sábado, 23 de mayo de 2009

El fracaso de los líderes


El fracaso de los líderes

A ninguno tengo del mismo ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros.

Filipenses 2:20

La historia de la Iglesia pudiera referirse a nuestra época como la del desastroso fracaso en el liderazgo de la iglesia. Se han bajado las normas del liderazgo, y millares han perdido trágicamente su camino.

¿Dónde están los hombres piadosos y veraces? ¿Dónde están los humildes y desinteresados modelos de virtud? ¿Dónde están los ejemplos de la victoria sobre la tentación? ¿Dónde están quienes nos muestren cómo orar y vencer las pruebas o la adversidad?

Tenemos una iglesia estancada y deformada porque hemos perdido de vista a Cristo, su Palabra y al Espíritu. Hemos perdido de vista nuestro claro ejemplo de crecimiento en la vida del apóstol Pablo. Y hemos tolerado una norma de liderazgo más baja que la permitida por la Biblia. La esencia del cristianismo es ser más semejante a Cristo. Se atenderán asuntos tales como las buenas relaciones, el servicio y la evangelización si procuramos alcanzar esa meta santa. Evitemos la teología centrada en el hombre

De vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.

Hechos 20:30

Muchas fuerzas impiden que comprendamos esta verdad fundamental: "La meta de la vida de todo cristiano es ser más semejante a Cristo". La psicología humanista es una de esas fuerzas. Ella enseña que el hombre existe para su propia satisfacción: debe tener todo lo que cree que necesita y debe satisfacer sus deseos para ser feliz. Como resultado, en muchas iglesias el crecimiento espiritual se iguala a menudo con allanar los problemas de la vida y hallar satisfacción personal.

Esa clase de mentalidad que finalmente lleva a una teología centrada en el hombre, es diametralmente opuesta a lo que la Biblia enseña. La meta de la salvación y de la santificación es que seamos hechos conformes a la imagen de Cristo (Ro. 8:29). Se ha dicho muy bien que la fe mira hacia afuera y no hacia adentro, y que toda la vida está en esa esfera. Cuanto más conoce a Cristo y se concentra en Él, tanto más el Espíritu lo hará semejante a Él. Pero cuanto más se concentra usted en sí mismo, tanto más se distraerá usted de la senda correcta.

