sábado, 13 de julio de 2024

Se trata de Cristo.

 

Se trata de Cristo.


“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.”, 1 Corintios 10:1-4

En las escrituras observamos varios tipos, signos, historias o símbolos encerrando una gran verdad espiritual, un misterio que progresivamente va a ser revelado. Uno de estos tipos es Israel esclavizada en Egipto y podemos observar cómo el nuevo testamento interpreta a Egipto como un tipo de la esclavitud del pecado o servidumbre y se enseña que Cristo nos libera del pecado (Hebreos 2:14-15, Romanos 6:20-23)

Esto también lo comprueba un tipo relacionado con el paso por el Jordán, donde el nuevo testamento revela que cuando el pueblo de Israel cruzó, ocurrió un bautismo, simbolizando el paso de la esclavitud a la libertad y esto significa pasar del pecado a una nueva vida (1 Corintios 10:1-2, Romanos 6:4).

Podemos observar en la historia del pueblo de Israel muchos tipos que nos revelan verdades espirituales que nos permiten entender profundamente el plan y propósito de Dios, pero sobre todo aplicar en nuestra vida las revelaciones o cumplimiento de estas por medio de la fe en Cristo, pues finalmente todo se trata de él; como vemos en el pasaje de hoy que Incluso el agua que brotó de la roca, es un tipo que si bien se presentó en el antiguo testamento, tuvo plena revelación en el nuevo testamento, ¡el agua de vida!. Recordemos el encuentro de Jesús con la samaritana donde él le revela que al que creyere en él le daría agua viva, revelando el Espíritu Santo que recibiría cada creyente.

Cristo estaba allí y se revelaría plenamente en el nuevo testamento para nuestra salvación y nuestra bendición ¿Qué implicación tiene esta verdad para tu vida?    Oración.

«Padre, gracias por Jesucristo, mi vida está escondida en Él, en todo lo que ahora vivo quiero tenerlo como centro, meta y propósito para conocer su amor, vivir como él vivió y hacer tu voluntad con la ayuda de tu Espíritu. Amén

viernes, 12 de julio de 2024

Escudriñemos la escritura

 

Escudriñemos la escritura

“escudriñad las Escrituras, porque le


s parece que en ellas tienen vida eterna y ellas son las que dan testimonio de mí.” Juan 5:39

Dios en la escritura usa muchos tipos, signos o símbolos para enseñarnos o ilustrarnos con contundencia y claridad una verdad, estos actúan como modelos que representan una verdad mucho más grande o enseñanzas espirituales más profundas, o incluso eventos futuros más trascendentes, pero representado o explicado con algo más sencillo o común, por ejemplo, acerca del tabernáculo nos explica la escritura que: “​​los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte” (Hebreos 8:5)

Esto se conoce como tipología, y cada tipo tiene un antitipo. El tipo es el símbolo que representa al antitipo, pero el antitipo es el cumplimiento o realización del tipo generalmente en el Nuevo Testamento, sin embargo es importante entender que estos paralelismos siempre deben estar autorizados por la Biblia. Conocer estos patrones nos ayuda a interpretar correctamente las escrituras y entender la revelación que Dios quiere mostrarnos para bendecir nuestra vida.

El propósito es finalmente que al escudriñar las escrituras, esta revelación nos lleve a conocer de manera más profunda y personal a nuestro Hacedor y a reflejar el carácter de Cristo, su testimonio es nuestra salvación y la de nuestra familia: “escudriñad las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen vida eterna y ellas son las que dan testimonio de mí.” (Juan 5:39).

En los próximos devocionales, reflexionaremos profundamente sobre la revelación encerrada en estos tipos y antitipos que nos muestran un plan maravilloso de salvación y libertad para todo el que cree en Jesús.  Oración.

«Padre, te alabo, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños, a los que como nosotros fuimos salvados por gracia por medio de la fe, a los que abrimos nuestro corazón y entregamos nuestra vida al único Dios verdadero, al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo y que por el poder de tu Espíritu hemos sido lavados en su sangre y vueltos a nacer para gloria y honra de tu nombre. Amén

jueves, 11 de julio de 2024

Un alma por un alma

 


Un alma por un alma

“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.”, Ezequiel 18:4

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;”, 1 Pedro 3:18

En el alma están nuestros pensamientos, nuestra voluntad y nuestras emociones o sentimientos. Nuestra alma por el pecado, permanecía esclavizada e inclinada a hacer el mal. Es decir, emociones desequilibradas, confusión en nuestros pensamientos, e inclinación a hacer lo malo y a decidir lo que no agrada a Dios, porque tomábamos decisiones que no tenían en cuenta a nuestro Creador.

