Crecimiento por la Palabra para vivir en el Espíritu
"Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él." Lucas 2:40
"Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres." Lucas 2:52
Nuestro mejor referente en todo siempre es Jesucristo, por eso de Él podemos aprender cómo vivir en el Espíritu. La escritura nos revela que Él crecía y se fortalecía, pero también se llenaba de sabiduría y la gracia de Dios era sobre él (Lucas 2:40,52), lo cual nos indica un crecimiento integral en la vida de Jesús, tanto su espíritu, su alma y su cuerpo tenían un pleno desarrollo.
José y María, los padres de Jesús, quienes eran judíos y seguían las tradiciones cumplidamente, como lo podemos inferir de Lucas 2:21-42, sin duda, instruyeron al niño en los caminos del Señor, enseñándole desde pequeño las escrituras. Por eso cuando vemos a Jesús, a los doce años en el Templo, haciendo preguntas y hablando con los maestros de la ley, estos se maravillaban de su sabiduría y sus respuestas como dice Lucas 2:46-47.
Jesús fue instruido con la Palabra de Dios desde su niñez. Ya en su vida adulta y al comenzar su ministerio, esa Palabra continuaba manifestándose en todo su modo de actuar. El no solo cumplía la Ley, sino que lo declaró abiertamente en Mateo 5:17: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir”. Su vida era, por lo tanto, una coherencia absoluta entre su creencia y su vivencia. Todos sus actos revelan su amor, que es el cumplimiento de la Ley (Romanos 13:10).
Esta enseñanza debe llevarnos a reflexionar sobre la importancia de llenarnos de los pensamientos de Dios, los cuales encontramos en su Palabra, pues estos tienen el poder de moldear nuestra vida, llevándonos a experimentar el sentir de Cristo, para al final poder vivir una vida espiritual, haciendo la voluntad de Dios, tal y como lo apreciamos en la vida de Jesús.
De la misma manera, ahora los creyentes, podemos experimentar lo mismo que Cristo, pues al llenarnos de los pensamientos de Dios, podemos poner en práctica su Palabra por medio del amor, amando tanto a Dios como a nuestros semejantes. (Mateo 22:37-40). Así que hermanos, crezcamos en el conocimiento de Dios por medio de la Palabra para aprender a vivir en el Espíritu. Oración
Espíritu Santo recuérdame siempre la Palabra de Dios, pues sé que es mi alimento diario, que me permite crecer y fortalecerme para llevar una vida en el Espíritu. Amén.
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