo, pero debemos acudir a Él y pedirle.
Vv. 7-20.José fue duro con sus hermanos, no por espíritu vengativo, sino para llevarlos al arrepentimiento. Al no ver a su hermano Benjamín sospechó que lo habían eliminado y les dio ocasión para hablar de su padre y su hermano. En su providencia, a veces Dios parece duro con los que ama y habla con rudeza a aquellos para los cuales reserva gran misericordia. José arregló, por fin, que uno de ellos se quedara y el resto fuera a casa a traer a Benjamín. Fue muy animador que él les dijera: “Yo temo a Dios”; como si hubiera dicho, ustedes pueden tener la seguridad de que no les haré mal; no me atrevo, pues sé que hay uno más alto que yo. De aquellos que temen a Dios podemos esperar un trato justo.
Vv. 21-24.El oficio de la conciencia es recordar cosas que hace mucho han sido dichas y hechas. Cuando estaba fresca la culpa del pecado de los hermanos de José, ellos la tomaron a la ligera y se sentaron a comer pan, pero ahora, mucho después, sus conciencias les acusan de eso. Véase lo bueno de las aflicciones; a menudo resultan ser un medio dichoso que despierta la conciencia y trae el pecado a nuestra memoria, además de lo malo de la culpa hacia nuestros hermanos. Ahora la conciencia les reprochaba por ello. Cada vez que pensemos que nos han hecho daño, debemos recordar el mal que nosotros hemos hecho al prójimo.
Rubén solo recordó, con consuelo, que él había hecho lo que pudo para impedir la maldad. Cuando compartimos con los demás sus sufrimientos, será un consuelo tener el testimonio de nuestras conciencias de que no participamos en sus malas obras, sino que en nuestro momento dimos testimonio contra de ellas. José se retiró a llorar. Aunque su razón le decía que aún debía comportarse como extraño porque todavía ellos no estaban suficientemente humillados, el afecto natural, sin embargo, no podía sino obrar.
vv. 25-28.Los hermanos vinieron por trigo, y trigo consiguieron: no solamente eso sino que cada hombre recibió su dinero de vuelta. Así Cristo, como José, nos da provisiones sin dinero y sin precio. Los más pobres son invitados a comprar. Pero las conciencias culpables son proclives a tomar en mal sentido las buenas providencias y a dar una interpretación de maldad hasta en las cosas que se hacen a su favor.
Vv. 29-38.He aquí el informe que los hijos de Jacob dieron a su padre. Esto perturbó al buen hombre. Hasta las bolsas de dinero que, con bondad, José devolvió a su padre, le asustaron. Le echó la culpa a sus hijos; conociéndolos temió que hubieran provocado a los egipcios y se hubieran traído a la mala el dinero a casa. Jacob desconfiaba sencillamente de sus hijos recordando que nunca vio a José desde que éste había estado con ellos. Malo es para una familia cuando los hijos se comportan tan mal que los padres no saben si pueden confiar en ellos.
Jacob da por perdido a José, y a Simeón, y a Benjamín los ve en peligro; y concluye que todas estas cosas están en mi contra . Resultó ser lo contrario, pues todas estas cosas estaban a su favor , obrando juntas para su bien y el bien de su familia. A menudo pensamos que está en nuestra contra lo que, en realidad, está a nuestro favor. Somos afligidos en el cuerpo, el patrimonio, el nombre y en nuestras relaciones, y pensamos que todas estas cosas están en nuestra contra cuando, en realidad, están obrando en nosotros un peso de gloria.
Así el Señor Jesús se disfraza, Él y su favor, así reprende y disciplina a las personas para las cuales tiene un propósito de amor. Mediante agudos correctivos y humillantes convicciones (de pecado), Él romperá la porfía y resquebrajará el orgullo del corazón y lo llevará al arrepentimiento verdadero. Pero antes que los pecadores le conozcan plenamente o gusten que Él es bueno, Él consulta su bien y sostiene sus almas para que esperen en Él. Entonces nosotros nunca nos rindamos al descorazonamiento, determinando no buscar otro refugio que Él, y humillarnos más y más bajo su poderosa mano. En su debido momento Él responderá nuestras peticiones y hará por nosotros más de lo que podemos esperar.
jueves, 5 de noviembre de 2009
Genesis 41
Genesis 41 -
CAPÍTULO 41
Versículos 1-8. Los sueños del faraón. 9-32. José interpreta los sueños del faraón. 33-45. El consejo de José-Ascendido a un alto cargo. 46-57. Los hijos de José-El comienzo del hambre.