Si el alma que pecare muere, estábamos muertos en nuestros delitos y pecados pero Cristo se ofreció una vez y para siempre por nosotros; en su cuerpo fueron colocados todos nuestros pecados y al morir Cristo fue ejecutada la sentencia que nos era contraría y fuimos libres(Colosenses 2:14). Un alma por otra alma.

El pasaje de hoy nos enseña dos verdades: somos responsables morales de nuestro pecado; lo segundo es que el pecado trae consecuencias y la consecuencia principal es la muerte, la separación eterna con nuestro Dios santo y justo (Romanos 6:23a), pero por amor, Él nos da, por medio de la fe en Jesucristo la salvación de nuestra alma, como lo dice la escritura: “obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas.” (1 Pedro 1:9).

Nuestros pensamientos, sentimientos y voluntad ahora son salvados para heredar la vida eterna por la gracia de Cristo y para gloria de Dios Padre, para que ahora por el poder de su Espíritu, pensemos lo bueno, sintamos el gozo de Dios y seamos guiados por el Espíritu a hacer la voluntad de Dios.  Oración.

«Señor, me has dado vida eterna por medio de Cristo, has colocado paz en mis pensamientos, puedo experimentar el gozo en mi vida aun en medio de circunstancias adversas y puedo decidir libremente agradarte porque ya no soy esclavo del pecado. En el nombre de Jesús, amén.

miércoles, 10 de julio de 2024

Mi mejor adoración

 


Mi mejor adoración

“Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces le dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.”, Mateo 4:8-11

La tentación del diablo a Jesús que leemos en la porción bíblica de hoy, muestra la tentación mayor del maligno, promete darle todos los reinos de la tierra y la gloria de ellos; entre estos reinos estábamos tu y yo, cada uno de nosotros que Jesús anhelaba salvar. Pero resistió la tentación de apartarse del plan preciso del Padre y le responde una verdad que debiera resonar en lo más profundo de nuestro ser: “Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.”

Adorar bíblicamente significa postrarse, rendirse completamente al Rey de Reyes y Señor de Señores, a Cristo. La adoración es exclusiva de Dios, solo a Él adoramos, solo a Él servimos. Incluso cuando servimos a los demás, realmente debemos hacerlo para Él, para su gloria y honra. (Colosenses 3:17).

Cristo venció esta tentación, triunfó sobre el maligno con la verdad poderosa y eterna de su Palabra; fuimos creados para su gloria y somos de Dios en Cristo Jesús, su propiedad exclusiva, por lo tanto debemos adorarlo solo a Él. (Isaías 43:7, 1 Corintios 6:19).

El ladrón viene a robar esta verdad de nuestro ser, a destruir nuestro propósito y a matar nuestra esperanza, pero recordemos que le pertenecemos al buen Pastor y nadie nos arrebata de su mano. (Juan 10:27-28)    Oración.

«Padre, por medio de Cristo puedo ofrecerte una adoración en Espíritu y verdad, rindiendo mi corazón para servirte solo a ti porque soy tuyo comprado con la sangre de Jesús para gloria de tu nombre. Amén.

martes, 9 de julio de 2024

Sanidad,

 

Sanidad,


“Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”, Isaías 53:4-5

“y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador.”, Éxodo 15:26

La Palabra hebrea para “enfermedad” se pronuncia “kjolí” y deriva de “kjalá” que significa o se relaciona con desgaste o debilidad; relacionado a este concepto en el salmo 31:10 dice: “Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido”, entonces la enfermedad se asocia con la pérdida de fuerza y debilitamiento del cuerpo.

Dios es la fuente de nuestra sanidad así como es la fuente de nuestra fuerza, como lo dice Isaías 40:31 “pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” y en Salmos 23:3 “Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.”

Sin embargo podríamos estar enfermos físicamente, pero el Señor nos da la fuerza, la resistencia para continuar: “Él sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas” (Salmos 147:3), es decir, nos reconforta aún en medio del quebranto.