viernes, 22 de mayo de 2009

¡¡¡OH JEHOVA DIOS!!!…. COMPLETA TU OBRA EN MI, TRANSFORMAME


¡¡¡OH JEHOVA DIOS!!!…. COMPLETA TU OBRA EN MI, TRANSFORMAME


PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS,
SENTADO EN TU TRONO, HAZ HABLADO A TU PUEBLO,
A TU FAMILIA, A TUS HIJOS, A LOS QUE HEMOS CREIDO EN TU HIJO,
NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Y HAZ DICHO:
NO LO HAGO POR USTEDES,
SINO POR CAUSA DE MI SANTO NOMBRE,
EL CUAL PROFANASTEIS TODOS USTEDES,
PADRE, TEN MISERICORDIA
DE CADA UNO DE NOSOTROS TUS HIJOS,
SANTIFICA TU SANTO NOMBRE,
PROFANADO POR TODOS NOSOTROS
EN MEDIO DE TODAS LAS NACIONES
Y SEPAN CADA UNA DE ELLAS
QUE TU ERES JEHOVA DIOS,
CUANDO SEAS SANTIFICADO
EN CADA UNO DE NOSOTROS
DELANTE TUS OJOS,
TOMA TODAS LAS NACIONES
Y RECOGENOS DE TODAS LAS TIERRAS
Y LLEVANOS A TU SANTA MORADA CELESTIAL,
PORQUE ESTAMOS CONCIENTES
DE NUESTRA CIUDADANIA CELESTIAL
SABIENDO QUE SOLO ESTAMOS DE PASO GLORIFICANDOTE,
ESPARCE SOBRE NOSOTROS AGUA LIMPIA
Y LIMPIANOS DE TODA INMUNDICIA E IDOLATRIA,
GRACIAS POR DARNOS ESTE CORAZON NUEVO DE CARNE,
GRACIAS POR PONER ESTE ESPIRITU NUEVO
EN CADA UNO DE NOSOTROS,
TU HAZ QUITADO DE NUESTRA CARNE
ESE TERRIBLE CORAZON DE PIEDRA
Y NOS DISTE UN CORAZON SENSIBLE A TI,
GRACIAS QUE NOS HAZ DADO
TU ESPIRITU SANTO PARA QUE MORE
EN EL LUGAR SANTISIMO EN CADA UNO DE NOSOTROS,
GRACIAS QUE HAZ HECHO
QUE GUARDEMOS TUS PRECEPTOS
Y LOS PONGAMOS POR OBRA,
NOS HAZ DADO LA TIERRA PROMETIDA
LA QUE DISTE A NUESTROS PADRES,
NOS HAZ DADO A CRISTO JESUS TU HIJO,
POR ELLO NOS HICISTE TU PUEBLO
Y ERES A NOSOTROS POR DIOS,
GUARDANOS DE TODA INMUNDICIA,
NOS LLAMASTE COMO AL TRIGO,
NOS MULTIPLICASTE Y SACIASTE NUESTRA HAMBRE,
HAZ MULTIPLICADO EL FRUTO DE LOS ARBOLES,
EL FRUTO DE LOS CAMPOS,
PARA QUE NUNCA MAS RECIBAMOS
EL APROBIO DE HAMBRE ENTRE LAS NACIONES,
A VECES RECORDAMOS NUESTROS MALOS CAMINOS,
NUESTRAS MALAS OBRAS,
QUE NO FUERON BUENAS,
NOS AVERGONZAMOS DE NOSOTROS MISMOS,
DE LA INIQUIDAD Y LAS ABOMINACIONES,
PADRE SABEMOS QUE NO LO HACES POR NOSOTROS
PORQUE TU ASI LO HAZ DICHO,
ES CLARO PARA NOSOTROS,
TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS PADRE SANTO,
NADA SOMOS SIN CRISTO,
NADA TE PODEMOS DAR,
SOLO CRISTO, TU HIJO,
TU ESPIRITU VIVIFICANTE,
MENGUA NUESTRA CARNE
Y CREZCA CRISTO EN CADA UNO DE NOSTROS TUS HIJOS,
ASI SEA MANIFESTADA TODA OBRA EN MI,
PORQUE YA NO VIVO MAS YO,
SINO CRISTO QUE VIVE EN MI, MISERABLE DE MI,
PADRE SANTO, SOCORRENOS,
OH JEHOVA DIOS, SATURANOS DE CRISTO TU PRECIOSO HIJO
Y TU VOLUNTAD PERFECTA Y SANTA
SEA MANIFESTADA POR NOSOTROS TUS HIJOS
EN TODOS LOS DIAS DEL AÑO,

QUE NO HAYA DIFERENCIA DE DIA,

PARA ESTAR EN TU PRESENCIA
A TI PADRE SEA EL HONOR , LA GLORIA Y EL PODER
POR SIEMPRE, AMEN.