Vv. 1-8.El medio de José para ser liberado de la prisión fueron los sueños del faraón, que aquí se relatan. Ahora que Dios ya no habla más de esa manera, no importa hagamos poco caso de los sueños o los contemos. Contar sueños necios no puede ser mejor que hablar necedades. Pero estos sueños evidentemente habían sido enviados por Dios; cuando el faraón despertó, su espíritu estaba perturbado.
Vv. 9-32.El tiempo de Dios para el crecimiento de su pueblo es el tiempo más adecuado. Si el jefe de los coperos hubiera logrado que José fuera liberado de la cárcel, probablemente éste hubiera regresado a la tierra de los hebreos. Entonces no hubiera sido bendecido tanto ni tampoco hubiera habido tamaña bendición para su familia como resultó después. José da honra a Dios cuando lo presentan al faraón.
Faraón había soñado que estaba a orillas del río Nilo y vio unas vacas, gordas y luego flacas, salir del río. Egipto no tiene lluvias, pero la cosecha del año depende de la crecida del río Nilo. Nótese cuántos caminos tiene la providencia para dispensar sus dádivas; sin embargo, nuestra dependencia de la Primera Causa sigue siendo la misma, la cual hace que cada cosa creada sea lo que es para nosotros, sea lluvia o río.
Véase a qué cambios están sujetas las comodidades de esta vida. No podemos estar seguros de que mañana será como hoy día o que el año próximo sea como éste. Debemos aprender a tener pobreza y a estar en abundancia. Nótese la bondad de Dios para mandar los siete años de abundancia antes que los de hambre, para que pudiera hacerse provisión. El producto de la tierra es, a veces más, y a veces menos, pero, tomados en conjunto, al que cosecha mucho no le sobra nada y a aquel que cosecha poco nada le falta, Éxodo xvi, 18. Y fíjese en la naturaleza perecedera de nuestros placeres mundanos. Las cosechas más grandes de los años de abundancia se perdieron por completo siendo consumidas en los años de escasez y aquello que parecía mucho, solo sirvió para mantener viva a la gente. Hay pan que permanece para la vida eterna por el cual vale la pena trabajar. Los que hacen que las cosas de este mundo sean su sumo bien, hallarán poco placer al recordar que las recibieron.
Vv. 33-45.José dio un buen consejo al faraón. La buena advertencia siempre debe ir seguida por un buen consejo. Dios nos ha dicho en su palabra que hay un día de prueba para nosotros, cuando necesitaremos toda la gracia que podamos tener. Por tanto, ahora haga la provisión correspondiente. El faraón dio un testimonio honorable de José. Es un hombre en quien está el espíritu de Dios; y tales hombres deben ser estimados.
El faraón pone en José señales de honor. Le dio un nombre que hablaba del valor que para él tenía, Zafnat-panea, que significa “revelador de secretos”. Este ascenso de José nos da ánimos a todos para confiar en Dios. El nuevo nombre de José algunos lo traducen como “el salvador del mundo”. Las glorias más resplandecientes, aun del mundo superior, están depositadas en Cristo, la mayor confianza ha sido depositada en su mano y todo el poder en el cielo y la tierra le fueron dados.
Vv. 46-57.José se apropió de la divina providencia en los nombres de sus dos hijos, Manasés y Efraín.
1. Se le hizo olvidar su desgracia. -2. Se le hizo fructífero en la tierra de su aflicción. Llegaron los siete años de abundancia y se terminaron. Tenemos que esperar el fin de los días tanto de nuestra prosperidad como de nuestra oportunidad. No debemos sentirnos seguros de la prosperidad ni ser perezosos para hacer buen uso de la oportunidad. Los años de abundancia se acabarán; haz todo lo que te viniere a la mano para hacer; y siega en el tiempo de la cosecha. Llegó la escasez y el hambre se hizo sentir no sólo en Egipto sino también en otras tierras. José fue diligente para almacenar mientras duró la abundancia. Cuando llegó el hambre fue prudente y cuidadoso para dar. José estuvo dedicado a labores útiles e importantes. Pero en medio de esta actividad suya fue que su padre Jacob dijo: ¡José no parece! ¡Cuán grande sería la parte de nuestros problemas que se eliminaría si supiéramos toda la verdad! -Que estos sucesos nos conduzcan a Jesús. Hay hambre del pan de vida en toda la tierra. Id a Jesús y haced lo que Él os pida. Escuchad Su voz, pedidle; Él abrirá sus tesoros y satisfará con bondad al alma hambrienta de toda época y nación, sin dinero y sin precio. Pero quienes no dan la debida atención a esta provisión, deben pasar hambre, y los enemigos de ella serán destruidos.
CAPÍTULO 41
Versículos 1-8. Los sueños del faraón. 9-32. José interpreta los sueños del faraón. 33-45. El consejo de José-Ascendido a un alto cargo. 46-57. Los hijos de José-El comienzo del hambre.