El Señor es nuestro proveedor también de la salud, en el antiguo testamento a su pueblo se presenta como “Jehová tu Sanador” y se usa la palabra hebrea que se pronuncia “rafá” y significa en el contexto moderno médico: Dios es nuestro médico (Éxodo 15:26).

Como podemos observar tenemos un Dios que tiene el poder de sanarnos, que promete sanarnos y que nos sustenta en medio de la enfermedad en este mundo caído, para que en todo dependamos de su provisión y previsión para mostrar su gloria en nosotros. (Juan 9:1-3)    Oración.

«Padre tú eres mi sanador, te glorías a través de los médicos y la ciencia trayendo a mi vida medicina y sanidad, te alabo y me coloco en tus manos de misericordia y amor en el nombre de Jesús. Amén

lunes, 8 de julio de 2024

Velad,

 


Velad,

“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; más las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. Más las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.”, Mateo 25:1-12

El Señor nos hace un llamado a estar preparados y esto implica “probar” lo que se dice para no caer en el engaño que adormece al mundo entero, por esto nos dice “comprobando lo que es agradable al Señor.”, de esta manera permanecemos atentos y corroborando la verdad o exponiendo a la luz la mentira, en toda situación. (Efesios 5:8-14), esto evita o previene caer en las obras infructuosas de las tinieblas.

Pero podemos estar adormecidos por el engaño de las riquezas, por el engaño de los afanes del siglo: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día” (Lucas 21:34).

El significado de la parábola de la porción bíblica de hoy nos está hablando de la comunión del Espíritu, el fuego solo es encendido por el aceite y el aceite representa la unción del Espíritu, su llenura, así que andar en el Espíritu es la manera de estar vigilantes.

Estar preparados no se trata de un esfuerzo intelectual o de estudiar escatología o las profecías acerca de su venida, lo cual es muy bueno y edificante hacerlo, sino que estemos atentos a hacer la voluntad de Dios en cada situación de nuestra vida, aplicando su palabra con el poder de su Espíritu Santo.

La clave de esto es andar en el Espíritu, con el aceite en la lámpara, su Palabra es nuestra lámpara que ilumina, que resplandece en la noche: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;” (2 Pedro 1:19) y esta lámpara es encendida por el Espíritu Santo.

Así que hermanos, debemos vivir a la altura del llamado que hemos recibido en línea con el Espíritu que indudablemente nos llevará a estar atentos a su Palabra.

Pero también es una actitud del corazón, un anhelo de escuchar su guía y de hacer lo que él quiere que hagamos, sobre todo para estos últimos tiempos.   Oración.

«Padre quiero estar atento a tu voluntad, ante el inminente regreso de Jesús quiero con más diligencia y por el poder de tu Espíritu vivir como Jesús vivió, mostrando todo el amor de Cristo a los demás y predicando el evangelio de la paz. En Cristo Jesús, amén.

domingo, 7 de julio de 2024

Prioridad

 


Prioridad

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”, Mateo 6:33

¿Cómo puedo alinear mis expectativas, mis motivaciones y mi realidad para cumplir la máxima de buscar primeramente el reino de Dios y su justicia?

Cómo lograr hacer esto, si vivimos en un mundo que prioriza el tener sobre el ser, los logros personales y profesionales sobre los logros espirituales, que recompensa el rendimiento o cumplimiento sin importarle los medios para alcanzarlos. Es un mundo cada vez más amoral y más lleno de afán, como el mismo Señor nos enseñó que los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas entran y ahogan la Palabra haciendo que no dé fruto (Marcos 4:19).

Además en la práctica todo lo que quieras hacer bien, tienes que dedicarle tiempo. Entonces, ¿cómo podemos priorizar el reino de Dios y su justicia?

Lo primero es entender el contexto de Mateo 6:33, y es acerca del afán, así que el Señor primero nos llama a descansar en él, a dejar todo afán, esto no significa falta de diligencia, sino confianza absoluta y diaria. Es decir, no cargarnos con lo que pasará mañana sino mejor descansamos en Cristo y le entregamos lo que nos está llevando a pensar de más, a estar ansiosos, aplicando lo que dice su Palabra: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” y como resultado de esta honesta oración él promete que: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7).