jueves, 21 de mayo de 2009

la santidad de Dios2


«Cuando la Biblia dice que Dios es santo, básicamente significa que Dios está trascendentalmente separado. Está tan por encima y tan lejos de nosotros, que pareciera que fuera totalmente extraño para nosotros. Ser santo es ser „otro‟, ser diferente de una forma especial. Este mismo significado básico se usa cuando la palabra santo se aplica a las cosas terrenales».[3] “No hay santo como Jehová; porque no hay ninguno fuera de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro” (1 Samuel 2:2). “Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni obras que igualen tus obras. Todas las naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, Señor, y glorificarán tu nombre” (Salmo 86:8-10; ver también Salmo 99:1-3; Isaías 40:25; 57:15). (2) Ser santo es ser moralmente puro:
«Cuando las cosas son hechas santas, cuando son consagradas, se apartan en pureza. Son para ser usadas de una forma pura. Deben reflejar tanto pureza como el hecho de estar apartadas. La pureza no se excluye de la idea de lo santo; esta contenida en ello. Pero lo que debemos recordar es la idea que lo santo nunca es sobrepasado por la idea de la pureza. Incluye la pureza; pero es mucho más que eso. Es pureza y trascendencia. Es una pureza trascendental».[4] “¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; el que no ha elevado su alma a cosas vanas, ni jurado con engaño. Él recibirá bendición de Jehová, y justicia del Dios de salvación” (Salmo 24:3-5. “Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria. Y los quiciales de las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se llenó de humo. Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” (Isaías 6:3-5). “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio [con indulgencia]” (Habacuc 1:13a). (3) Para Dios, ser santo es serlo en relación con cada uno de los aspectos de su naturaleza y carácter:
«Cuando usamos la palabra santo para describir a Dios, nos enfrentamos con otro problema. A menudo describimos a Dios, con una lista de cualidades o características a las que llamamos atributos. Decimos que Dios es espíritu, que Él lo sabe todo, que Él es amor, justo, misericordioso,
que tiene gracia, etc. Tenemos la tendencia de agregar la santidad a esta larga lista de atributos, como uno más entre muchos. Pero cuando la palabra santo es aplicada a Dios, no significa un solo atributo. Por el contrario, Dios es llamado santo en un sentido general. La palabra es usada como un sinónimo de Su deidad. Es decir, la palabra deidad va dirigida a todo lo que es Dios. Nos recuerda que Su amor es santo, que Su justicia es una justicia santa, que Su misericordia es una misericordia santa, que Su conocimiento es un conocimiento santo, que Su espíritu es un espíritu santo».[5] ¿Cuán Importante es la Santidad? La santidad de Dios no es solamente un tema teológico apropiado para estudiosos con interés y vigor para conseguir comprenderla. En realidad, la santidad de Dios es un tema de gran importancia para todas las almas vivientes. El cristiano debiera preocuparse en forma especial de la santidad de Dios. Muchos incidentes en el Nuevo Testamento, acentúan la importancia de la santidad, a los creyentes. Estos ejemplos son sólo algunos de los tantos que aparecen en las Escrituras, relacionados con la santidad de Dios y su impacto sobre los santos

miércoles, 20 de mayo de 2009

Todo lo que necesitamos


Todo lo que necesitamos

El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Mateo 13:44

El apóstol Pablo tuvo una vida compleja antes de ser cristiano (Fil. 3:4--6). Él trató de cumplir todas las leyes y tradiciones del judaísmo. Trató de hacer varias obras que esperaba se le acreditaran a su cuenta. Pero en todas sus búsquedas, buscaba algo que no podía encontrar. Entonces un día, en el camino hacia Damasco, fue confrontado por el Cristo vivo y comprendió que Él era todo lo que Pablo había estado buscando.

Pablo describe el cambio que hiz "Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo" (Fil. 3:7--8). Cuando Pablo conoció a Cristo, comprendió que todo lo que estaba en su balance como activo era en realidad pasivo. Halló que Cristo era todo lo que necesitaba

El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

Mateo 13:44

El apóstol Pablo tuvo una vida compleja antes de ser cristiano (Fil. 3:4--6). Él trató de cumplir todas las leyes y tradiciones del judaísmo. Trató de hacer varias obras que esperaba se le acreditaran a su cuenta. Pero en todas sus búsquedas, buscaba algo que no podía encontrar. Entonces un día, en el camino hacia Damasco, fue confrontado por el Cristo vivo y comprendió que Él era todo lo que Pablo había estado buscando.

Pablo describe el cambio que hiz "Cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo" (Fil. 3:7--8). Cuando Pablo conoció a Cristo, comprendió que todo lo que estaba en su balance como activo era en realidad pasivo. Halló que Cristo era todo lo que necesitaba Un buen guía en las montañas

Por tanto, os ruego que me imitéis.

1 Corintios 4:16

Como todos los cristianos son imperfectos, necesitamos el ejemplo de alguien que también sea imperfecto, pero que sepa cómo resolver la imperfección. Tal vez sirva esta ilustración. Supongamos que decido participar en una peligrosa expedición de alpinismo. Un helicóptero deja caer a un guía en la cumbre de la montaña, y este mira hacia abajo y me dice: "Esta es la cumbre. Sube hasta aquí; este es el lugar donde quieres estar". Este guía no sería de tanta ayuda como alguien que vaya subiendo delante de mí y me diga: "Sígueme. Conozco el camino hacia la cumbre".