Vv. 1-8.El medio de José para ser liberado de la prisión fueron los sueños del faraón, que aquí se relatan. Ahora que Dios ya no habla más de esa manera, no importa hagamos poco caso de los sueños o los contemos. Contar sueños necios no puede ser mejor que hablar necedades. Pero estos sueños evidentemente habían sido enviados por Dios; cuando el faraón despertó, su espíritu estaba perturbado.
Vv. 9-32.El tiempo de Dios para el crecimiento de su pueblo es el tiempo más adecuado. Si el jefe de los coperos hubiera logrado que José fuera liberado de la cárcel, probablemente éste hubiera regresado a la tierra de los hebreos. Entonces no hubiera sido bendecido tanto ni tampoco hubiera habido tamaña bendición para su familia como resultó después. José da honra a Dios cuando lo presentan al faraón.
Faraón había soñado que estaba a orillas del río Nilo y vio unas vacas, gordas y luego flacas, salir del río. Egipto no tiene lluvias, pero la cosecha del año depende de la crecida del río Nilo. Nótese cuántos caminos tiene la providencia para dispensar sus dádivas; sin embargo, nuestra dependencia de la Primera Causa sigue siendo la misma, la cual hace que cada cosa creada sea lo que es para nosotros, sea lluvia o río.
Véase a qué cambios están sujetas las comodidades de esta vida. No podemos estar seguros de que mañana será como hoy día o que el año próximo sea como éste. Debemos aprender a tener pobreza y a estar en abundancia. Nótese la bondad de Dios para mandar los siete años de abundancia antes que los de hambre, para que pudiera hacerse provisión. El producto de la tierra es, a veces más, y a veces menos, pero, tomados en conjunto, al que cosecha mucho no le sobra nada y a aquel que cosecha poco nada le falta, Éxodo xvi, 18. Y fíjese en la naturaleza perecedera de nuestros placeres mundanos. Las cosechas más grandes de los años de abundancia se perdieron por completo siendo consumidas en los años de escasez y aquello que parecía mucho, solo sirvió para mantener viva a la gente. Hay pan que permanece para la vida eterna por el cual vale la pena trabajar. Los que hacen que las cosas de este mundo sean su sumo bien, hallarán poco placer al recordar que las recibieron.
Vv. 33-45.José dio un buen consejo al faraón. La buena advertencia siempre debe ir seguida por un buen consejo. Dios nos ha dicho en su palabra que hay un día de prueba para nosotros, cuando necesitaremos toda la gracia que podamos tener. Por tanto, ahora haga la provisión correspondiente. El faraón dio un testimonio honorable de José. Es un hombre en quien está el espíritu de Dios; y tales hombres deben ser estimados.
El faraón pone en José señales de honor. Le dio un nombre que hablaba del valor que para él tenía, Zafnat-panea, que significa “revelador de secretos”. Este ascenso de José nos da ánimos a todos para confiar en Dios. El nuevo nombre de José algunos lo traducen como “el salvador del mundo”. Las glorias más resplandecientes, aun del mundo superior, están depositadas en Cristo, la mayor confianza ha sido depositada en su mano y todo el poder en el cielo y la tierra le fueron dados.
Vv. 46-57.José se apropió de la divina providencia en los nombres de sus dos hijos, Manasés y Efraín.
1. Se le hizo olvidar su desgracia. -2. Se le hizo fructífero en la tierra de su aflicción. Llegaron los siete años de abundancia y se terminaron. Tenemos que esperar el fin de los días tanto de nuestra prosperidad como de nuestra oportunidad. No debemos sentirnos seguros de la prosperidad ni ser perezosos para hacer buen uso de la oportunidad. Los años de abundancia se acabarán; haz todo lo que te viniere a la mano para hacer; y siega en el tiempo de la cosecha. Llegó la escasez y el hambre se hizo sentir no sólo en Egipto sino también en otras tierras. José fue diligente para almacenar mientras duró la abundancia. Cuando llegó el hambre fue prudente y cuidadoso para dar. José estuvo dedicado a labores útiles e importantes. Pero en medio de esta actividad suya fue que su padre Jacob dijo: ¡José no parece! ¡Cuán grande sería la parte de nuestros problemas que se eliminaría si supiéramos toda la verdad! -Que estos sucesos nos conduzcan a Jesús. Hay hambre del pan de vida en toda la tierra. Id a Jesús y haced lo que Él os pida. Escuchad Su voz, pedidle; Él abrirá sus tesoros y satisfará con bondad al alma hambrienta de toda época y nación, sin dinero y sin precio. Pero quienes no dan la debida atención a esta provisión, deben pasar hambre, y los enemigos de ella serán destruidos.
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