Por lo tanto, buscar la paz interior es más importante que terminar una tarea o lograr un objetivo o hacer determinada labor. Es más, si no hacemos algo con la paz interior de Jesús es mejor aplazar el asunto o la decisión que estemos tomando, porque con seguridad no estamos dando prioridad al reino de Dios, pues como dice Romanos 14:17 “…el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”  Oración.

«Gracias Padre porque en ti puedo descansar de toda carga, de todo pensamiento que ronda mi mente y me empuja a la ansiedad, puesto que tú tienes el control de mi vida y lo único que necesito que me des es la Paz de Cristo por el poder de tu Espíritu que mora en mí. Amén

sábado, 6 de julio de 2024

Prioridad

 


Prioridad

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”, Mateo 6:33

¿Cómo puedo alinear mis expectativas, mis motivaciones y mi realidad para cumplir la máxima de buscar primeramente el reino de Dios y su justicia?

Cómo lograr hacer esto, si vivimos en un mundo que prioriza el tener sobre el ser, los logros personales y profesionales sobre los logros espirituales, que recompensa el rendimiento o cumplimiento sin importarle los medios para alcanzarlos. Es un mundo cada vez más amoral y más lleno de afán, como el mismo Señor nos enseñó que los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas entran y ahogan la Palabra haciendo que no dé fruto (Marcos 4:19).

Además en la práctica todo lo que quieras hacer bien, tienes que dedicarle tiempo. Entonces, ¿cómo podemos priorizar el reino de Dios y su justicia?

Lo primero es entender el contexto de Mateo 6:33, y es acerca del afán, así que el Señor primero nos llama a descansar en él, a dejar todo afán, esto no significa falta de diligencia, sino confianza absoluta y diaria. Es decir, no cargarnos con lo que pasará mañana sino mejor descansamos en Cristo y le entregamos lo que nos está llevando a pensar de más, a estar ansiosos, aplicando lo que dice su Palabra: “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias” y como resultado de esta honesta oración él promete que: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” (Filipenses 4:6-7).

Por lo tanto, buscar la paz interior es más importante que terminar una tarea o lograr un objetivo o hacer determinada labor. Es más, si no hacemos algo con la paz interior de Jesús es mejor aplazar el asunto o la decisión que estemos tomando, porque con seguridad no estamos dando prioridad al reino de Dios, pues como dice Romanos 14:17 “…el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”

Lo segundo que debemos hacer lo veremos en el próximo devocional.   Oración.

«Gracias Padre porque en ti puedo descansar de toda carga, de todo pensamiento que ronda mi mente y me empuja a la ansiedad, puesto que tú tienes el control de mi vida y lo único que necesito que me des es la Paz de Cristo por el poder de tu Espíritu que mora en mí. Amén

viernes, 5 de julio de 2024

¿Cómo manifiesto mi riqueza interior? Parte 2

 


¿Cómo manifiesto mi riqueza interior? Parte 2

“a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” Colosenses 1:27

Qué hermoso pasaje el que hoy nos confirma la riqueza interior que podemos reflejar al mundo entero, Cristo en nosotros. Y para afianzar esta verdad, debemos reflexionar en dos cosas determinantes para cada uno de nosotros:

Para acceder a las riquezas de Cristo y disfrutarlas plenamente debemos morir a nosotros mismos, entregarnos por completo a Cristo y a su Palabra de verdad: “Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” (Colosenses 3:3). Si estamos en la fe tenemos la seguridad que lo anterior sucede en nosotros, porque es algo que se perfecciona a diario.

Cristo por fe habita en nuestro corazón y esto es determinante, él no habita en templos hechos por manos humanas, ni tampoco está en un lugar lejano, ahora habita en nuestro interior, somos templo de aquel que murió por nuestros pecados y resucitó para darnos nueva vida: “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.” (Efesios 3:14-19).

Cristo está en ti, es la mayor riqueza que puedes tener y estás llamado a reflejar su amor. Que esta verdad sea la que todos los días te dé el ánimo para levantarte y motivarte a vivir para su gloria.  Oración.

