Vivir en el Espíritu trae libertad
«Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.» 2 Corintios 3:17
El vivir en el Espíritu debería ser la manifestación natural de la nueva vida que recibimos al creer en Cristo Jesús. No obstante, no siempre experimentamos esta vida en su plenitud debido a la lucha constante con nuestro cuerpo carnal, el cual aún espera su redención final.
Esta realidad de la lucha interior no debe convertirse en una excusa para seguir practicando las obras de la carne, descritas en Gálatas 5:19-21: «adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.» Sin embargo, si estamos luchando con alguna de estas obras, debemos recordar que podemos permanecer firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, sin volver a estar sujetos al yugo de esclavitud (Gálatas 5:1).
Aunque aún estamos en un cuerpo carnal que tiene una naturaleza pecaminosa, gracias a Cristo tenemos todo lo necesario para poder vivir en el Espíritu: una nueva mente: la de Cristo, un nuevo corazón: el de Cristo y una nueva vida: la de Cristo; y el beneficio que nos da el vivir en el Espíritu es ser libres como dice 2 Corintios 3:17, y esta libertad tiene dos propósitos claros:
1) Servirnos por amor los unos a los otros, reflejando los pensamientos, sentimientos y acciones de Cristo Jesús, como dice Gálatas 5:13-14 «Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.»
2) Alinear nuestras decisiones a la voluntad de Dios, gracias a la obra del Espíritu Santo, quien nos transforma a la misma imagen de Cristo como dice 2 Corintios 3:17-18 «Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.»
Así que hermanos pidamos a Dios nos ayude a vivir en el Espíritu experimentando su libertad para servir a otros y reflejar a Cristo por medio del amor. Oración.
«Padre Dios, hoy pido tu ayuda para poder experimentar la libertad que trae vivir en el Espíritu para servir a otros y reflejar a Cristo en amor. Amén.
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