Cristo nos muestra la meta que debemos alcanzar, pero también necesitamos a alguien que sea ejemplo del proceso de alcanzar la meta. Solo venciendo el pecado podemos ser más semejantes a Cristo, de modo que necesitamos hallar a otro cristiano que también esté luchando para vencer el pecado. Un ejemplo humano y espiritual puede mostrarle cómo afrontar todas las consecuencias de nuestra condición pecaminosa. Comience a buscar y a seguir a un guía espiritual.

martes, 19 de mayo de 2009

Dependa de los recursos divinos


Dependa de los recursos divinos

Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

Filipenses 3:15

Lamentablemente, en todas las iglesias hay cristianos contentos con su estado espiritual. En vez de reconocer su necesidad, invierten sus energías justificando el nivel que han alcanzado.

El versículo de hoy esencialmente dice que, si algunos creyentes no comprenden todavía la importancia de buscar el crecimiento, Dios tendrá que revelársela. Pongo todo mi corazón en mis mensajes, pero comprendo que algunos de mis oyentes seguirán sin consagrar su vida. Cuando se llega a ese punto con alguien a quien se está ayudando, hay que pedirle a Dios que se revele a esa persona.

En la búsqueda de Cristo, todos tenemos que depender de los recursos divinos. Habrá momentos en la carrera en los que usted no tenga la debida actitud, y Dios tendrá que revelarle eso a fin de que usted pueda seguir adelante. Sea constante

En aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla.

Filipenses 3:16

No se puede ganar una carrera sin un esfuerzo constante porque la semejanza a Cristo es una búsqueda constante. El verbo griego para "sigamos" se refiere a caminar en fila. Pablo estaba diciendo que tenemos que permanecer espiritualmente en la fila para seguir hacia adelante por los mismos principios que nos han llevado hasta aquí.

¿Está yendo hacia adelante? ¿O está detenido en un sitio mirando hacia atrás y defendiéndose? Tal vez necesite renovar su compromiso. Si usted no conoce a Jesucristo, entonces comience a crecer al recibirlo como Señor y Salvador. Si usted lo conoce pero no ha estado creciendo espiritualmente, pídale a Dios que lo perdone y lo ayude a seguir hacia la perfección. ¡Qué todos nos consagremos a la meta de ser tan semejante a Cristo como podamos hasta que lo veamos cara a cara!

lunes, 18 de mayo de 2009

Concéntrese

Concéntrese

Yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hag olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante.

Filipenses 3:13

Un atleta que corre en una carrera debe fijar los ojos en algo que está delante de él. No puede mirarse los pies o caerá de bruces. No puede distraerse con los otros corredores. Tiene que concentrarse en la meta que tiene delante.

La notable concentración de Pablo era el resultado de dos cosas. En primer lugar, optó por olvidar "lo que queda atrás". Eso incluye las cosas buenas y las malas. Quiere decir que no debemos extendernos en las obras y las realizaciones virtuosas más de lo que debemos pensar en los pecados y fracasos pasados. Lamentablemente, muchos cristianos están tan distraídos por el pasado que no hacen ningún progreso actual.

En vez de mirar al pasado, Pablo se concentró en el futuro. Al decir "extendiéndome", describe a un corredor que estira cada uno de sus músculos para alcanzar la meta. Para hacer eso tiene que eliminar las distracciones y concentrarse solo en la meta que tiene por delante. ¿Tiene usted esa concentración en su deseo de ser semejante a Cristo? Motivación espiritual

Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Filipenses 3:14

La meta del apóstol Pablo era ser semejante a Cristo. Él sabía que recibiría su recompensa cuando llegara el supremo llamamiento de Dios. Al igual que Pablo, no alcanzaremos la meta de la semejanza a Cristo en esta vida, pero la recibiremos en la vida futura: "Aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es" (1 Jn. 3:2).

El supremo llamamiento de Dios es nuestra motivación para correr la carrera. Debemos vivir pensando que se nos puede llamar en cualquier momento a la presencia de Dios, donde recibiremos nuestra recompensa eterna. Éramos pecadores camino del infierno cuando Dios nos escogió en su soberanía para salvación a fin de hacernos eternamente como su propio Hijo. ¡Qué gracia inefable! ¡Qué motivación para alcanzar la meta!