«Padre, en Cristo lo tengo todo y sin él mi vida carece de sentido, aun si tengo lo material y no tengo su amor sería yo desventurado y muerto en vida, pero por medio de la fe ahora tengo toda la riqueza espiritual más grande y verdadera que puedo disfrutar para vivir una vida en abundancia, todo por tu gracia en el amor de Cristo, amén

jueves, 4 de julio de 2024

¿Cómo manifiesto mi riqueza interior? Parte 1

 


¿Cómo manifiesto mi riqueza interior? Parte 1

“Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” Colosenses 2:2-3

Para responder esta pregunta tan importante, primero debemos responder cuál es la riqueza interior y un pasaje de la Biblia nos responde con exactitud este cuestionamiento: “para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.” (Colosenses 2:2-3)

El pasaje anterior menciona “las riquezas de pleno entendimiento” y esto explica que la riqueza interior verdadera proviene de nuestras convicciones, porque en qué o en quién crees determina lo que eres, la riqueza real no es lo que posees (material) sino lo que eres, y lo que eres es determinado o influenciado directamente por aquello en lo que colocas tu convicción, pues finalmente esto moldea tu manera de pensar y tus acciones serán guiadas por lo que guardas en tu corazón.

Una creencia correcta te dará un tesoro no perecedero y un fruto bueno, más una creencia incorrecta dará un tesoro falso y un fruto podrido. Pero ¿cómo sé que tengo la creencia correcta? La Palabra de Dios revela, en este mismo pasaje de Colosenses, que el misterio de Dios, escondido desde el principio de los tiempos pero revelado ahora, para nuestra libertad y salvación es Cristo mismo “en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento”.

Conocer a Cristo es conocer la verdad que nos hace verdaderamente libres, tener un encuentro con Cristo es finalmente hallar la respuesta a la pregunta más importante de todas: ¿para qué estoy en este mundo? porque entre más lo conozco a él más me conozco a mí mismo, más le hallo sentido a mi vida y más puedo mostrar en mi vida su amor, porque su amor es la riqueza interior que puedo reflejar al mundo entero. Oración.

«Padre, te alabo porque me has dado la mayor riqueza que existe, la de tener a Cristo en mi corazón, con él lo tengo todo y sin él no tengo nada, anhelo profundamente entender y reflejar este amor para gloria de tu nombre, amén.

miércoles, 3 de julio de 2024

Compartir el amor de Cristo predicando y enseñando

 Compartir el amor de Cristo predicando y enseñando


“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Marcos 16:15-16
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Mateo 28:19-20
Este mes hemos aprendido un poco más cómo llegar a vivir y experimentar el año agradable del Señor: conociendo el amor de Cristo, correspondiendo a su amor y compartiendo este amor. Hoy, Dios quiere recordarnos una petición que el Señor Jesús hizo a sus discípulos antes de ascender al cielo, y que nos hace a nosotros, para que la llevemos a cabo antes de que Él regrese del cielo, y es ir y compartir su amor predicando las buenas nuevas de salvación y enseñando su Palabra (Marcos 16:15-16, Mateo 28:19-20).
En ocasiones podemos pensar, que el privilegio de predicar y enseñar la Palabra de Dios es para unos cuantos, pero en realidad este privilegio lo tenemos todos los creyentes, pues todo creyente es seguidor de Cristo, por lo tanto su discípulo, y como discípulos debemos obedecer lo que nuestro Maestro nos pide.
El conocer el amor de Cristo y el corresponder a su amor nos capacita para compartir de su amor, lo cual podemos hacer, al enseñarles a nuestros hijos, a nuestros esposos o esposas, a nuestros familiares, vecinos y aun a desconocidos lo que el Señor ha hecho en nuestras vidas. También debemos capacitarnos en nuestra Iglesia local, tomando niveles Bíblicos, congregándonos, y pasando tiempo con otros creyentes, para así afirmar la fe y practicarla.
Hermanos predicar el mensaje del evangelio: que en Cristo se tiene perdón de pecados, salvación y vida eterna; y enseñar lo que Jesús ha dicho, por medio de la enseñanza de la Biblia, es vivir en carne propia el año agradable del Señor, pues como dice Marcos 16:17-18 “Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Así que compartamos el amor de Cristo. Oración.
«Padre amado, ayúdame por el poder de tu Santo Espíritu a compartir el amor de Cristo, capacítame y llévame a predicar y enseñar tu Palabra. Amén.

martes, 2 de julio de 2024

Compartir el amor de Cristo por medio del servicio

 

Compartir el amor de Cristo por medio del servicio


“Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. 14 Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.” Juan 15:12-14

“como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” Mateo 20:28

“Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Juan 13:14-15

La vida de Jesús es maravillosa, pues lo que decía y enseñaba era lo que hacía y practicaba; cuando Jesús les pide a sus discípulos, y ahora a nosotros los creyentes, que nos amemos unos a otros como Él nos ha amado, pues no hay amor más grande que dar la vida por sus amigos, nos está pidiendo lo que Él mismo vivía, pues su vida era un continuo servicio en amor a los demás, un amor que lo llevó a la cruz, donde literalmente puso su vida, no solo por sus amigos sino también por sus enemigos. (Juan 15:12-13, Mateo 20:28)

El mandamiento de Juan 15:12 es conocido como el nuevo mandamiento, porque la forma de amar al prójimo ya no es como a nosotros mismos, sino como Cristo ama, y este amor es un amor más excelente, pues es el amor de Dios, el cual ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, y es con este amor, que ahora podemos amar como Jesús, tanto a nuestros amigos como a nuestros enemigos. (Lucas 6:27-36)

Jesús nos enseña la forma de cumplir este mandamiento en Juan 15:14, pues si queremos amar a otros como Cristo nos ha amado, poniendo nuestra vida al servicio de ellos, primero debemos dar nuestra vida, pero en rendición a Jesús, es por eso que nos pide obedecer, pues así correspondemos a su amor, poniendo nuestra vida a su servicio, para luego compartir de su amor poniendo nuestra vida al servicio del prójimo.

Hermanos, ejemplo tenemos del Señor, pues si Él ha lavado los pies de sus discípulos, nosotros debemos hacer lo mismo (Juan 13:14-15), así que despojémonos del orgullo, y en humildad, sirvamos a otros en amor, aun en las pequeñas tareas diarias que podamos tener en nuestros hogares, en la iglesia, en el trabajo, en el colegio o en la calle.   Oración.

«Señor Jesús, ayúdame a compartir tu amor sirviendo a otros con mis tareas diarias, en las labores del hogar, en las responsabilidades del trabajo o en el descanso con amigos. Amén.

lunes, 1 de julio de 2024

Compartir el amor de Cristo con el testimonio personal

 


Compartir el amor de Cristo con el testimonio personal

“Por lo cual, oh rey Agripa, no fui rebelde a la visión celestial, sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento.” Hechos 26:19-20

“Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. Él entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.” Hechos 16:27-31

“Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él.” Lucas 8:38-39

Pablo nos muestra con su ejemplo una manera muy poderosa de compartir las buenas nuevas de salvación, y es por medio del testimonio personal. El apóstol en varias ocasiones aprovechó las situaciones en las que se encontraba y compartió su encuentro con Cristo resucitado, llevando así las buenas noticias del evangelio aun a las más altas esferas de la sociedad (Hechos 26:19-20); pero también en la cárcel su propia vida testificaba por él, pues en la situación en la que se encontraba glorificaba a Dios orando y cantando, por lo cual cuando tuvo oportunidad compartió al carcelero y a su familia el mensaje de salvación. (Hechos 16:27-31). Y es que el testimonio personal es tan importante, que Jesús nos enseña por medio de su Palabra a ir y compartir las maravillas que Dios ha hecho en nuestras vidas con familiares y amigos y aun con desconocidos como lo podemos ver en Lucas 8:38-39.

El apóstol Pablo se llegó a convertir en el más grande evangelista, al llevar el mensaje del evangelio a los judíos y a los gentiles, es decir a quienes no eran judíos, tanto en su época, como desde entonces hasta la actualidad; pues por medio de las cartas que escribió inspirado por el Espíritu Santo, hoy sigue alcanzando vidas para Cristo; pero de igual forma aquel hombre que era conocido como el endemoniado gadareno fue un instrumento del amor de Dios para alcanzar a las personas de su aldea y su región. Por eso hermanos debemos motivarnos para que de la misma manera podamos ser usados como instrumentos del amor de Cristo, pues el mismo Señor que rescató y restauró a Pablo y al gadareno actúa también en nosotros los creyentes; por lo cual, sea en una cárcel o en un palacio, comuniquemos las maravillas que Dios ha hecho en nuestras vidas, compartiendo así el amor de Cristo.   Oración.

«Señor Jesús gracias por todo lo que has hecho en mí, quiero compartir tu gran amor. Amén.